viernes, octubre 31, 2008

Las empresas los prefieren "rubias"

No, no está mal escrito el título aunque no concuerde el pronombre con el adjetivo. El lector lo podrá comprobar a lo largo de este post. También quiero pedir disculpas si la metáfora usada hiere alguna sensibilidad feminista pero en mi faceta de Lula evito la autocensura para que la capacidad de expresión esté siempre por encima del lenguaje políticamente correcto.


De todos es sabido que lo que mueve el mundo no es el dinero, el verdadero motor es el sexo. En el fondo de toda ambición para acaparar la riqueza y como consecuencia el poder (o viceversa) está ese anhelo por poseer un "objeto sexual" para la autoafirmación social. No solo hay que llegar a lo más alto, hay que hacer ostentación de ello. Qué mejor manera de hacerlo que llevar colgada del brazo a una espectacular rubia como Marilyn Monroe.

En la película "Los caballeros las prefieren rubias" se muestra en clave de comedia ese ancestral afán de los caballeros por poseer una rubia espectacular y cómo ese dorado objeto de deseo busca a un millonario que le proporcione todos los caprichos. En uno de los chispeantes diálogos de la película Marilyn le dice al acaudalado padre de su novio:

Si tuviera usted una hija ¿desearía que se casara con un hombre pobre? Al contrario, desearía para ella lo mejor del mundo y que fuera muy feliz ¿Qué hay de malo en que yo quiera también todo eso?

Las empresas emulan el comportamiento de los caballeros cuando su cuenta de resultados es boyante. También quieren tener unos directivos de los que hacer alarde y por eso también los prefieren "rubias". El Mercado, como siempre, cubre esta demanda y hay una pléyade de ejecutivos dispuestos a satisfacer esta necesidad.

El ejecutivo "rubia" no precisa ni de inteligencia ni de conocimientos. Su valor es más superficial, solo se espera de ellos que estén siempre radiantes y contentos. Su misión es deslumbrar. Cuidan en extremo su imagen y sus poses. En vez de barra de carmín llevan un pendrive lleno de coloridas presentaciones en powerpoint para lucir en las ocasiones.

Como contrapartida, estos "rubias" salen un poco caros. Les gusta el lujo tecnológico. Sus complementos son los más ostentosos y rabiosamente actuales: siempre tienen el último modelo de los Mac o de los iPhone. Suelen viajar por todo lo alto en la clase preferente y en hoteles de 5 estrellas y hasta los taxis deben ser de la marca Mercedes.

A los "rubias" se les consiente todo, no se les pide nunca responsabilidades. Son caprichosos y no entran en razón (carecen de ella). Si se les lleva la contraria se enrabietan y si algo va mal le echan la culpa a sus colaboradores. Solo admiten la adulación como trato.

El matrimonio laboral empresa-rubia no se caracteriza por su fidelidad y resulta bastante inestable. Siempre puede aparecer otro "rubia" más despampanante o una empresa con más posibles. En ambos casos el ejecutivo "rubia" no tendrá que renunciar a sus caprichos porque dinero no le va a faltar.

Mientras, las morenas laborales a trabajar como negras.




Escrito ente el Aeropuerto de Barajas y un vuelo a Bilbao.

¡¡Ni me menees!!

sábado, octubre 25, 2008

El meme de Juan Palomo

Me pasa Julen el emotivo meme de Juan Palomo del que tomo el testigo con cierto retraso por causas viajeras.


¿Qué es Juan Palomo? Pues es una propuesta de financiación de Nireladia, la plataforma para la creación de contenidos multilingües y gratuitos. Detrás de Nirelandia hay personas que dedican su tiempo y su talento a sostener esta plataforma pero en esta vida nada es gratis y el hosting tiene su precio. La propuesta va para adelante y como dice Loretahur, La economía del cariño no entiende de caídas en bolsa ni de tipos de interés.

El objetivo del meme que lanza Julen es dar a conocer esta iniciativa de Juan Palomo a la vez que buscar la siguiente reflexión ¿cuáles son tus cinco pertenencias sin valor que más valoras?

Estas son las cinco cosas sin aparente valor económico pero muy valiosas para mí en la economía del cariño.

  • Mis labores sobre batista de hilo que realicé a la tierna edad de 10 años. Primorosas y minuciosas costuras francesas, cadenetas, vainicas, festones, punto de cruz y bordados. Sor Visitación me inculcó el gusto por la costura, a prestar atención y a hacer las cosas bien. Domesticó un poco mi natural impaciencia.
  • Mi libro del Quijote, releído siempre con ojos nuevos.
  • Los dientes de leche de mis hijos que conseguí suplantando al ratoncito Pérez y que guardo casi en secreto.
  • Las tarjetas de felicitación por mi cumpleaños de los directores de la empresa en la que trabajo. Me recuerda que hubo un tiempo en que los empleados eran personas en vez de recursos humanos.
  • Una pistola-mechero regalo del amigo invisible del trabajo. Me evoca las fiestas que montábamos con cualquier motivo. Entonces éramos compañeros de trabajo y sin embargo amigos.

El meme se debe pasar a seis amigos (cinco tiene mala rima) y han resultado agraciados:

Kotinussa, Marbelli, Rosa Cobos

Muxfin, Telemaco, Alycie

(difusión paritaria :-) )

¡¡Ni me menees!!

martes, octubre 21, 2008

Vecinos



Vecinos de ayer

La especie de los vecinos es, sin duda alguna, la más abundante de nuestra fauna humana. Y lo es porque, al fin y al cabo -y como asegura esta perogrullada -"cada uno de nosotros somos vecinos de alguien y este alguien es vecino nuestro".

Hasta bien avanzado el pasado siglo la mayoría de las casas de nuestras ciudades eran de alquiler, contaban con portero -todavía no se decía esa cursilada de físico- y en la mayoría de los casos los edificios contaban con la existencia de tres escaleras: exterior, interior y en algunas, la de servicio.

Una distribución que tenía una clara lectura socioeconómica ya que dividía la casa en dos zonas: los pisos de la zona exterior, amplios y dotados de hermosos miradores, acogían a las familias pudientes, y por el contrario, las viviendas de la estrecha escalera interior, eran más pobres y reducidas, daban a un angosto y maloliente patio y eran ocupadas por personas con menos posibles.

Los inquilinos de la escalera exterior podían ganarse el cielo practicando la conocida caridad decimonónica con los habitantes de las buhardillas, casi siempre habitadas por un modesto jornalero que, como en los relatos de Dickens, tenía un exiguo salario, una mujer mártir y santa y unos hijos a cual más desnutrido.

