martes, febrero 14, 2006

Réplica al rentista laboral

Tal como anuncié a la editora cuando me hizo partícipe de sus tesis sobre los rentistas laborales, disiento de sus tesis y -también, tal y como le indiqué-, procederé a explicarme en público sobre dicho disentimiento.

Según mi opinión, el artículo presenta un error de enfoque: No existe tal correlación entre la productividad del trabajador y su destino como disfrutador de ocio vicario.

Todo rico sabe que no cualquiera sirve para ejercer el ocio vicario. Pongamos un rico de la época de Veblen que esclavice a trabajadores en su fábrica para el buen gobierno de su propia hacienda. ¿A quién seleccionará de los criados para que se ponga la librea y reciba a otros ricos? ¿Con qué artista ejercerá las funciones de mecenazgo para que la buena sociedad sepa de sus dispendios y de la de dinero que le sobre para comprar una buena librea o mantener vagos dedicados a las nobles artes? ¿al menos productivo? ¿al más productivo? Nada de eso, esta variable no entra en juego en la selección.

El rico como dios manda elegirá como criado de recibir puertas al que mejor ejerza el ocio vicario. El criado deberá ser bien parecido, de porte elegante, bien mandado y, si es posible, tener unas manos delicadas no estropeadas por el duro trabajo. El artista deberá ser suficientemente extravagante y conocido en la alta sociedad. Para artista es incluso conveniente que sea un poco díscolo (habla bien de la tolerancia del mecenas) y algo desaliñado, aunque no en exceso, para poder tenerle en la fiesta de alto copete.

De la misma manera, los grandes ricos de hoy día, las sociedades anónimas ahogadas en dinero, seleccionan a los trabajadores del ocio vicario siguiendo similares pautas de eficiencia de la inversión. El trabajador disfrutador de ocio vicario deberá en este caso cumplir los siguientes requisitos:

  1. Como se dice hoy día, empatía con los medios de comunicación. No es de recibo pagar a un señor para que dé charlas sobre tonterías relacionadas con el núcleo de la empresa, para que a la primera de cambio, cuando un periodista exhiba su estulticia en una pregunta idiota, le ridiculice el ponente. Los trabajadores de alta productividad no suelen tener esta capacidad empática muy desarrollada y su interfaz con los periodistas no es buena. Éstos lo notan y ponen a parir a la empresa en el periódico, arruinando de esta forma la finalidad del disfrute de ocio vicario.
  2. Capacidad de creer que su trabajo es importante. Es imposible ser el Director de Gobierno Corporativo y Responsabilidad Social y transmitir entusiasmo sobre la labor social de la empresa sin creérselo un poco. ¿cómo se va a explicar a la sociedad lo de la "Energía Verde" de las compañías eléctricas y la militancia ecologista de la corporación sin creérselo al menos un poco?. Bastante difícil es ya realizar la tarea creyendo en ella. Los trabajadores de alta productividad suelen tener un cociente intelectual medio (tampoco excesivamente elevado, porque sino se darían cuenta de que están siendo explotados y ya no serían de alta productividad), que les inhabilita para ejercer el ocio vicario creyendo en la importancia de su tarea.
  3. Buena presencia y buen apellido. Para ejercer adecuadamente el ocio vicario resulta mucho más importante elegir bien la corbata que saber de qué se está hablando. Los trabajadores de alta productividad, rara vez eligen bien la corbata, y están acostumbrados a ser competentes en el asunto encomendado, aspecto éste irrelevante en el ocio vicario. Los buenos apellidos, por ejemplo, son más importantes, si van precedidos de un "de", siempre mejoran, cosa fácilmente solucionable añadiéndolo por la cara, salvo que se trate de un "Fernández" o un "Pérez", en cuyo caso procede un cambio de nombre.
  4. Una correcta trayectoria de ejercicio del ocio. Esto hay que reconocer que no ha cambiado mucho desde los tiempos de Veblen. ¿Como va a ejercer bien el ocio vicario de representar adecuadamente en los foros apropiados a la corporación alguien que no sepa elegir un vino, no entienda de ópera, de la última exposición, de música clásica contemporánea, etc.? No dará lustre a la corporación y será, por tanto, un gasto mal realizado por parte de la corporación. El trabajador de alta productividad...¿de dónde va a sacar el tiempo para estas cosas?

