viernes, abril 10, 2009

Volando voy, volando vengo


Ya estoy de vuelta de mi viaje a la isla verde. Fui buscando entender lo que mascullan esos malditos del otrora Imperio y me he vuelto con los oídos vacíos y el corazón lleno con nuevos amigos. Creo que he salido ganando en mis intenciones.

Me he acordado mil veces de las palabras de John Lennon:

La vida es aquello que nos pasa, mientras planificamos el futuro”

Aunque lo planificado se cayó por su peso en mi primera semana de estancia en vez de desesperarme intenté ver el lado positivo y lo encontré. De vuelta me traigo muchas aventuras y risas que trataré de escribir en ese dichoso idioma (se lo prometí a Peter, mi profesor de aquí) antes de transcribirlo a la bendita lengua de Cervantes.

Como avance os diré que descubrí la soledad pero tuve la suerte de encontrar a amigos como Aida, Kris y Gus que me sacaron de ella. Este pequeño exilio lo mitigué en "la casa de España" punto de encuentro de los emigrantes españoles por fuerza mayor del idioma. Esta colonia española, muy abundante, se vio ampliada por culturas afines como la italiana y la belga (de habla francesa).

Todos a una nos comunicábamos en algo parecido al inglés en torno a unas pintas. Resultaba cómico ver a personas inteligentes de verbo fluido en su lengua natal balbucear mientras esperaban que la palabra inglesa adecuada acudiera a la punta de su lengua. Más de una vez tuve que aguantar la risa cuando observaba nuestras conversaciones y me venía a la memoria la escena del sueño del alcalde en película de Bienvenido Mr. Marshall. Pasen y vean que era lo que me daba risa.

Finalmente, una mención especial a la recepcionista de la escuela de idiomas que durante toda mi estancia me saludo con una expresión propia de quién está oliendo una mierda. A ella no la echaré de menos.

Espero no tardar mucho en escribir la primera enterga

¡¡Ni me menees!!

viernes, marzo 06, 2009

El síndrome del canario


Se dice "Ten cuidado con los sueños que pueden convertirse en realidad".

En el estado de ensoñación no de perciben todas las variables y por eso cuando los sueños se hacen realidad vienen las sorpresas. Algo así me ha pasado.

Después de años soñando en las cosas que podría hacer si no viviera bajo la esclavitud del trabajo me encuentro de repente desconcertada ante un horizonte de libertad. Desde que dejé Saturno S.A. tengo la imagen grabada de un lindo canario agazapado en una jaula que tiene la puerta abierta. ¿por qué no sale y echa a volar?

Me da que pensar que cuando no nos ponen límites nos los ponemos nosotros mismos para seguir a ras de tierra sin remontar el vuelo. Es más cómodo no arriesgar, no hacer nada para no fracasar, no tener que esforzarse, abandonarse en el dolce far niente. Parece que hay una resistencia hacia seguir un camino. Me sirve de consuelo que hasta a Quevedo le ocurrió lo mismo

Pues amarga la verdad,
Quiero echarla de la boca;
Y si al alma su hiel toca,
Esconderla es necedad.
Sépase, pues libertad
Ha engendrado en mi pereza
La Pobreza.

Pero hay que poner remedio a esta situación y voy a dar un pasito para romper una barrera que me limita desde hace tiempo. Me marcho en peregrinación a un país anglosajón swicheando a off mi vida digital para lograr entender que lo mascullan esos malditos del otrora Imperio .

Estaré ausente un mes pero volveré con la moleskine llena de anécdotas que contar. Perdonad si no respondo a los comentarios durante este tiempo.

¡¡Ni me menees!!

martes, marzo 03, 2009

Intimidades



Distingue el gran psiquiatra Carlos Castilla del Pino tres facetas de la vida personal: lo publico, lo privado y lo íntimo. Es este último el que va a dar contenido y poner apellido a una forma de recoger en el papel aquellos aspectos más reservados de la vida cotidiana de muchos representantes de la fauna humana: el Diario íntimo.

Pero esta forma de expresión literaria -que recoge reflexiones, sentimientos, recuerdos, inquietudes y preocupaciones existenciales- encierra una gran contradicción ya que lo que en principio parecía destinado a situarse permanentemente en lo íntimo trasciende, con el tiempo, al primer nivel, lo público, cuando el autor decide ponerlo a disposición de los lectores.