Los vecinos de ayer, con independencia del tipo de escalera por el que transitaran, se saludaban cordialmente, mostraban un sincero interés por la salud de sus convecinos y participaban activamente en cualquier acontecimiento, feliz o desgraciado, que les afectase. Y eso era algo que repercutía muy positivamente en los niveles de salud mental de aquellos afortunados vecinos.

Vecinos de hoy

Todo parecido entre los vecinos de ayer y los de hoy, es pura y simple coincidencia. Ello en buena parte se debe a dos circunstancias. Por una parte el régimen de alquiler ha dado paso al acceso a la vivienda en propiedad y estas se han diversificado en tipos muy diferentes: apartamentos, pisos, duplex, adosados, pareados y unifamiliares.

Curiosamente cada uno de estos nuevos tipos de vivienda va a marcar una diferencia muy sustancial en el grado y tipo de las relaciones de vecindad.

En los grandes bloques de apartamentos y pisos, los escasos centímetros de grosor de los tabiques que separan las viviendas, permiten, con enorme facilidad, disfrutar de los gritos de los niños, las conversaciones de los mayores, los programas de televisión más horteras, los sonidos característicos de sus hábitos higiénicos, y la cantidad y calidad de sus efusiones íntimas.

Las relaciones sociales entre los vecinos, son, en la mayoría de los casos, inexistentes, comportándose como auténticos desconocidos y se limitan, en el mejor de los casos, a un monosilábico saludo, apenas musitado y que nace forzado por la corta distancia que impone la reducida caja del ascensor.

Cuando en casos muy excepcionales surge algún simulacro de buena relación vecinal, ésta se encontrará constantemente amenazada por el recelo que despierta el progreso del otro: la adquisición de un nuevo automóvil, la compra de un novedoso electrodoméstico, el lugar escogido para veranear, etc.,etc.

Los habitantes de adosados, pareados y unifamiliares aunque ponen medias distancias con sus vecinos, ello no les libra de innumerables peligros: el olor a barbacoa de los festivos, los constantes ladridos de los perros, los decibelios del equipo musical de su adolescente vecino, las ruidosas sesiones de piscina, el ruido de la máquina cortacéspedes, etc., etc.

Pero uno de los mayores peligros que acechan a unos y otros llega de las conflictivas reuniones de la Comunidad de Propietarios. Un peligro que alcanza su acmé cuando un pacífico vecino es propuesto para Presidente de la Comunidad.

Si esto sucede, mi experiencia me obliga a aconsejarte que rechaces con todas tus fuerzas, tal distinción, porque corres el peligro de ver afectada tu salud mental, perder el saludo de tus vecinos y, lo que es más grave, no tener a nadie a quien pedir unos dientes de ajo o un puñadito de sal.

¡¡Ni me menees!!

lunes, octubre 13, 2008

Jefes, jefes, jefes


Esta mañana me han llamado de Radio Esuskadi desde el programa "Mas que palabras" que conduce Javier Vizcaíno. Me han preguntando qué opino sobre los jefes. Creo que he estado muy pesimista, en la línea de lo que escribí en el post de Los julios y los jefes. El jefe de valor retraído es una tendencia en alza mientras que el buen jefe es algo casi testimonial. Es algo que está ocurriendo en mi entorno, muy competitivo y presto a incorporar las tendencias globales antes que nadie. Sirvan estas elegías como una llamada de atención a los entornos a los que aún no ha llegado el chapapote laboral.

Desde hace seis años voy escribiendo mis impresiones sobre lo que me rodea en mi vida profesional. Releyendo, solo encuentro sarcasmo en mis posts sobre los jefes. Haciendo un collage con los posts dedicados a la jefatura me salen los barros que han traído estos lodos:

La lucha y el reparto del poder descrita en Babuinos vs. ejecutivos con las leyes que rigen la jerarquía se mantiene aunque cambien los actores. El valor de la amistad en La organización friends es una realidad en un mundo sin control. La las escuelas de negocio, coloquialmente llamadas Masterbisnis, producen jefes a medio cocer y clónicos, al gusto del Imperio.

El liderazgo se ejerce como El flaustista de Hamelín que crea entusiasmo y lleva a los que le siguen a una catástrofe laboral segura o como Garrapata que se apalanca en su parcela de poder chupando la sangre a sus colaboradores.

El culto a la juventud ha dado lugar a El Niñatojefe en su distintas variedades como niñatomaster, niñatobabas, niñatoguay, ni ñatolabia, niñatolátigo y niñatopío.

Pero el jefe de valor detraído que escribía en broma hace un lustro en El síndrome de Forrest Gump y al que le auguraba un pronto final ha resultado ser un valor seguro de amplio crecimiento en el mercado laboral.

Puede que la crisis elimine al excedente de jefes pero soy escéptica en que mejore su calidad. ¡Salvemos a los jefes buenos antes de que se extingan!

¡¡Ni me menees!!

sábado, octubre 04, 2008

La garrapata


Escribí hace tiempo sobre la ladilla, parásito que se desarrolla en los entornos de poder con la intención de medrar. Como en esta vida nada es gratis, la ladilla para alcanzar sus ambiciones tiene que dejar por el camino la dignidad, los amigos, los afectos, su tiempo y sus escrúpulos. No todo el mundo está dispuesto a pagar tanto por conseguir tan poco y hay un déficit de ladillas en el mercado del poder.

Existe una necesidad en los entornos ejecutivos de disponer de su corte de agradaores y comemarrones, labor que desempeñan las ladillas con suma eficacia. Pero ante este déficit de ladillas los círculos de poder tienen que adaptarse al medio. Si la ladilla no viene a ellos, ellos irán a por la ladilla convirtiéndose en garrapatas.

La garrapata es un bicho de mayor tamaño y rango que la ladilla que elige a alguno de sus colaboradores para chuparle la sangre. La garrapata se adhiere a su víctima sin su consentimiento con la fuerza que proporciona el poder. La víctima se verá abocada a una vida tan escatológica como la de la ladilla pero sin ninguna compensación ni posibilidad de medrar.