Espero con esto haber demostrado que las cosas no cambian tanto en un siglo: el mejor trabajador del ocio vicario es, lógicamente, de buena familia, y si es inteligente y trabajador, no habrá derrochado sus talentos en aumentar la productividad sino en las artes, las letras, la profundización en los conocimientos de vinos, perros de caza, etc., mucho más útiles para sus futuras tareas laborales que saber cómo se construyen las centrales de la eléctrica a la cual representa.

Coincido, eso sí, con la editora, en que los trabajadores de alta productividad son una traba para el correcto funcionamiento de la corporación, más necesitada de personal obediente que siga bien el procedimiento que de personal brillante y brutalmente sincero, que sólo hace estropear el ambiente laboral, incomodar a los directivos con propuestas o negativas incomprensibles y aturullar con datos técnicos del negocio. Esto no implica que por ello deban ser reconvertidos a ejercer ocio vicario, tarea importantísima en la sociedad de los "mass media", sino que pueden ser corregidos de manera sencilla, bien mediante palos, bien mediante zanahorias, o -más efectivo- con una sabia combinación de ambos. Como siempre hay personas tozudas y difíciles de enmendar, en toda organización quedan siempre puestos laterales de "científico loco" sin mando en plaza, que se ajustan perfectamente para este perfil y pueden ejercer un cierto grado de "ocio vicario" pontificando, quejándose y proponiendo ideas para archivar. Cumplen así una doble función de "ocio vicario":

  1. El titular de verdad del ocio vicario puede mostrárselos a los periodistas para ilustrar "la importancia que se le da a la investigación, desarrollo e innovación en nuestra corporación, observen a ese científico loco que tenemos ahí, ¿han visto?".
  2. Si resulta que tenían razón, miel sobre hojuelas, el titular real del ocio vicario podrá entonces exhibir ante el público la propuesta hecha cinco años antes y archivada para demostrar que la corporación incentiva la innovación, etc., etc. Se coge entonces al ex-científico loco y se le pone de asesor del directivo de verdad para que le explique todo eso que decía. Pasadas dos semanas, ya puede volver a la jaula de exhibición.

De lo dicho hasta el momento, se deduce que una elevada productividad (esto es, inteligencia y esfuerzo dedicado a cosas útiles) no es un buen pasaporte para el "ocio vicario". ¿Quiere ésto decir que una baja productividad sí lo es? En cierta manera, sí. Pero solo en cierta manera. La baja productividad debe estar motivada no por la carencia de inteligencia ni de esfuerzo, sino por el total desinterés sobre su aplicación hacia la productividad, entendida ésta como producir más cosas útiles. Naturalmente, todo vástago de buena familia, tiene mucho ganado en este terreno y por tanto, mayor facilidad de alcanzar estos puestos, al no tener la tiranía de ganarse los garbanzos y poder dedicar sus capacidades a otros menesteres más adecuados al perfil necesario.

Pues esto es todo.

Vale.
Vale.

Sección-Fauna Humana

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¡¡Ni me menees!!

9 comentarios:

Telémaco dijo...

Dolorosamente real.

Estoy de acuerdo, aunque también lo estaba con el articulo de Lula, (¡paradójico que es uno!).

La duda que tengo es: Y sabiendo que las cosas son así, los que no somos vástagos de buena familia (aunque casi todos los de familia somos muy buenos de toda la vida) y no tenemos apellidos compuestos ni precedidos de preposiciones, ¿como educamos a nuestros hijos? ¿Que les decimos cuando dedican su tiempo a aprender a ser productivos?

Lula Towanda dijo...

Profe Me centraba yo más en el "científico loco" al hablar de las rentas laborales conseguidas por su exceso de productividad y a los pijos-guais le daba el cielo por el morro.
Teniendo en cuenta el ocio laboral como una actitud vital, hay que nacer en un ambiente propicio para desarrollar las capacidades necesarias.