Uno de los autores vanguardistas más interesantes del siglo XX, el polaco Witold Grombrowicz (1904-1969), exiliado durante veinticuatro años en Argentina, tras la ocupación de Polonia por la Alemania nazi, y autor de un famoso Diario 1953-1969 ( Seix y Barral, 2005), se refería con estas irónicas palabras a ese contrasentido de escribir “intimidades” para luego ofrecerlas al dominio público:

Para quién escribo? Si escribo para mí ¿Por qué va a la imprenta? Y si es para el lector ¿por qué finjo dialogar conmigo mismo?

La mayoría de los Diarios íntimos que han sobrevivido al paso de los años son obra de representantes de nuestra fauna humana que afortunadamente para nosotros no dudaron en dar a la imprenta y al lector, la suma de sus reflexiones, sentimientos y recuerdos.

Cómo no recordar el Diario Íntimo de Henri-Frederic Amiel (Ginebra 1821-1881) y el magnífico estudio que sobre la personalidad tímida del profesor ginebrino escribiera Gregorio Marañón.

O los escritos por pensadores como Wolfgang Goethe -Diarios (1775-1832), el Diario de un seductor del existencialista Sören Kierkegaard o el que nuestro Miguel de Unamuno escribiese en su retiro de Alcalá de Henares, durante los meses de abril y mayo de 1897.

Aquellos Diarios de científicos como el Diario de las investigaciones (1839) de Charles Robert Darwin o el Diario del físico Michael Faraday (1791-1867).

Los debidos a la pluma de famosos literatos como el Diario de un escritor de Dotoievski, el Diario de Stendhal, el Diario Íntimo de Franz Kafka o el Diario Íntimo (1851-1895) de los hermanos Edmond y Jules Goncourt, iniciado por ambos y finalizado por Edmond, veinticinco años después de la muerte de Jules Goncourt en 1870.

O en un contexto más frívolo el Diario con el que James Boswell escandalizó a la Inglaterra de su tiempo o aquel que recogía las "proezas eróticas" del célebre aventurero italiano Casanova.

Cuando todo daba a entender que el Diario íntimo estaba en trance de desaparecer absorbido por la tecnología de los nuevos espacios digitales, sorprende gratamente que desde ámbitos como el de la Universidad se pretenda dar nuevo impulso a esta forma de expresión literaria.

A ello fue dirigida la iniciativa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander cuando el pasado verano organizó el Seminario: Escribir a solas. El diario íntimo en el siglo XXI.

Un curso que se marcaba como objetivo "generar una reflexión sobre la naturaleza del diario personal (...) e incitar a integrar la escritura diarística en el horizonte cultural y profesional de la sociedad"

¡¡Ni me menees!!

domingo, febrero 22, 2009

Tres amigas


Nos hicimos amigas hace más dos décadas cuando coincidimos en el mismo proyecto tirando líneas de código. Estábamos muy a gusto con nuestro trabajo pero las circunstancias de la vida separaron nuestras trayectorias profesionales y al cabo de unos años se produjo nuestra diáspora laboral.

Mantuvimos siempre la buena costumbre de comer juntas de vez en cuando para contarnos nuestras cosas al margen de que las circunstancias fueran propicias o no a colaborar desde nuestras distintas empresas. Estos encuentros nos mantuvieron siempre en contacto y nos permitió ver la vida desde tres ángulos.

La última comida que hemos tenido ha marcado una tendencia divergente en nuestras actividades que es difícil que tenga marcha atrás. Ahora cada una vive en un entorno distinto y eso da a nuestras conversaciones mucho colorido. Una de nosotras es profesora en una cárcel de la Comunidad de Madrid, otra es accionista y gestora de una empresa de alta tecnología y la que suscribe vive una segunda juventud en la Universidad.

La cárcel, la Ciencia y la Universidad dentro de una coctelera explosiva de palabras. En nuestra conversación se fueron mezclando sucesos de amor y cárcel con historias de científicos-empresarios que odian la burocracia con luchas de departamentos en las Universidades

Aún suena en mis oídos la desesperación de los científicos con la gestión del día a día. La capacidad de exportar tecnología en un país de servicios. La satisfacción de ver el conocimiento con aplicación práctica. El uso de la bata blanca como signo de distinción. El agradecimiento de los reclusos a los profesores plasmado en obsequios confeccionados con horas y horas de dedicación. La angustia de no disponer de un bolígrafo para preparar un examen en la UNED desde la cárcel. Las desventuras de un narcotraficante al que su mujer le deja sin blanca y sin hijos cuando se entera que ha tenido un bis-a-bis con una reclusa. Los Departamentos de la Universidad endógenos sin remedio. Las tribulaciones de una tesista que aterriza en la Universidad desde el mundo exterior.