La garrapata se caracteriza por:

  • La fijeza, una vez que se adhiere a una víctima no hay quien la despegue hasta que esté ahíta de sangre de su víctima.
  • El camuflaje, es difícil a los ojos de lo demás ver dónde están instaladas las garrapatas. Por este motivo se puede ser víctima de más de una garrapata.
  • El contagio es por contacto directo. Al contrario que la ladilla, no tiene la capacidad de salto.
  • La picadura provoca cansancio, irritabilidad y estrés. Una exposición prolongada puede producir perturbaciones en la salud más graves como trastornos del corazón o del sistema nervioso.

Se recomienda la siguiente profilaxis

  • Evitar zonas de riesgo en las que habitan las garrapatas, como son los despachos ejecutivos o las reuniones de alto nivel.
  • En caso de picadura dejar que chupe toda la sangre ya que intentar extraerla causará más daños en la víctima.

Al contrario que las ladillas no realizan una función social, por lo que podrían ser eliminadas del ecosistema laboral sin causar ningún daño.

¡¡Ni me menees!!

miércoles, octubre 01, 2008

[Meme] Lo más curioso...

Me pasa el meme Fernando desde el blog Territorio enemigo, que a su vez le ha llegado vía m@k, sobre los más curioso que he visto en Internet. Voy a seleccionar dos cosas extremas, una llena de ingenio y perfeccionismo y otra que pone en evidencia la incompetencia y el no estar a la altura.

La cara de la moneda es el vídeo de iJam, ejercicio de marketing viral cuidado hasta el más mínimo detalle que tuvo mucho de éxito en las navidades pasadas.

La cruz de la moneda la he encontrado hoy. Me he quedado con la boca abierta viendo un vídeo de la Ministra de Fomento Magdalena Álvarez poniendo de manifiesto sus incapacidades. Algo impensable de ver en la TV pero accesible desde YouTube. Se advierte que las escenas que van a ver pueden herir la sensibilidad de los ciudadadanos.

Le paso el meme a Muxfin, a Antonio y a El Intermediario, a ver que resulta.

Actualizado el 3-10-2008:

Me llega vía Luckyluke, este precioso vídeo sobre la belleza femenina. Asegura que no hay ninguna mujer que represente a la Virgen. ¿será cierto?

Sirvan estas imágenes para endulzar...



¡¡Ni me menees!!

domingo, septiembre 28, 2008

Paul Newman


La sección femenina está de luto. Todas las mujeres sentimos la perdida de un ideal de hombre, guapo hasta hacer daño a los ojos, con un magnetismo irresistible, con una manera de ir por la vida envidiable y con una forma de madurar exquisita. Ningún hombre osaría a compararse con él y ninguna generación de mujeres dejará de dar un suspiro al ver su imagen, siempre sonriente, iluminada por esos ojos azules.

No debe de haber en el mundo una mujer más envidiada que Joanne Woodward, que ha compartido más de 50 años de su vida con él, ni más triste por su ausencia. Me uno a su pena cantando la copla de Antonio Vargas Heredia : No lo hubo más guapo, más bueno y "honrao".

¡¡Ni me menees!!

miércoles, septiembre 24, 2008

Utopía veraniega


A lo largo de la geografía nacional, al igual, me imagino, que en los territorios bárbaros, ha proliferado durante todo el verano un curioso y pertinaz espécimen de la fauna humana.

Se trata de un ejemplar que a semejanza del oso polar suele "hibernar" o en todo caso mostrarse menos visible el resto del año, y que solamente surge masiva y "ostentóreamente" cuando se aproxima el verano.

Previo a realizar su puesta en escena -que elige en función de sus posibilidades esconómicas o el límite de su tarjeta de crédito- aunque sus preferencia son Benidorm y Marina d´Or -realiza una concienzuda puesta a punto.

Para ello aparte de tunnear su vehículo, llenarle de llamativas pegatinas y aumentar los decibelios del equipo musical, se inscribe en un gimnasio con el objeto de eliminar algún excesivo diámetro y tiñe su musculatura, con la ayuda de los rayos UVA, de un subido color marrón.

Revisa y actualiza la indumentaria del pasado verano y procede a actualizarla con prendas en las que dominan los colores más vivos y los distintivos de las marcas más en moda. Lo completa con unas originales gafas de sol, unos cuantos piercings, algún que otro tatuaje y un Rolex deportivo de imitación.

Ya sólo le queda ponerse en acción. Es fácil verle pasear por la orilla del mar o el borde de la piscina en una clara actitud de ridículo pavoneo.

En su escenificación busca acentuar su perímetro torácico a través de forzadas inspiraciones que logra sostener hasta límites insospechados. Solo cuando siente síntomas alarmantes de falta de oxígeno, se refugia en un lugar fuera de las miradas y allí respira durante unos segundos para volver de nuevo a "sacar pecho".

En un somero estudio psicológico este curioso personajes presenta una combinación aleatoria de alardes exhibicionistas, grandes dosis de narcisismo, unas pinceladas de paranoia y un cociente intelectual que roza lo borderline.

Pero como el que no se consuela es porque no quiere, estos personajillos tienen afortunadamente una vida tan corta como la de las mariposas y duran lo que le permite su período vacacional.

Pero también es obligado preguntarse ¿qué sería del verano sin estos curiosos personajes, el olor penetrante de aceites bronceadores, los molestos mosquitos, o las clásicas canciones del verano?

Pues algo tan irreal, queridos amigos y amigas, como una bella utopía.

¡¡Ni me menees!!

lunes, septiembre 15, 2008

Atrapada en el tiempo


Leí el post de S.M. sobre el libre albedrío justo cuando no había transcurrido un día desde que el Destino se había reído en mi cara una vez más. Como Telémaco, estoy atrapada en la maldición de la piedra de Sísifo, que me encadena a una vida tan recurrente como la del personaje Phil Connors en la película El día de la Marmota.

Me gusta ser dueña de mi vida, me irrita que otros decidan por mi. Mi condición de Capricornio, símbolo de tierra donde los haya, me hace tener los pies en el suelo y la cabeza pensando en mi plan estratégico vital. Mi carácter perseverante me ayuda a caminar por la senda trazada. Sin embargo, el resultado es volver al punto de partida aún caminando en línea recta.

Me cuesta creer que sea fruto de la casualidad que cualquier plan destinado a salir de mi entorno me lleve a permanecer en él, con los mismos personajes y en las mismas circunstancias que me han incitado a la huida.

He ido cambiando mi actitud en cada una de las iteraciones pasando de la rebeldía inicial a escuchar los consejos de mi amiga Pi que me sugería que lo aceptase para que finalmente se diluyese. Pero en la última iteración, cuando daba todo por concluido y había señales de una nueva vida, he vuelto a ver la sonrisa de profiden de mi Destino y he escuchado las carcajadas de mis amigos, que incrédulos, lloraban de la risa.