Telemaco Mi hija la erudita defiende las tesis del profe, y aunque el profe dice que es por llevar la contraria a su madre, mucho me temo que es porque está mejor argumentado. Teniendo en cuenta que es casi antropóloga un peso tiene que tener su opinión.
Respecto a lo hijos hay que decirles la verdad de cómo es la vida para que sepan defenderse en ella. Si la vida les va a restar oportunidades porque su familia no es de luengos apellidos deben saberlo cuanto antes para que se diseñen su estrategia. Esto no quiere decir que tiren la toalla sino que tienen que esforzarse más que si fueran sobrinos Polanco para encontrar su sitio y no empecinarse en posturas extremas como la del "científico loco" (aunque si se empecinan, allá ellos, pero por lo menos están avisados). A mi me contaron la vida de otra manera y he tenido que irla descubriendo a fuerza de tortazos, por lo menos que mis hijos salgan a la vida con un análisis de situación realista

El profe dijo...

Como dice Lula, hay que decirles la verdad, felicitarles y corregir los pequeños defectos: que, efectivamente, sin apellidos como dios manda ni educación adecuada para ejercer el ocio vicario, lo mejor que pueden hacer es intentar servir para algo útil en la vida, o sea, ser productivo para que vean justificada su nómina. Quizás sólo corregir el pequeño defecto de enfoque e indicar que la cosa no es tanto aprender a ser productivo, como a parecerlo para que no aprendan a currar en exceso, que tampoco es necesario. Si les va bien, ya tendrán criados de buena familia que ejerzan el ocio vicario para cuidar su buen nombre.

Polanco es un buen ejemplo: nadie hubiera dado un duro por él como ejercedor de ocio vicario, no es suficientemente fino. Por eso tuvo que currar y ser productivo o parecerlo para hacerse con un imperio y tener bien de vasallos finos que hagan de ocio vicario y estén bien alimentados por el propio Polanco. La corte de intelectuales de Polanco es amplia, fina, bien surtida y bien alimentada.

almena dijo...

Por Diossss!! un manual abreviado ya mismo!! sobre cómo ser un buen candidato para el ocio vicario ese :-))
o nos darán las uvas esperándolo...
Muchas gracias a Lula y a El Profe

Adriana dijo...

Excelente blog, que bueno de verdad felicitaciones

burton dijo...

Palabras sabias y lamentablemente reales
cariños

El profe dijo...

Pues ahí va el manual abreviado de cómo preparse para el ocio vicario:

- Lo primero es nacer de familia bien. Si se elige una familia chunga para ver el mundo, lo demás no vale.

- Es conveniente interesarse por todo aquello que sea más bien inútil, pero bello: caballos, ópera, gastronomía, coches buenos, arte, literatura y filosofía. De estos dos últimos, sólo unos aderezos y centrados la primera en los clásicos y la segunda en los contemporáneos. Tampoco la cosa consiste en ser un erudito. La memoria para las citas, siempre es conveniente.

- Hay que ir a ARCO todos los años.

- Para estudiar la carrera, bien está de ciencias sociales: economía o sociología. No debe olvidarse el master en la London School of Economics.

- Estar bien conectado con gente productiva que pueda pagar el ocio vicario. Si ya hemos incumplido la primera premisa sobre el nacimiento en lugar adecuado, iremos mal. El cuñado que es jefe de negociado en Endesa, no vale.

- Ejercitar la mezcla de churras y merinas citando por ejemplo a Kierkegaard al perorar sobre los avances en telefonía IP. No es fácil, pero para eso están las múltiples publicaciones subvencionadas de bajísima tirada sobre la visión humanista de la tecnología. El ejercicio, para realizarse correctamente, exige no saber casi nada ni de Kierkegaard ni de telefonía IP. Así estará uno preparado para los foros en los que ejercerá el ocio vicario bien pagado.

- Hay que asistir a los foros adecuados para que el pez gordo caiga bajo tu atractivo perorístico y te contrate para que des pompa a la gran empresa de la cual es directivo. Como es lógico, un rollo bien colocado en un cóctel a la persona adecuada, es mucho más efectivo que el trabajo en plan hormiga.

Con esto, yo creo que todo irá bien y el dinero entrará a espuertas a cambio de decir tonterías.

Espero haber sido de ayuda.

Hernán Fco. dijo...

Tiempo sin visitarte niña, ya se que no tan niña como me correjiste esa vez, pero se te siente niña y que.
Oye que enrollado tratado de ingenieria comercial, el asunto de la renta para los asalariados es la lucha y la sal de cada dia, no me negaras que la suerte y la libertad económica son los bienes mas mal repartidos del universo.
Mis saludos Señora LULA

Virginia dijo...

Anda si este ya lo había leído, gracias de todas formas.