Vidas distintas vistas por tres pares de ojos que antaño miraban las mismas cosas.

¡¡Ni me menees!!

domingo, febrero 08, 2009

Se infiel pero mira con quién


Por mi educación siempre he considerado la fidelidad como un valor digno de todo elogio y merecedor de gratitud. Por ese motivo me indignó que la operadora de mi teléfono móvil tuviera mejores ofertas para los que entraban de nuevo que para los que llevamos años pagando religiosamente la factura del teléfono.

En mi nuevo status laboral pensé que sería bueno tener acceso al e-mail y a algunas aplicaciones Web desde el móvil. Me pareció que el servicio BlackBerry podría ajustarse a mis necesidades y me puse a buscar las ofertas que me ofrecía mi operadora. Tras una ardua pelea con su hermética Web, de una opacidad del 95%, tuve que recurrir al Google para encontrar el servicio buscando por "BlackBerry movistar". Una vez encontrado, pude comprobar que el coste del servicio para los clientes con solera era muchísimo mayor que para los recién llegados.

Me puse en contacto con el servicio de atención al cliente para transmitir mi malestar pero me dijeron que esas eran las condiciones y que no podían negociar conmigo. Vista la situación me vi abocada a la infidelidad so pena de pagar más de la cuenta. El siguiente paso fue el buscar una buena oferta en otra operadora, tarea que resultó más complicada de lo que esperaba.

Llamé al servicio de atención al cliente de Vodafone para pedir información sobre el servicio Backberry. Me atendieron desde el otro lado del Atlántico y se empeñaron en ofrecerme el terminal más caro con la condición de un consumo mínimo mensual de 60€. Viendo que Vodafone me realizaba una oferta digna de Paris Milton, no tuve más remedio que despedirme amablemente rechazando su oferta.

Visité una tienda Vodafone pensando que en España me ofrecerían algo más razonable.

Allí tuvo lugar este dialogo de besugos:

- Comercial: por 15€ tiene correo y navegación por Internet ilimitados pero las descargas se pagan aparte.
- Lula: ¿Qué es para ustedes una descarga?
- Comercial: Pues cuando se baja un fichero
- Lula: Entonces ¿una imagen de una página Web es una descarga?
- Comercial: SI

Como dicen los abogados en la películas de juicios:"no más preguntas", me di media vuelta y cerré la puerta por fuera.

Me dirigí a una tienda de Orange. La información que me proporcionaron fue concisa y clara pero no me ofrecían nada que se ajustase a mis necesidades. Pero en el mes de febrero encontré la tarifa plana navegable y la contraté por Internet.

A los dos días me llamó mi operadora diciendo que no querían perderme como cliente y que me hacían una contraoferta. De lo que antes de ser infiel era cero patatero pasó a ser un Terminal HTC touch gratis, una tarifa plana de voz y acceso a Internet. Pero su contraoferta se quedó corta y les di calabazas. Me despedí de mi operadora diciéndole que no era un adiós sino un hasta luego y que en 18 meses, cuando finalice mi compromiso con Orange, volveré a pedirles una oferta por cambio de portabilidad ya que tratan tan bien a los clientes infieles.

Si las operadoras favorecen a los clientes infieles, se infiel pero mira con quién. Dales gusto, que se lo merecen.

¡¡Ni me menees!!

viernes, enero 30, 2009

Acoso escolar

<<¡¡ Libre, oh, libre.!! . Mis ojos seguirán aunque paren mis pies>>.

(Frase escrita por Jokin la tarde antes de morir)

El maltrato al niño tiene una tan antigua como triste historia. Una extensa crónica que nos habla de la venta de niños en Babilonia, del infanticidio en la Grecia clásica, el abandono de recién nacidos en las puertas de las casas de la Roma de los Césares, de niños de pocos días arrojados a los ríos durante las hambrunas de la Edad Media, del universal abandono de niños en los viejos tornos de asilos y conventos. Y así un largo etcétera.