Me voy a hacer mirar esto del Karma y ya tengo cita con una especialista esotérica. Mientras, voy a precisar de esta medicina que circula por Internet para relajarme un poco.

¡¡Ni me menees!!

sábado, septiembre 13, 2008

Las Fiestas de Barajas

Ayer por la noche cumplí con mi cita fiel a las Fiestas de Nuestra Señora de la Soledad, patrona del distrito de Barajas. Mi vinculación a esta localidad viene de antiguo y por mi cónyuge que trabajó en su Junta de Distrito. Mi marido, aunque ahora está destinado a otro lugar, mantiene vivos los vínculos con los amigos dejó y que le añoran. Barajas es para él un lugar en el que una vez que llega, nunca sabe cuando sale. Yo lo suelo denominar cariñosamente “el agujero negro”.

Hay dos cosas que no me pueden faltar en las Fiestas de Barajas: el bocadillo de calamares y el mojito y ambas están en el mismo lugar: La caseta de Izquierda Unida. Esta caseta es la más concurrida de las Fiestas año tras año. El secreto de su éxito se debe al entusiasmo de sus militantes y a la receta secreta de su mojito. Ambas cosas han permanecido fieles en el tiempo.

A los de la caseta del PP les cuesta admitir que el modelo basado en recursos propios motivados funciona mejor que la subcontrata mercenaria y achacan el éxito de la caseta roja a los bajos precios. Les recriminan competencia desleal a los de IU en vez de analizar las causas de su éxito y aplicarlas a su caseta. Sería interesante ver a los militantes del PP detrás de la barra ejerciendo de mano de obra.

Otros años, cumplido el rito de los calamares y los mijitos, visitamos la caseta del PP para saludar a Tomás, Concejal del distrito y buen amigo de mi marido. Este año nos ahorramos la visita porque se acercó él a la caseta de IU cuando no nos habíamos terminado aún el mojito. Detrás de la barra, Antonio Aguilera, vocal vecino de IU, agasajó al Concejal y a su séquito con una ración de calamares y unas patatas bravas diciendo "que no se diga que los rojos somos tacaños ".

En esta entrañable caseta de IU comprábamos las entradas para la Fiesta del PC que tenía lugar unas semanas después de la Fiesta de Barajas. Este año no pudo ser, no se celebrará esta fiesta porque la entidad privada que gestiona los pabellones de la Casa de Campo les pide mucho dinero por el uso de los pabellones. Tristemente se rompe una tradición de 30 años.

fotos del interior de la caseta de IU


Zona de birras

Zona de mojitos

¡¡Ni me menees!!

martes, septiembre 09, 2008

Los ojos no tienen alcalde


Imagen tomada de wwwvireta.blogia.com

Una mujer de este pueblo del sur en el que habito me contó que su marido, como todos los hombres, miraba a las chicas guapas con las que se cruzaba. A ella, mujer decente donde las haya, le ocurría lo mismo con los maromazos de esta tierra de frontera. Los contemplaba y paladeaba con los ojos, sin que eso supusiera faltarle a nadie.

Niña, yo no he conocido más hombre que a mi marido. A los dieciséis años me lo eché de novio, y hasta hoy. No tengo queja. Pero claro, nosotros ya tenemos una edad y los cuerpos no son lo que eran. Por eso, cuando en las noches de verano nos vamos al paseo marítimo y vemos a la juventud, vestidos como pimpollos, enseñándose como pavos reales, lo que es a mí se me van los ojos. Como a él. Y es que, niña, los ojos no tienen alcalde. Otra cosa es que luego una con eso no haga nada. Porque yo puedo gobernar mis actos y mis palabras, pero lo que mi ojo ve, eso no hay quien lo controle, ni yo misma. Ahí no hay autoridad que valga.

Esta exposición de sabiduría popular me abrió una nueva perspectiva de análisis de los mecanismos de la socialización ("porque yo puedo gobernar mis actos y mis palabras") y el libre albedrío ("lo que mi ojo ve, eso no hay quien lo controle, ni yo misma").

Y me deja flotando una pregunta del millón como en la punta de la lengua, una especie de vacío frente a cómo interpretamos la realidad.

¡¡Ni me menees!!

viernes, agosto 22, 2008

Asociación de ideas

Esperando la llegada del autobús que iba a Ayamonte oímos recitar a un pescador jubilado estas coplillas que suenan un poco trogloditas(1).

María Manuela, ¿me escuchas?
Yo de vestíos no entiendo,
pero... ¿te gusta de veras
ese que te estás poniendo?
Tan fino, tan transparente,
tan escaso y tan ceñío,
que a lo mejor por la calle
te vas a morir de frío
. (verso completo aquí )

Mi prima Ali prestó atención a los últimos ripios y comentó que le sonaba lo del vestido ceñido y transparente. Le contesté que eran los famosos versos de María Manuela, ¿me escuchas? En ese momento metió baza en nuestra conversación el pescador y no la soltó hasta que llegamos a nuestro destino. Nos dijo el hombre que no deberían ir las mujeres como en la canción, transparentes y ajustadas, enseñándolo todo. Que cuando era un chiquillo las mujeres llevaban las faldas hasta los pies. Recordaba que con otros muchachos iba al lavadero a ver los tobillos de las mujeres. Alguna vez se llevaron un puntapié mientras miraban.

La conversación derivó inexplicablemente en unos segundos hacia la negritud. Nos contó el pescador que sirvió en la marina y que lo destinaron a Santa Isabel, en la isla de Fernando Poo. Un día que estaba fregando la cubierta de madera subieron al barco un blanco y un negro. Le hizo una señal al negro diciéndole “apártate negro” y el blanco le sancionó con quince días de arrestó. No comprendía a qué se debía el castigo hasta que un compañero, paisano suyo, le dijo que a los negros se les llamaba morenos. El marinero nos dijo que hacía poco que se había cruzado en Ayamonte con una negra que, sin desmerecer a nadie, era guapísima y que además tenía un cuerpo muy bien formado. Cuando pasó por su lado no tuvo por menos que decirle "buenos días morena" y ella mirándole le respondió: "buenos días rubio ".

