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viernes, octubre 31, 2008

Las empresas los prefieren "rubias"

No, no está mal escrito el título aunque no concuerde el pronombre con el adjetivo. El lector lo podrá comprobar a lo largo de este post. También quiero pedir disculpas si la metáfora usada hiere alguna sensibilidad feminista pero en mi faceta de Lula evito la autocensura para que la capacidad de expresión esté siempre por encima del lenguaje políticamente correcto.


De todos es sabido que lo que mueve el mundo no es el dinero, el verdadero motor es el sexo. En el fondo de toda ambición para acaparar la riqueza y como consecuencia el poder (o viceversa) está ese anhelo por poseer un "objeto sexual" para la autoafirmación social. No solo hay que llegar a lo más alto, hay que hacer ostentación de ello. Qué mejor manera de hacerlo que llevar colgada del brazo a una espectacular rubia como Marilyn Monroe.

En la película "Los caballeros las prefieren rubias" se muestra en clave de comedia ese ancestral afán de los caballeros por poseer una rubia espectacular y cómo ese dorado objeto de deseo busca a un millonario que le proporcione todos los caprichos. En uno de los chispeantes diálogos de la película Marilyn le dice al acaudalado padre de su novio:

Si tuviera usted una hija ¿desearía que se casara con un hombre pobre? Al contrario, desearía para ella lo mejor del mundo y que fuera muy feliz ¿Qué hay de malo en que yo quiera también todo eso?

Las empresas emulan el comportamiento de los caballeros cuando su cuenta de resultados es boyante. También quieren tener unos directivos de los que hacer alarde y por eso también los prefieren "rubias". El Mercado, como siempre, cubre esta demanda y hay una pléyade de ejecutivos dispuestos a satisfacer esta necesidad.

El ejecutivo "rubia" no precisa ni de inteligencia ni de conocimientos. Su valor es más superficial, solo se espera de ellos que estén siempre radiantes y contentos. Su misión es deslumbrar. Cuidan en extremo su imagen y sus poses. En vez de barra de carmín llevan un pendrive lleno de coloridas presentaciones en powerpoint para lucir en las ocasiones.

Como contrapartida, estos "rubias" salen un poco caros. Les gusta el lujo tecnológico. Sus complementos son los más ostentosos y rabiosamente actuales: siempre tienen el último modelo de los Mac o de los iPhone. Suelen viajar por todo lo alto en la clase preferente y en hoteles de 5 estrellas y hasta los taxis deben ser de la marca Mercedes.

A los "rubias" se les consiente todo, no se les pide nunca responsabilidades. Son caprichosos y no entran en razón (carecen de ella). Si se les lleva la contraria se enrabietan y si algo va mal le echan la culpa a sus colaboradores. Solo admiten la adulación como trato.

El matrimonio laboral empresa-rubia no se caracteriza por su fidelidad y resulta bastante inestable. Siempre puede aparecer otro "rubia" más despampanante o una empresa con más posibles. En ambos casos el ejecutivo "rubia" no tendrá que renunciar a sus caprichos porque dinero no le va a faltar.

Mientras, las morenas laborales a trabajar como negras.




Escrito ente el Aeropuerto de Barajas y un vuelo a Bilbao.

¡¡Ni me menees!!

miércoles, abril 18, 2007

Babuinos vs. ejecutivos

A raíz de la publicación del post Productividad: Matriz DI, mi asesor político(1) me envió un correo comentando lo afilado del análisis(2). Esto dio pie a que quedáramos a comer porque hacía tiempo que no nos veíamos. En la comida le pedí que me volviera a contar la metáfora de los babuinos para plasmarla en el blog. Quiero dejar claro que la historia es suya, y que yo sólo le doy forma escrita.



Cuando era pequeño mi asesor político en vez de cromos de fútbol coleccionaba fascículos de National Geographic. Le gustaba mucho leer acerca del comportamiento social de los animales. Estas lecturas le fueron de gran utilidad cuando fue el jefe de gabinete de un poderoso Señor de las Telecomunicaciones y le ayudaron a comprender que la conducta humana era muy parecida a la de ciertos animales salvajes. En la primera reorganización en la que se vio envuelto, le correspondió el delicado trabajo del reparto de despachos y pudo comprobar que el proceder de los ejecutivos se ajustaba en gran medida al de los babuinos .

Esta especie se caracteriza por su agresividad y por sus continuas luchas de poder. Viven en pequeñas manadas en zonas abiertas como sabanas, semidesiertos o planicies rocosas. Pueden ser víctimas de los depredadores cuando bajan a los ríos o lagos a beber agua y se sienten más seguros sentados en las faldas de las montañas donde tienen visibilidad de todo lo que se mueve. Se organizan en una rígida estructura social jerárquica que se plasma físicamente en el lugar que ocupan en la ladera de la montaña. La posición de un babuino se ajusta al siguiente criterio:

Todo Babuino se sentará por encima del resto de la manada que es menos fuerte que él y se quedará justo por debajo de un babuino de fuerza superior.

Todo babuino que se precie deberá valorar sus fuerzas en su justa medida si no quiere perecer en una disputa.

Llevado este comportamiento a los ejecutivos se observa que se miden entre sí para situarse en el más alto puesto jerárquico que les permitan sus fortalezas(3) y al igual que los babuinos se sienten seguros sentados en su despacho al abrigo de las amenazas del entorno.