Con el paso de los siglos parecía que esta siniestra relación de atentados contra la integridad del niño estaba superada o en vías de superarse. El propio Lloyd de Mause ( Historia de la infancia . Alianza , 1974) afirmaba:

“La historia de la infancia es una pesadilla de la que hemos empezado a despertar hace muy poco”.

Hoy a la vista de las dramáticas noticias que diariamente nos ofrecen los medios de comunicación -los informativos de las cadenas televisivas cada día se parecen más a una negra crónica de sucesos- -la esperanzadora afirmación de Lloyd de Mause podemos, sin duda alguna, calificarla de exageradamente optimista

Y es que a pesar de los siglos transcurridos y las modificaciones sufridas lo largo del tiempo por las sociedades, muchas de las formas de maltrato infantil siguen desgraciadamente teniendo plena vigencia.

De las que hoy día siguen acechando al niño y al adolescente destacan, muy especialmente, las que se producen en las aulas y espacios recreativos de la escuela:

el acoso escolar

José Sanmartín, desde la información que le proporciona ese privilegiado observatorio que supone la dirección del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia define así el actual acoso escolar:

“El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros”

Un acoso del que Iñaki Piñuel y Araceli Oñate ( Mobbing escolar .2007) -describen ocho modalidades y su incidencia:

Bloqueo social (29,3%), Hostigamiento (20,9%), Manipulaciones (19,9%), Coacciones (17,4%), Exclusión social (16,0%), Intimidación (14,2%), Agresiones (13,0%) y Amenazas (9,1%).

Son situaciones que la víctima soporta durante meses o años en los vivirá como una auténtica pesadilla el diario asistir al centro escolar. Situaciones, en suma, que alteran profundamente la vida del niño y a la que éste a veces no encuentra otra salida que poner trágicamente fin a su vida.

Pese a los casi cuatro años transcurridos todavía nos conmociona el recuerdo de ese niño de 14 años llamado Jokin que se arrojó desde lo alto de la muralla de Hondarribia (Guipúzcoa) el 21 de septiembre de 2004, incapaz de soportar por más tiempo el acoso escolar y la serie de amenazas, humillaciones, vejaciones y golpes que le propinaban un grupo de adolescentes de 4º curso de la ESO.

A estas modalidades se ha sumado en los últimos años una nueva forma de acoso escolar en la que unos cobardes representantes de la fauna humana de nuestros días utilizan las nuevas tecnologías y más concretamente la telefonía móvil e internet, para llevar a cabo sus agresiones.

Una forma de acoso escolar que la moda por lo anglosajón ha bautizado con el término e-bullyng.

¡¡Ni me menees!!

jueves, enero 22, 2009

Interneeeeeeet!

Año nuevo, vida nueva. Adiós Saturno S.A ., hola Universidad


Martes y trece, 9:30 a.m.

Con un frío glacial, con la nieve aún presente en las zonas umbrías del Campus, me dispuse a tomar posesión del despacho de asociada que comparto con tropecientos profesores.

Me encontré dentro de un despacho espacioso, con grandes ventanales protegidos por una reja monacal que deja ver la vida que transcurre en el Campus. El mobiliario, consistente en unas mesas negras y estanterías de madera, está dispuesto contra la pared salvo una mesa de reuniones situada junto a los ventanales. El despacho estaba vacío, no se veían signos de vida laboral, no había libros en los estantes, ni papeles, ni elementos de escritorio sobre las mesas, ni bolígrafos, estaba por estrenar. El equipamiento de telecomunicaciones era minimal: un ordenador de cierta edad sin conectar a la red y un teléfono domo de número desconocido.

Entré decidida a instalarme con mi portátil Towando, elegí la mesa de reuniones por ser la más grande y desplegué mis gadgets sobre ella. Encendí a Towando y me dispuse a buscar un punto de acceso Wi-Fi. El primer tropiezo fue que la Wi-Fi del Departamento no funcionaba. Como segunda alternativa me conecté a la Wi-Fi general de la Universidad, pero, ¡Oh, sorpresa! no entraba a mi correo de gmail, ni en el de la Universidad. Llamé al soporte del Departamento y no me cogieron el teléfono, subí a su despacho pero encontré la puerta cerrada. Me sentí aislada y a punto de emitir el grito Mojamuto : Interneeeeeeet!