Una vez en el autobús, se sentó enfrente de nosotras diciendo que él solía sentarse mirando a proa pero que para seguir la conversación se iba a sentar mirando a popa. Retomamos el tema de su servicio militar. Nos contó que se ofreció voluntario para enrolarse en la marina(2). El 1 de febrero de 1947 a las once de la noche partió su barco de San Fernando y tardó dieciséis días en llegar a las colonias españolas. El blanco que le arrestó quince días por llamar al negro por el color de su piel resultó ser el capellán del barco. El pescador se siente en deuda con este cura que le enseñó todo lo que sabe, porque no había tenido oportunidad de aprender mucho desde que empezó a trabajar en la mar a los nueve años. Resumió su relato con esta frase redonda: "El que no tropieza no se cae".

Tras darle muchas vueltas no comprendí el porqué de esta conversación hasta que miré al suelo y vi que de mi minifalda blanca sobresalían unas piernas tan negras como las de moreno del barco de Santa Isabel.


(1) Le suelo llamar machismo-leninismo a estas demostraciones de talibanismo
(2) En la marina la mili duraba un año frente a los dos de los de infantería

¡¡Ni me menees!!

domingo, agosto 17, 2008

El polifacético

El polifacético tuvo la amabilidad de posar para mi cámara con su señora este verano. Rescato uno de los primeros relatos que escribí para la Sección femenina 1.0.



Lo conozco desde hace más de dos lustros y parece que el tiempo no pasa por él. Desde el primer momento me sorprendió tantísimo, que aún no se han atenuado los efectos. Es de mediana estatura, muy delgado, con el aire de los años 30 y me resulta muy difícil asignarle una edad aunque tiene dos hijos que rondarán los 40. Incluso con el ardiente viento de levante luce pantalones con la raya perfectamente planchada, camisas de manga larga que lleva remangadas en dos vueltas y como única concesión al calor unas sandalias de cuero natural. Es un hombre al que el sombrero además de su función le proporciona un aire de elegancia.

Mi primer contacto fue por mi vicio de fumar, del que afortunadamente me he liberado, ya que nuestro personaje es el estanquero del pueblo. Cuando uno regenta una expendeduría de tabaco lo normal es que se someta al horario comercial, pero nuestro hombre es polifacético y la venta de tabaco no es su única ocupación. El estanco está ubicado en un bar, pero no en un bar de turistas; en él solo se bebe y a lo sumo se charla, no tiene por tanto nada de comer, ni unas tristes peladillas. La parroquia que lo frecuenta -o como se diría de forma más marketiniana, el segmento de mercado al que va dirigido el negocio de expender tabaco y bebidas- está formada por pescadores. El pescador de bajura, que tiende con nocturnidad y alevosía los trasmallos para capturar lenguados y langostinos, por la mañana muy temprano recoge las redes para recolectar sus capturas. Los pescadores de altura se levantan antes de amanecer y regresan cuando el sol va cuesta abajo. Para ambos colectivos está el bar-estanco abierto, temprano hasta que el sol empieza a picar y al atardecer hasta que se pone el sol, y de hecho se podría decir que está cerrado cuando el sol calienta más. Por este motivo, tuve que darme unos cuantos paseos hasta que logré coincidir con el horario pesquero-solar y por fin pude adquirir el anhelado paquete de tabaco.

Pero el bar-estanco tiene otras facetas como son la estación de radio-aficionado, la mesa de relojero y el taller trastero de reparación de radios y televisiones. A nuestro hombre le gustan las maquinarias de todo tipo, se ocupa de arreglar los relojes y los vetustos aparatos de radio de cuando la guerra y aquellos televisores de cuando salía Amestoy. Últimamente, descubrí al local una faceta más como galería de arte, ya que tenía unos cuadros de barcos pesqueros con una luz de atardecer divina. Le pregunté si se vendían y me dijo que sí, que el pintor era su hijo. El artista, que tiene la casa más bonita del pueblo, pinta unas acuarelas de una pincelada finísima, que parece casi óleo. Una de ellas está en mi casa de Madrid y me permite asomarme al atardecer marinero cada vez que tengo nostalgia del mar.

Pero nuestro hombre aun tiene otra actividad: es el responsable de la estación meteorológica de la zona y todos los días toma nota de los parámetros. Por este motivo, junto al tabaco puedes pedir un botellín, llevarte un pronóstico del tiempo, un cuadro y el reloj con pila nueva. ¿Alguien da más?


Mesas de trabajo del polifacético

Nota aclaratoria: Como bien me hace notar mi correctora de estilo, el personaje no queda encuadrado geográficamente y aunque bien pudiera ser de Macondo, no hay que irse tan lejos para encontrar su estanco-bodega-taller-galería ya que vive en una aldea onubense fronteriza con Portugal .

¡¡Ni me menees!!

martes, agosto 12, 2008

Populacho


Se sobreestima lo popular. No todo lo que tiene origen en el pueblo es pureza, no todo lo que encierra es sabiduría. Igual que el hormigón con el que se construyen las infraestructuras de lo que llamamos civilización está formado por cemento y áridos, la sociedad que formamos es una amalgama de pueblo y populacho.

Pude comprobar esta mezcla en la celebración de las fiestas del Carmen en Canela, una barriada de pescadores de Ayamonte. Esta pequeña comunidad posee un Comité de Festejos muy comprometido que se esmera en buscar a promesas del cante flamenco para organizar actuaciones gratuitas, abiertas a los lugareños y a los veraneantes.

Desde hace años disfrutamos de este regalo estival y gracias a la intuición y buen hacer de este Comité de Festejos hemos podido ver a muchos cantantes flamencos desconocidos que en unos pocos años han alcanzado la fama, como por ejemplo, "El Cigala".

Estas actuaciones congregaban a un abundante público de aficionados que asistían de forma respetuosa a este espectáculo. Sin embargo, en la actuación de este año afloró un brote de populacho dentro de esta comunidad marinera. Se veía venir esta marea negra por las palabras, con un cariz casi amargo, del portavoz del Comité de las Fiestas. Se lamentó de la falta de público a pesar de la calidad de las actuaciones que se esforzaban en traer. Pidió silencio y respeto para el cantaor que iba a actuar. Rogó a los padres que estuvieran al tanto de sus hijos para que no perturbasen a los artistas. Tras presentar a Jesús David García Palomar – "El Palomar"(1), hizo un llamamiento para limar las diferencias de opinión del recorrido de la procesión de la Virgen del Carmen(2) y se despidió anunciando que el próximo año habría un relevo en el Comité de Festejos.