La posición jerárquica viene también dada por la altura. Las plantas superiores de los edificios de negocios están ocupadas por los ejecutivos de mayor rango y cada piso que se baja es un descenso en la posición social. Valga la siguiente prueba del 9:

¿En qué planta está el Consejo de Administración?: En la más alta.
¿Dónde se suelen ubicar a los becarios?: En los sótanos.

Por este motivo el reparto de despachos es un tema muy delicado en las reorganizaciones y en las fusiones de empresas siendo a veces el punto más espinoso(4). Todo ejecutivo luchará y negociara hasta la muerte para conseguir un despacho en el piso más elevado que le corresponda por su jerarquía y por eso es dramática la "nota de corte".

Si un ejecutivo cae en desgracia será despojado de su despacho pasando a otro en un piso inferior. En el caso de que un ejecutivo nuevo con muchas ambiciones y con poco conocimiento del entorno aspire a situarse en lo más alto, corre el peligro de que otros ejecutivos con más fortalezas vayan directos a su yugular para quedar relegado a un despacho en un piso inferior al que pretendía.

Tuve la ocasión de aplicar estos conocimientos cuando renuncié a mi puesto jerárquico. Sabía que ya no me correspondía un despacho individual y antes de que me despojaran de él y me pusieran en cualquier parte negocié compartir un despacho doble con Jose, mi antiguo compañero de despacho, e incluso subí un piso :-)

Actualización 19-04-2007: ¿Por qué los babuinos no bloguean? La respuesta no está en el viento sino en el blog de Julen


(1) Aunque soy pobre me puedo permitir un asesor político de lujo al que compenso con asesoría técnica.
(2) Me halagó en gran manera
(3) Estas fortalezas son de diversa naturaleza: relaciones con otros ejecutivos, carácter, ambición, falta de escrúpulos, etc.
(4) En la fusión de dos grande bancos, el caballo de batalla fue determinar cuál de los dos presidentes ocupaba la planta superior. Al final se tuvo que hacer una reforma para dividir la planta superior en dos partes.




¡¡Ni me menees!!

miércoles, enero 03, 2007

El signo de los tiempos

Inauguramos con este post la sección Ave María Purísima para aglutinar los relatos en los que subyacen temas religiosos. Haciendo cuentas son ya unos cuantos: El rosario de la aurora, Los pecados capitales, El divino impaciente , El fracaso, y El blog como religión. Hasta ahora estaban catalogados en Reflexiones pero merecen una agrupación más específica.


Cuando veo una iglesia abierta y vacía, procuro entrar. En ellas encuentro -las más de las veces- silencio, paz y buena temperatura. Y con suerte, magníficas obras de arte.

He de reconocer que las que más me emocionan son las iglesias desnudas, o muy pobres. Tal vez sea por contraste con las iglesias de Sevilla, en las que el barroco anda agazapado tras las columnas salomónicas o entre el estuco y su pan de oro.

La más barroca de estas iglesias, la capillita de San José (1), está en una bocacalle minúscula de la calle Sierpes. La primera vez que fui, con el colegio, recuerdo que me explicaron frente al altar mayor el concepto de HORROR VACUI. Un concepto que hasta el día de hoy no se me ha despintado. Tan gráfica y obvia resultó aquella clase de arte.

Y héte aquí que después de unos cuantos lustros ausente de la tierra de María Santísima, volví para trabajar en una empresa que estaba en la misma calle Sierpes. Como entraba a las ocho de la mañana, compartía amaneceres con los empleados de banca, los funcionarios tempraneros (os juro que haberlos, haylos) y los habituales de mi línea de autobus.

Y como me pillaba de paso, antes del primer café pasaba a sentarme unos minutos en el último banco de la capillita. Allí, con el tiempo encapsulado a las ocho menos diez, respiraba el pesado olor a incienso mezclado con el de los nardos que nunca le faltan a San José.

Aunque al principio creía estar sola en el templo, poco a poco fui conociendo a otros habituales que, como yo, hacían un alto para empezar el día tras haberse ocupado de su espíritu. Me sorprendió constatar que la mayoría de estos asiduos personajes vestían traje de chaqueta azul marino y llevaban un maletín de ejecutivo. Entraban, se persignaban, musitaban un padre nuestro, se volvían a persignar y salían al mundo.

Sentí la ausencia de las beatas de mi infancia. Por lo visto, en los años que viví fuera de Sevilla, las señoras pías habían sido desplazadas por los ejecutivos, al menos a esas horas de la mañana. Comenzamos a desearnos un buen día con una especie de sonrisa cómplice, no sé muy bien por qué.

Le comenté a uno de mis compañeros de trayecto en autobus –a la sazón director de banca, traje azul marino y maletín impenitente- que había encontrado a unos cuantos clones suyos rezando y suplantando a mis añoradas beatonas en la capillita de San José.

No pareció sorprendido. Se limitó a comentar:

- Tenemos mucha presión con la cuenta de resultados.

¿Será verdad que es por eso, por la cuenta de resultados, por lo que huyen del HORROR VACUI frente al altar barroco?

P'os menuda papeleta...


(1) Curiosa anécdota de la capilla de San José y un CD-ROM: : Capilla de San José (Vía Ben Baso) y San José, DJ de la Capillita (vía ABC, Antonio Burgos)

Sección-Ave María Purísima

¡¡Ni me menees!!