Me fui a desayunar con un profesor que conocía y le conté mis cuitas de conexión. Me sugirió que me conectase por la Wi-Fi eduroam, y me pasó el enlace con el procedimiento de configuración del servicio. Pude acceder a las instrucciones pero ¡Maldición! para que me funcionase el servicio tenía que cambiar mi contraseña del correo y no me dejaba entrar. Para más INRI durante estos intentos de conexión se fue la luz por dos veces y por supuesto mi portátil no tenía puesta la batería(1). Ante este deadlock me marché a mi casa para poder poner un correo a los de soporte.

Ya en casa, tras meterme en el papel de Calimero, envié un e-mail lastimero de petición de ayuda y al día siguiente me sacaron de mi aislamiento, desde el que pude darme de alta en eduroam. Al final todo tenía su explicación, me contaron la idiosincrasia de la Wi-Fi general (1) y que encontré la puerta del despacho de soporte cerrada porque la confundí con la sala de ordenadores(3).

En mi nueva vida, por las mañanas habito el despacho, antes vacío e incomunicando, y ahora con un germen de vida doctoral.


Actualizado el 23 de enero de 2009 después de leer el comentario de Julen: he encontrado en el blog de Antonio Fumero un vídeo sobre de la historia de Internet. No siempre hubo Internet y sin embargo se trabajaba. Yo aún lo recuerdo y algún día lo contaré.

(1) Soy miserable con el uso de la batería para que me dure más tiempo. Cuando se va la luz tomo conciencia de mis miserias.
(2) Es difícil conocer la mente del administrador de la Wi-Fi general de la Universidad. Tiene filtrado el acceso al https, lo que impide acceder a cualquier aplicación que requiera autentificación segura. Se puede acceder a las páginas webs abiertas pero no se puede leer el correo de la Universidad. ¿Para qué sirve entonces este Wi-Fi? ¿para leer El País?
(3) Esto de ser nueva tiene estos inconvenientes

¡¡Ni me menees!!

sábado, enero 17, 2009

El prologuista


Es bien sabido que prologar un libro es, en cierta manera asumir su contenido, acercarse sin reparos al mensaje, ser, en definitiva, cómplice de lo que cada una de sus páginas encierra.

Aunque aceptar escribirlo constituya, la mayoría de las veces, un motivo grato y honroso -se dice que prologar un libro es como apadrinar un niño-, siempre supone enfrentarse con alguna que otra dificultad.

Una de ellas es el grado de amistad o la excesiva cercanía que se mantenga con el autor. Y es que cuando se mantienen lazos de afecto o académicos con quien lo escribe, estos vínculos afectivos pueden ser, en ocasiones, más que un elemento de unión, un asfixiante nudo corredizo.

Y convertir la relación afectiva, en la "cuerda floja", por donde se puede dar al traste con el equilibrio, la sinceridad y el juicio respetuoso pero crítico que el prologuista debe al autor.

Otra de las dificultades a las que se enfrenta el prologuista es que el lector vaya directamente a la búsqueda del primer capítulo y no pierda el tiempo en leer las páginas del prólogo. Pero esa es una circunstancia menor y a veces aconsejable, ya que al fin y al cabo, cómo alguien bien ha dicho, son páginas que como las de todo prólogo están destinadas a no ser leídas.

Y una más es la adecuada y conveniente brevedad que debe caracterizar a todo prólogo, proemio, prefacio, introducción, etc.

De ello no da ejemplo el Libro II de los Macabeos:

"Es tonto extenderse en el prólogo a una historia que se va a contar"

A pesar de todos estos inconvenientes muchos representantes de nuestra fauna humana no dudan en dedicar generosamente su tiempo y su pluma en la labor de prologar las creaciones de amigos, compañeros o discípulos.

Un notable ejemplo de la generosa tarea de prologar es la figura inolvidable de Gregorio Marañón. A lo largo de su vida firmó nada menos que ¡¡doscientos veinte prólogos!!, que han sido felizmente recogidos en el primer tomo de sus Obras Completas ( Espasa- Calpe, 1968).

Justificaba así Marañón, en Breve prólogo sobre mis prólogos, la importancia de prologar un libro:

Para mí es indudable que un libro que no tiene más que su propio texto es algo tan incompleto como el fragmento arbitrario de un rompecabezas (...) He aquí por qué he accedido, hasta este momento, con tanta facilidad a hacer prólogos a toda clase de libros, con tal de que yo los conociera bien.