Lo que vieron mis ojos a continuación en la carpa de las fiestas fue una expresión de un populacho insensible con el arte y desagradecido. Auténticos seres de corcho que continuaron sus conversaciones en la barra y dejaron a sus retoños campear a sus anchas entre el escenario y las sillas del público.

Las niñas, muy engalanadas por fuera, con trajes de faralaes y todos los accesorios de rigor no pararon de demostrar su mala educación. Un niño, pelado al cuatro, de mirada embrutecida y con una pistola en la mano no cesaba de cruzar de un lado a otro matando a seres de la nada. Mientras, una niña con una escoba del tren de la bruja dejaba volar su imaginación ¡barriendo! Los padres seguían a lo suyo, de cháchara, incrementando el ruido que generaban sus hijos.

A duras penas pude disfrutar de la actuación en estas circunstancias y pensé en la decepción de los que habían preparado las fiestas durante todo el año para unos vecinos que realmente no se merecen ni el saludo. Me recordó a la escena de los mendigos de la película Viridiana.

(1) En el flamenco la concisión en el nombre es casi norma.
(2) La barriada ha crecido y no se ponen de acuerdo si mantener el recorrido tradicional o ampliarlo a las nuevas calles.

¡¡Ni me menees!!

miércoles, agosto 06, 2008

La Isabel



Ella es mi suministradora de pescado veraniega. Es todo un portento de marketing que ha generado una marca triunfadora que transmite calidad y confianza. Ella es la número uno, la que vende más pescado a pesar de ser más caro que en el resto de los puestos del mercado.

Su sede comercial es como un santuario, con las paredes repletas de vírgenes dolientes y de Cristos Nazarenos. Sus parroquianos acuden como en procesión, formando una pequeña aglomeración en su pescadería. Ella atiende con rapidez y trato personalizado. No discute con ningún cliente porque sabe que el tiempo es oro. Utiliza técnicas comerciales tradicionales como redondear las cuentas o regalar algunas piezas de marisco según corresponda al gasto que se haga. Para diferenciar su servicio tiene una persona que limpia el pescado.

Ella habla con voz alta y clara, sentando cátedra. Por ejemplo, si le pides almejas entre semana te dirá: "Las almejas sólo se traen el fin de semana, si ve hoy alguna almeja en este mercado sepa que no son auténticas y que si las pone en el arroz y le sale alguna negra, se le echará a perder y lo tendrá que tirar". O si preguntas si hay coquinas responderá: "Las coquinas tienen toxinas, cuando vea en este puesto que se venden coquinas, entonces podrá comprarlas en cualquier puesto porque se podrán comer". En el caso de pedirle nieve(1) para transportar el pescado, ella decidirá en qué estado de frialdad se traslada el pescado: "Yo tengo dos cajas de nieve para ti, pero para las sardinas y el atún que te llevas no te hace falta ". Ella es la ISO-BEL de los pescados (esto va por AlyCie ).

Los lunes es la única pescadería que abre en el mercado. Allí se pueden encontrar lenguados, acedías y langostinos. Este pescado se captura con la técnica del trasmallo que consiste en echar las redes en zona de ría por la noche y sacarlas por la mañana siguiente. Lo suelen practicar algunos pescadores jubilados para matar el gusanillo de la mar.

Todos los años me recibe con alegría cuando me dejo caer por su puesto en el mercado y me despide con tristeza cuando le digo que éste será el último pescado de Ayamonte del año. Me dice que soy muy buena clienta y yo le digo que ella es la mejor pescadera y que la echaré de menos. No sabe ella lo que me acuerdo en Madrid de sus robalos(1), sus rapes, su atún, sus sardinas, sus lenguados, sus acedías, sus chocos, sus carabineros, sus langostinos y sus gambas. Hasta siempre Isabel.

(1) Denominación local al hielo picado que hay en las pescaderías.
(2) Robalo es la denominación de la lubina en Huelva

¡¡Ni me menees!!

domingo, julio 27, 2008

Con batas y a lo loco: Guadalhorce's blues


6 de la mañana, un día cualquiera, circa 1980: suena el despertador; ojos somnolientos y cabreados por este intempestivo sonido, se abren, se cierran, se vuelven a abrir.

Hay que levantarse, pero para ello hay que saltar sobre la cama del compañero. Él a su vez hubo de hacer lo mismo sobre la otra cama. Tres camas en una sola habitación que caben a costa de eliminar por completo el suelo pisable.

El suelo del apartamento en La Malagueta tenía otras virtudes: un color rojizo que fuimos descubriendo poco a poco ocultaba débilmente el verdadero color gris de las baldosas. Cualquier gota de agua reblandecía la pintura, y alrededor de la cocina americana se fué creando un cerco irregular donde el agua y las pisadas desgastaron la zona. Todo un fin de semana nos llevó, a base de estropajos y sudores, liquidar la escamosa pintura de aquel infausto suelo rojizo.

Bueno, sigamos con el relato de los hechos. Como zombies, tres jóvenes ingenieros engullen un rápido desayuno y se lanzan de cabeza a un rally suicida por las calles de Málaga, que acaba en la otra punta, camino del aeropuerto, donde poco antes de llegar se encuentra el desvío que lleva, entre los cañaverales que dan origen al Ron Baccardí, a la fábrica donde trabajan. Es muy importante fichar antes de las siete y cinco: el director, Estrada, está muy atento, y cualquier desviación del horario es severamente castigada.

Superado el primer obstáculo diario, los ingenieros se enfrascan cada uno en su tarea. La tarea es poner a andar un sistema de conmutación de paquetes, compuesto en base a placas con nombres muy sugerentes: ILA, ILS, ILH, PAV,...

El experto en PAV, Paco, tiene por afición, mientras exprime su cerebro para superar los desafíos del Bit Slice con el que está construído, elaborar densos acordeones de papel. Un trabajo de artesanía que perfecciona día a día, convirtiendo esta labor en un verdadero mantra que causa admiración de propios y extraños, por la admirable perfección de estos adminiculos que se encuentran repartidos por todo el laboratorio.

El laboratorio tiene como paisaje dominante los MDS: aparatos dotados de pantalla y teclado, pintados en un severo azul metálico, donde acude cada uno con su diskette de 8 pulgadas, en el que lleva su trabajo de incipiente sofware. Los más afortunados, programan en PLM, pero los chicos del hardware se tienen que contentar con el inefable ensamblador: PUSH, MOVE, ADD, XOR, INPUT, POP, CMP, JUMP, CALL, ....

