viernes, septiembre 15, 2006

El Niñatojefe

Hace varios años escribí estas líneas sobre el rejuvenecimiento de las estructuras laborales. Las semana pasada leí esta noticia: ¿Tiene 35 años? Para Ericsson ya es viejo. Saco del fondo editorial esta reliquia sin mucha esperanza de que cale el mensaje. Después de esto abandonaré este tema para no incurrir en pesadez como Sor Eufrosina.

Quiero dar las gracias a mi amigo virtual Chousas que ha tenido la amabilidad de ilustrar este post.


Aunque todos sabemos que más sabe el diablo por viejo que por diablo, la burbuja de la nueva economía con su culto a la juventud ha auspiciado en el ámbito laboral el nacimiento del jefe de edad temprana al que denominaremos de ahora en adelante el niñatojefe. Cuando ya todo indica un retorno a la economía tradicional(1), no se conoce el futuro de esos yogurines ascendidos a la cúspide por mor de su juventud, cosa que no me preocupa en absoluto y no es objeto de este análisis, más bien me centraré en el estudio antropológico del niñatojefe .

Aunque siempre ha habido trepas, éstos eran una minoría, estaban marginados por sus compañeros y los jefes desconfiaban de ellos; sólo los más avispados conseguían su objetivo, por lo que el número de jefes que se instalaba en la confortable estructura por métodos poco ortodoxos era minoría. Con la nueva economía, por un lado se despertó la ambición de unos jóvenes que se veían ricos antes de los 35 y estaban dispuestos a todo lo que fuese, incluso vender a su madre, para lograr ese objetivo. Por otro lado a las empresas con expectativas de crecimiento se les reblandecieron la neuronas y se marcaban objetivos que harían reír a cualquier persona con sentido común. Como los empleados maduritos no se prestaban a tan gran dislate, se les estigmatizó con el adjetivo de reaccionarios porque no querían adaptarse al cambio(2) y se buscó cantera nueva, encontrando un filón que estaba deseoso de adquirir poder pero con el objetivo final de amasar dinero.

Se reclutaron jovenzuelos de distinto tipo, entre ellos el niñatomaster, cuya gracia era ser poseedor de un master, preferentemente en U.S.A., y no saber nada más que la teoría que enseñan las Escuelas de Negocios(3). El niñatobabas, dotado de una abrumadora capacidad de adulación con la que reblandecer la voluntad de los jefes unido a un inusitado servilismo que le lleva a encajar las broncas de sus superiores y clientes con una sonrisa (4). El niñatoguay, de impecable aspecto físico, bronceado y con un deje algo gangoso en el habla que aportaba valor a la empresa por su parentesco con círculos de poder(5). El niñatolabia, dotado con un pico de oro, que cuenta lo que sabe y lo que no pero con mucha convicción(6). El niñatolátigo, versión actualizada del tratante de esclavos, capaz de duplicar la jornada laboral de su equipo sin compensarles ni con las gracias. Finalmente está el niñatopío para hacer realidad ese dicho de a Dios rogando y con el mazo dando. Con estos mimbres se tejieron las estructuras de las empresas y los que no entraron en el juego se quedaron atrapados bajo la autoridad del niñatojefe que les tocó en suerte formando equipos de trabajo altamente inestables donde la armonía reinaba por su ausencia.

Estos jóvenes ejecutivos son como la fruta que, cuando se corta del árbol estando verde, nunca madurará por mucho tiempo que la dejes a temperatura ambiente. Como dicen en Cartaya: siempre les faltarán muchas mareas.

(1) La Economía tradicional es tan diabólica y cruel como la nueva economía, ya que persigue el mismo objetivo del enriquecimiento de unos pocos pero cambiando de método para que esos pocos sigan ganado dinero.
(2) Incluso se les regalaba un librito americano que se titulaba ¿Quién se ha llevado mi queso?, pero los maduritos no cayeron en la ratonera del mensaje de panfleto.
(3) Según la teoría de la conspiración de un madurito reluctante al cambio -que es mucho más sabio por su capacidad intelectual que por la edad- las Escuelas de Negocios las controla la C.I.A. y la N.S.A. engañando a todos los pardillos que van a estudiar a ellas para que difundan las políticas económicas que interesan a E.E.UU.
(4) Cosa bastante frecuente porque generalmente son unos incompetentes.
(5) El más aristocrático ya no se hace, se nace.
(6) Es sobrecogedor verlos hacer una demo a los jefazos, se te caen los piños al suelo.

Sección: Fauna Humana

technorati , , ,


¡¡Ni me menees!!

21 comentarios:

Andres dijo...

Impresionante.

Este es de esos artículos que me hubiese encantado escribir a mi.

Mala leche, inteligencia y mucha "universidad de la vida" como diría mi suegra.

almena dijo...

Incluso el "niñatosuper", que podría conjugar en su haber la suma de todos los otros "niñatos".
grrrrrrr y pensar que he conocido algún ejemplar de cada especie....


Muchos besos, Lula

Rebecuqui dijo...

