viernes, junio 10, 2005

Pelo vs. tripa

Desde mi punto de vista el hombre, al igual que la mujer, de su juventud a su madurez evoluciona en cuatro grandes áreas, a saber: en su fisonomía, en su desarrollo intelectual, en su capacidad afectiva y en su poder adquisitivo(1) . Pero de estas cuatro áreas la primera, que corresponde a su aspecto físico, es la más significativa. Nos podrán engañar con su brillantez intelectual, embaucarnos con falsos sentimentalismos y hacernos creer que el dinero les sale por las orejas, pero su aspecto físico es real y no admite engaños.

Los dos factores que definen la evolución de la fisonomía del hombre son fundamentalmente el pelo y la tripa. Es un axioma que pasados los años el pelo tiende a disminuir y la tripa a crecer. Sólo algunos afortunados consiguen mantener estos dos parámetros en régimen permanente cual pacto con el diablo o por capricho de la naturaleza. Incluso los actores, esclavos de su aspecto físico, evolucionan irremisiblemente a pesar de los avances de la cirugía. Como prueba de ello, en el siguiente gráfico veréis los rostros jóvenes de cuatro galanes de cine de distinto estilo pero muy atractivos todos y si pasáis el ratón sobre sus caras aparecerá su aspecto actual.



Con pelo

Sin pelo


Con tripa Sin tripa

Cuando conoces a un hombre en su juventud, desconoces cómo será su evolución y corres un gran riesgo decidiéndote a compartir la vida con él. Imagínate que el muchacho que conociste en la playa, que hacía submarinismo, al que se le marcaban todos los músculos del cuerpo y cuya melena sacudía con energía cuando salía del agua puede evolucionar en el peor de los casos a una réplica de Torrente. Con tales perspectivas es mejor esperar a la madurez para seleccionar una pareja madura en la que los parámetros se vean estabilizados y sean asumibles.

Si te gusta el riesgo y te emparejas con un hombre joven, siempre te queda el recurso de intentar controlar tú los parámetros, por ejemplo: la curva de la felicidad se puede suavizar evitando por todos los medios que el susodicho sea feliz. Así ya tenemos el 50% controlado. ;-) .


(1) No entro al trapo de la espiritualidad ni de la política ya que son consecuencias del desarrollo o atrofia intelectual.

Sección-Sapos y culebras

¡¡Ni me menees!!

4 comentarios:

cris dijo...

Hola Luli!
Que gran verdad hija!
Ahora que lo mio no tiene arreglo porque pudiendo elegir de mayor, me lo he buscado con pelo, eso sí, pero también "muy feliz"...¡taré tonta!
Por cierto,me pido el Newman... con pelo, sin pelo, con barriguilla o sin ella.

Zifnab dijo...

Yo como hombre que soy quiero decirte una solución que se me ocurre. Buscárselos barrigones y calvos incluso de jóvenes y así no vivir en medio de la incertidumbre el resto de los días. Y como hombre que soy me pido igualmente al Newman para lo que haga falta y en fiestas de guardar.

Se feliz

la Tia Chaty dijo...

Pues yo , que soy monogama sucesiva declarada , os dire que desde pequeña me gustaron con pelo de 25 a 30 años

Y no vario oiga , me siguen gustando los mismos del 25 a 30 años , ahora son lo s hijos de los anteiores y dentro de poco los nietos

SOy una mujer de ideas fijas

Julen dijo...

Y yo que cada día me gusto más sin pelos ni allá arriba ni en la lengua. ¿Serán procesos relacionados entre sí? Lo que hay que inventar...