El uso de la bata es obligado, todos, desde el director hasta el último empleado la llevan. Da un cierto aire de hospital, y a nosotros de ATS. Siempre bromeamos con la posibilidad de ir un día en pantalones cortos, lo que con la bata por encima, dejaría en ridículo esta manía del director Estrada... pero la verdad, nadie se atreve a poner el cascabel al gato.

El montaje de las placas de los prototipos es realizado por Zotano; un barbudo y ceceante malagueño, muy pero que muy enérgico, con la colaboración de algunos ayudantes. Son estas placas una veradera maraña de cables que conectan miles de terminales de grapinado, y que se montan uno a uno según los planos entregados por los ingenieros, como paso previo para ver que todo funciona antes de enviar los diseños al departamento de ingeniería para diseñar la placa de circuito impreso, lo cual es hecho de forma igualmente artesana por varios delineantes.

Por las ventanas, los patos y la marisma, las cañas que ocultan el Guadalhorce, mudos testigos de los días, semanas, meses y años que se necesitan para diseñar y construir lo que entonces era un pionero sistema de conmutación de paquetes para redes X.25: el sistema TESYS.

¡¡Ni me menees!!

sábado, julio 19, 2008

Manos arriba, esto es un atraco


En una casita de pescadores al borde de las marismas del Guadiana, se puede escuchar el lamento Mojamuto “Interneeeeeeeet!!!” Como Hamlet, con mi portátil en la mano, me debato en el dilema de ser o no ser (un ser conectado) esa es la cuestión.

La cuestión es peliaguda. El suministrador de conexión wi-fi ha multiplicado por cuatro el precio del acceso a Internet de un año para otro. De una tarifa mensual de conexión a 15€ ha pasado a otra de 60€. No sabía yo que el coste de las infraestructuras de telecomunicaciones dependía del precio de barril de crudo ni que la CMT o la recién creada Comisión Nacional de la Competencia permitieran estos desmanes.

Este atraco ha dado lugar a que busque alternativas, entre ellas ponerme un parche en el ojo para surcar las ondas wi-fi ajenas, cosa que nunca hubiera hecho si las circunstancias no me empujaran a ello.

Hay muchas ondas wi-fi en el viento, pero ninguna pasa por mi casa(1). Busqué en la azotea y encontré alguna, aunque débil. Como preguntando se llega a Roma, fui visitando a los adictos de Internet de este lugar para ver cómo se estaban conectando. Asumí, con acierto, que ninguno pasaría por el aro de tan abusivas tarifas.

Encontré un residente permanente que seguía feliz con la antigua tarifa por ser cliente continúo desde hace dos años. Mis amigos Merche y Juan no habían contratado el wi-fi debido a los precios de escándalo. Se conectaban por dos puntos acceso cerrados que habían abierto con la ayuda de su hijo. Llamé a un amigo al que le habíamos prestado la casa la quincena anterior y me contó que ante la carestía de las ondas izaba un mástil de la vela de windsurf en la azotea y en el extremo superior colocaba un wi-fi USB al que conectaba con el ordenador con un cable de 5 metros . Con el programa wifislax trincaba todas las redes wap. También me contó que en la plaza de La Laguna de Ayamonte había un wi-fi abierto.

Después del estudio de mercado, descarté comprarme un wi-fi USB externo de 300 metros de alcance (45€ y sin posibilidad de devolución si no me servía) y un cable extensor de 3 metros para colocarlo en el terrado. Me decanté por la sabiduría popular que dice que si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña.

Lo primero que hice fue llevarme mi portátil Towando a Ayamonte. Una vez que cenamos estupendamente, nos fuimos a la plaza de la Laguna y allí despertamos a Towando para que buscase esa red abierta que generosa brindaba sus ondas a los caminantes. ¡La encontramos! ¡Cuatro rayas! Desde aquí quiero darles las gracias a sus dueños.

Al día siguiente visité a Merche y Juan que me han acogido como ocupa y me han dejado uno de sus dos puntos de acceso reventados. Tengo que colocar a Towando en la ventana y así pillo tres rayas. El efecto colateral es que usurpo a los pobres perros de la casa el alfeizar para dormir la siesta. Turco , un fox terrier, me golpeaba con su pata y me miraba con unos ojos que partían el alma, pero tres rayas, son tres rayas.

En este estado mendicante de ondas me encuentro por culpa del abuso en los precios de los servicios para los veraneantes. ¿Algún organismo puede desfacer este entuerto?

(1) Bueno, la casa es de mi marido que tenemos separación de bienes

¡¡Ni me menees!!

miércoles, julio 16, 2008

La moderna Cenicienta


El feminismo ha pasado de moda, pero algo ha quedado en nosotras. No quedan (casi) opresiones por delatar o derechos por exigir y, sin embargo, queda todo (o casi todo) por hacerse .
Magda Catalá

Colette Dowling, escritora americana de gran éxito, publicó, en 1981, The Cinderella complex. Basándose en su experiencia personal -el abandono, al contraer matrimonio, de su trabajo como periodista en Nueva York,- relata como descubre, con sorpresa, que lo que verdaderamente desea es "que alguien cuidara de ella, la mimara y la hiciera sentirse segura".

Algo que durante siglos "parecía" que deseaban las mujeres, a las que se les había enseñado, como a Cenicienta , que si eran dóciles, trabajadoras y sumisas, sólo tendrían que esperar al hada, al milagro que, en forma de apuesto príncipe, llegaría para salvarlas de su triste e inevitable destino.

Estos conceptos que durante tantos años tendrían encerradas en sus casas a la mayoría de las mujeres, comenzarán a cambiar, cuando, a partir de los años setenta del pasado siglo, el movimiento feminista, lanzó a la mujer el mensaje de que "había cosas mejores que desear: dinero, poder y, sobre todo, libertad".

No sin dificultades -que aún persisten- la mujer en el mundo occidental comenzó a incorporarse al mundo del trabajo, a ser ambiciosa, a aceptar responsabilidades, a sacudirse la tutela del hombre y no tener el matrimonio como única salida a su existencia.

De ello dio ejemplo la famosa escritora Simone de Beauvoir, quien consciente de que por su relación sentimental con el filósofo Jean Paul Sartre estaba abandonando su futuro como escritora, decide separarse de él y durante algunos años vive y viaja por medio mundo, sin tener "encima la atenta y miope mirada de Sartre".