Hace unos pocos años mientras terminaba Empresariales, trabajé de secretaria en una Escuela de Negocios privada de esas que mencionas.
La de bilis que yo tuve que tragar durante dos años no te la puedes ni imaginar, tropitas de niñatos de esas y más especies que llegaban a diario a "la universidad" (ellos la llamaban asi a la escuelita) para hacer exámenes, vestidos de lo que ellos pensaban era ser empresario/a y exámenes repetidos una y otra vez hasta que el interfecto lo aprobaba por derribo.
Si algún día yo hablara....
La cosa es que yo terminé Empresariales y me he tenido que encontrar con alguno de ellos en la sala de espera de alguna entrevista de trabajo, de la que han salido con cara de gilipollas recién afeitado. En una de esas ocasiones... LA ELEGIDA FUI YO!!! Esa noche lloré másssssssss

Telémaco dijo...

Lula ¡te superas!.

El parrafo final especialmente es memorable. Me ha recordado una escena de la genial pelicula "Amanece que no es poco" cuando "el hombre plantado en el bancal" le dice a la chavala que no puede salir de la tierra hasta que esté formado del todo o quedará así para siempre.

Que razón tienes.

Julen dijo...

¿Niñatojefe? No sé si me pone más carne de gallina lo de "niñato" o lo de "jefe". El primero parece producto de una época, pero el segundo me parece que lleva bastante más tiempo con nosotros. Y, claro está que lo de "niñato" por delante, en sus diversas versiones, agrava la enfermedad.

Lula Towanda dijo...

Andrés: De la Universidad de la vida sé un rato, he visto muchas cosas con entrada de barrera. La mala leche creía que no se notaba, pero parece que sí. Procuro no destilar mucha hiel porque es malo para el cutis.

Almena: El niñato-master-babas-guay-labia-látigo-pio debe ser el colmo de las pesadillas, pero no dudes de que existe porque la realidad siempre supera la ficción. Si he de ser sincera nunca he tenido un jefe niñato, aunque en reuniones a las que asistían los niñatos guay me tenía que aguantar la risa porque su acento gangoso me parece tan ridículo a mí como a ellos fashion.

Rebecuqui Trabajar en una fábrica de niñatos debe ser terrorífico, tanta concentración yogurines debe dar salpullido. Menos mal que escapaste a tiempo.
Sin duda el que te eligió a ti sabía lo que se hacía. Hay momentos en la vida en que ves que no todo está perdido.

Telémaco Todo tiene su tiempo por muy deprisa que vaya la vida. Es algo que no se dan cuenta las empresas. Vamos a un modelo de becarios sin tutores que les enseñen ni les guíen. Se quedarán en medio profesionales

Julen En las tribus indias, los jefes eran más viejos que Matusalén y hablaban por la voz de la experiencia. En ese modelo la palabra "jefe" suena más a ?guía? que a "mando". Solo en oriente se sigue respetando la edad, pero ¿por cuánto tiempo?
Vamos hacia un mundo "infeliz" en el que con 35 años eres un cadáver laboral, como si todos fuéramos deportistas de élite.

Chisme Cotilla dijo...

Menuda mezcla, niñato y jefe, debe de ser explosiva, total no va a quedar mas remedio que esperar a ver si cuando deje de ser un niñato todavía sigue siendo jefe.

Kotinussa dijo...

Este es uno de los momentos en que me doy cuenta de la suerte que tengo, porque en mi gremio no suele existir el "niñato-jefe". Por lo menos, en el montón de años que llevo en esto no lo he encontrado nunca.

chousas dijo...

Pues... pues... hay cosas que nunca dejarán de sorprenderme.
(A decir verdad ya me lo había leído hace tiempo, como gran parte de la fauna humana :P)

karuna dijo...

Es curioso que vuelvas a tocar este tema Lula, porque en mi último viaje hacia el Sureste de Europa ( del que espero escribir en breve), he notado muchos más hombres mayores dirigiendo los negocios que en España actualmente y me ha llamado la atención. Lo que en realidad resaltaba era el espíritu tan diferente con que se comportaban los jóvenes ante el trabajo.
Pienso que la modernidad o actualidad que vivimos hace que resalten personajes como los que muy bien describes, cuya ambición viene motivada por el consumo y el ánsia de poder.
Me viene a la mente una frase que últimamente oigo con más frecuencia de lo que quisiera : "Mi trabajo es un chollo, gano un pastón y no doy ni golpe". Parece que nadie quiere trabajar, sólo el dinero. Parece que el trabajo fuera algo terrible y que uno tiene suerte si se libra de él.
Lo malo es que ese uno tampoco se realiza fuera del trabajo, por lo que si no tiene vocación de nada, ni sueña con nada, que no sea el poseer poder o dinero, ¿qué narices de sociedad estamos creando?.
No me quiero desviar más de tu tema, que es interesante y mueve a conversar.
Gracias Lula

Eulalia dijo...