Y aunque es sabido que la escritora gala vuelve a reanudar, al cabo de unos años, su relación con el autor del Ser y la Nada, se cuestiona vivir con él, y finalmente decide vivir, independientemente ,en su propio piso, eso sí, apenas separado unos pocos metros de la puerta de la vivienda de Sartre.

Es un hecho sigue diciendo Colette Dowling, que: "las mujeres no estábamos acostumbradas a la libertad, sino educadas para todo lo contrario: la dependencia. Y ello llevara, en algunos casos, a la mujer a caer en la tentación de volver a buscar una cómoda dependencia, a la seguridad que le aporta apoyarse en alguien "

La autora alerta sobre esta dulce tentación y confiesa como al cabo de cierto tiempo buscó de nuevo en su trabajo de periodista y escritora, la independencia y la estima en sí misma.

¡¡Ni me menees!!

jueves, julio 10, 2008

El broncas

Ilustrado por Brain

El broncas es, contra toda lógica, uno de mis mejores amigos. Afortunadamente, la amistad obedece al corazón antes que a la razón.

El broncas es capaz de que aflore mi lado más desagradable en cinco minutos y después de haberme sacado de mis casillas, pedirme disculpas por hacerlo. Nadie como él ha conseguido que me sienta como un auténtico gusano. Con los años, que ya van siendo muchos, he ido perdiendo furor mientras que él conserva intactas sus propiedades irritantes.

Sirva como ejemplo su último cumpleaños que coincidió con uno de los partidos de la selección española. Le llamé para felicitarle pero al tercer ring me acordé de que estaban jugando el partido y colgué para no molestarle. Inmediatamente me llamó para echarme una tremenda bronca POR LLAMARLE EN MEDIO DE UN PARTIDO EN EL QUE JUGABA ESPAÑA.

Lo suyo son las broncas, de ahí le viene el sobrenombre. No discrimina a nadie, todos se llevan su ración. El físico le acompaña con un aspecto iracundo, de tez rojiza, ojos azules de hielo y abundante pelo castaño rojizo. Si no abriera la boca se podría pensar que es eslavo o irlandés, pero no, es de Asturias, más concretamente de Pola de Siero.

Lleva en Madrid casi toda la vida pero sigue fiel a su acento bable. Mantiene por romanticismo su puesto en El Rastro que en su época de estudiante le ayudó a pagar la pensión. Continúa frecuentando los bailes para sacar a bailar a las zagalas que para él son todas guapas. Le gustan las que tienen curvas, para poder agarrarse, como dice él.

Trabajamos juntos en los años 80. Al poco de conocernos me tiró los tejos. Muy preocupada le comenté a mi marido que posiblemente debería ponerme a régimen porque si había llamado la atención del broncas andaría sobrada de carnes. Más tarde comprendí que no era nada personal, solo su técnica de broadcast para tantear a posibles receptoras que se hicieran eco.

Después de este incidente seguimos peleándonos como buenos amigos a la menor excusa. El broncas es una persona perfeccionista, intolerante a fallos. Le encantaba ponerse su bata blanca (impoluta). Era el encargado de la documentación técnica y nos mantenía a todos a raya con la revisión gramatical. Los documentos que pasaban por él no tenían mácula. Poseía un afán acaparador de recursos impresionante y no había cosa que más le gustase que hacerse con los equipos del laboratorio (muy escasos) que iba conquistando ante cualquier ausencia. No respetaba ni a los que se ausentaban para ir al lavabo. Más de una vez renunciábamos a las necesidades fisiológicas por miedo a perder nuestro equipo de desarrollo y entrar en una polémica con él.

Después de las telecomunicaciones, lo que más le gusta es el fútbol. Era el entrenador del equipo de fútbol sala de la empresa. Allí se despachaba a sus anchas, entrenaba a grito pelao y en la alineación de jugadores, siempre figuraba él sin que nadie osase a llevarle la contraria. Conservamos fotos épicas.

Nuestros caminos laborales se separaron a mitad de los 80 pero se reencontraron diez años más tarde. Yo fui cambiando de trabajos a voluntad propia y él sufrió una regularización de empleo a pesar de su enorme amor y entrega a la empresa. Nos encontramos en otro proyecto, yo como cliente y él como suministrador. De la misma manera que mi paisano Fray Luis de León, al reincorporarse a sus clases después de cinco años de prisión dijo: Dicebamus hesterna die... Mi amigo el broncas me volvió a bronquear como si fuera ayer.

Pero bajo esa capa iracunda se esconde un corazón tierno; un alma leal; un buen amigo con el que puedes contar siempre. Sin embargo, cada vez que nos vemos no me libro de una regañina. Sin ir más lejos, al quedar este jueves para cenar me dijo:

“¡Vamos a ver qué partido de fútbol vas a joderme esta vez!”

A pesar de todo, somos amigos y le aprecio mucho


Actualización a la 1:28 a.m. del día 11-07-2008

Confirmado, El broncas es del Planeta Axturias. Hemos sido incapaces de que nos contestase de forma coherente a estas dos preguntas:

- ¿Cuantos años tienes?

-¿En qué empresa trabajas?

Llorábamos de risa ante nuestra incapacidad de ligar una conversación con sentido



¡¡Ni me menees!!

lunes, julio 07, 2008

Ausencias


Según tengo entendido los memes es lo que siempre hemos llamado listas. Desde que tengo memoria mi vida ha estado llena de listas: los deberes, la compra, los niños que me gustaban, la ropa que me compraría cuando tuviera dinero, las cosas que he ido dejando sin hacer, las cosas que no puedo dejar de hacer, las casas que he habitado, los sitios a los que quiero ir… Un sinfín de listas.

Las listas de lo por venir cada vez son menos pretenciosas y mucho menos exigentes. En cambio, echando un vistazo hacia atrás, veo que algunas listas de mi pasado tienen un tamaño que me pesa como el cielo de otoño.

La más presente de todas esas listas es precisamente la de los ausentes. Aquellos de los que aún no puedo escribir. Los que, aleatoriamente, visitan mis pensamientos de manera secuencial, esporádica y constante. Sus caras, o sus gestos, aparecen de repente cuando estoy quitando hierbas, o para opinar sobre un cálculo de navegación que no sé cómo resolver. En algunos casos, su ausencia es más poderosa en mi vida de lo que lo fuera nunca su presencia.

Me acompañan cada vez que tomo una decisión importante, y siento que me rodean formando un círculo protector e impenetrable. Tan impenetrable es, que mantiene intacta mi soledad coreada de ausencias.

¡¡Ni me menees!!