En la Administración estén el niñatoexperto y el niñatoadedo. Al primero se le contrata para que resuelva sobre un tema que el Gran jefe de turno considera innaccesible a los funcionarios de carrera. El segundo suele ser un nombramiento político. Ambos dos desconocen por completo la Administración y meten la pata cada dos o tres horas, sin que nadie les expediente por mantas.
Suelen desaparecer durante dos o tres meses cada cuatro años, y luego reaparece, el mismo o un clon...
Un beso.

la-de-marbella dijo...

Creo que en su día ya leí este post. Sigo opinando que tu clasificación de mierdecillas es de lo mejor. Deberia usarse en las escuelas para bajar humos. Besos

Lula Towanda dijo...

Chisme Cotilla Depende del tipo de niñato, al niñato guay y al pío nunca le abandonan los voltios. Los otros dependen de las circunstancias, como todos los jefes.

Kotinussa Suerte que tienes de no sufrirlos, No hay nada como el sector educación en el que cumplir años no es una amenaza de quedarte fuera del sistema.

chousas Es nuestra primera publicación conjunta, espero que haya muchas más.

Karuna ¡Cuanto me alegra tener noticias tuyas!. El tema de la edad y la experiencia suele ser recurrente para mi. He visto como prejubilaban amuchas personas en mi entorno, muchas veces en contra de sus deseos. También he visto encumbrados a yogurines impresentables y estas cosas me cuesta asimilarlas aunque sé que es lo que hay y que no hay retorno posible a lo racional.
La verdad es que nadie se implica en el trabajo, cada uno va a lo suyo y solo piensan en sacar la mayor pasta posible trabajando lo mínimo. No es de extrañar esta actitud cuando las empresas van a exprimir al máximo al "recurso humano" con la intención de arrojarlo a una papelera como un kleenex cuando no se necesite. Este es el juego y yo creo que pierden ambos.
Al sureste de Europa le llegará esta marea negra, no hay esperanza que ocurra lo contrario.

Eulalia A la administración también le ha llegado la marea negra del niñato en las formas que tu describes: el niñato-experto y el niñato-a-dedo. Lo comento con mis amigos que trabajan en la Administración (funcionarios de carrera, of course) y vemos cada vez más similitudes ente el sector público y el privado y no para bien.

Marbellí Espero que algún día esté mi clasificación del niñato en la wikipedia.

burton dijo...

Muy buen artículo y refleja perfecto un mundo laboral cada vez más extremo y equivocado
salu2

María dijo...

¡Y de niñatos está el mundo lleno! Pero no sé si encontraría alguna definición más clara de algunos de ellos. Besos

La Revolución de las Costillas dijo...

así no es más es la cosa!! te piden menos de 35 años, pero también mucha experiencia! alguien sabe cómo se puede lograr eso??!!!!!

Saravá dijo...

Pues muy bien. Y ya lo dijo mi madre: en la vida hay jefes, jefecillos y mequetrefes.

Zifnab dijo...

Acojona, la verdad. La noticia me refiero. Aunque por mi encantado si les por poner la jubilación a los 40.

Se feliz

pablo dijo...

hoy en dia parece ser la aspiración de todo o casi todo el mundo, sobre todo de los jóvenes, tener mucho y sobre todo parecer mas de lo que se puede ser.
yo soy de los que creo que cuanto menos tengas menos preocupaciones y mas felicidad
besos

Lula Towanda dijo...

Burton Ya veo que en todos sitios cuecen habas y que por allí también llegó la marea negra. Soy muy escéptica de que las aguas vuelvan a su caude.

María No se puede extrapolar la canción de Julio Iglesias: de niña a mujer? por lo de niñato (o niñata) jefe a jefe como Dios manda.

Costillita Ya ves que la vida es cruel, como el juego de las 7 y media, que te pasas o no llegas. A este paso la vida laboral va a durar un suspiro.

Sarava Muy sabia tu madre. No sé si sabes el dicho de "si quieres conocer a fulanito, dale un carguito". Me he pasado por tu blog y me ha gustado mucho. Precisamente tenemos un limonero en el patio y tiene dos limones. Seguiré el consejo que te dieron.

Zibnab. Mis hijos se va a poner muy contentos porque a ellos les tocará la jubilación a los 26. ¡Qué trabajen los niños! Creo que sale bastante barato y eso es lo único que cuenta en este mundo global.

Pablo El tener o el ansia de tener esclaviza. No es cuestión de tener mucho si no de tener lo suficiente para ser libre y feliz. Ese suficiente es cosa de cada uno y veo que lo vas teniendo claro.

Carlos dijo...

EL ARTE DE LA VENTAJA
Libro virtual para descargar en

http://www.personal.able.es/cm.perez/Extracto_de_EL_ARTE_DE_LA_VENTAJA.pdf

Manual práctico para sobrevivir con astucia en el mundo. Lo que te han contado no es suficiente para triunfar: los conocimientos de este libro se aplican de forma inmediata con resultados excelentes.

Mas libros en
http://www.personal.able.es/cm.perez/