¡¡Ni me menees!!

miércoles, enero 07, 2009

El banco de ideas

Que trata de la oportunidad que quiso dar el ingenioso ingeniero don Quijote de la dos-punto-cero a muchos desdichados ingenieros galeotes.

En una empresa con caspa, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que trabajaba un ingeniero de los de twitter en móvil, blog antiguo, sueldo flaco y jefe trepador. Encargáronle a este jefe trepador el cambio cultural de la empresa y siendo tal su aborrecimiento al trabajo, presto delegó en nuestro ingeniero tan fatigosa labor.

Diole, valga la redundancia, al ingenioso ingeniero, en aplicar los conceptos de la Dos-punto-cero a la vetusta empresa. Estaba tan enfrascado en la lectura de blogs y wikis, que se pasaba las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en la Red, así de transparencia y colaboración como de horizontalidad, y diole por aplicarlo.

Como en toda empresa de estos tiempos los directores habían a su mando ingenieros de distintos grados: palanganeros, escuderos, bufones y galeotes. Estos últimos eran los más desfavorecidos por la fortuna ya que se pasaban las horas tecleando sin piedad en los laboratorios, lugares tenebrosos donde nunca entraba la luz del sol. Quiso nuestro ingeniero desfacer este entuerto y mejorar la fortuna de los galeotes. Púsoles un Banco de ideas, para que cualquier ingeniero, cuale fuese de su condición, pudiera proponer ideas y darlas a conocer al mundo mostrando su ingenio y conocimiento. Esta justa sería ganada en buena lid por el que obtuviera más votos a su favor. Diole por creer a Don Quijote de la dos-punto-cero que los directores no se interpondrían a esta hazaña y que afloraría la creatividad desde las mazmorras.

Pero la empresa estaba llena de directores malandrines dispuestos a impedir tan grande proeza. Ocurrió que cuando estos tuvieron conocimiento del banco de ideas, dijéronle a sus palanganeros: “propónganse tropecientas ideas y las que obtengan mi favor sean votadas por toda la dirección”. A su vez, la picaresca quitole la última brizna de transparencia a tan redentora intención y presto corrieron los e-mails de los autores de las ideas implorando el voto entre amigos y ex-compañeros so pena de enemistad.

De nada sirvieron los esfuerzos de directores malandrines ni las argucias de los pícaros autores, llegado el momento de la selección el director ducal la resolvió de un plumazo eligiendo arbitrariamente las ideas que se le antojaron, casualmente todas ellas de los directores que gozaban de su favor. Pero no quedó ahí la afrenta, los finalistas tuvieron que presentar sus ideas a sabiendas de que los nombres de los ganadores estaban elegidos de antemano.

Después de tan grande farsa los galeotes perdieron toda esperanza de salir de la oscuridad de su destino. Sin embargo, el director ducal envió mensajeros que anunciaron por la faz de la tierra tan transparente y democrático proceso de selección de ideas, ganó fama de innovador, fue ensalzado por su majestad (no confundir con S.M.) e imitado en toda la corte. Nuestro ingenioso ingeniero no desfalleció en este primer combate y prosiguió ideando nuevas hazañas para gloria de la caballería dos-punto-cero.


P.D. Estuve tan ocupada con los regalos de Reyes que Julen se me adelantó con el estupendo post Innovación oficial, oiga.


Actualizado a trece y martes del mes de enero del 2009

El verso rico y fluido de Enrique Sabaté pone el colofón a episodio:

Pícaros que al mundo son
arrojados de pericia,
argucia por impudicia,
postrileros de cajón
en busca de redención,
radioactivistas modernos
en su mundo ¿porqué infiernos?,
neocon archimandritas,
moral de patatas fritas,
de Judas: besos fraternos.


¡¡Ni me menees!!

jueves, enero 01, 2009

El principio de Arquímedes

Agradecimientos: Al Ingeniero hidráulico con el que comparto la vida por la revisión de este modelo. Sus acertados comentarios han sido determinantes para la redacción final de esta analogía.


Continuando con la física aplicada al entorno laboral que ya se utilizó en el post titulado Los Julios y los Jefes, se va a tratar en esta ocasión sobre el principio de Arquímedes.

La relación entre peso y volumen se puede medir mediante el principio de Arquímedes, que determina que: todo cuerpo sumergido en un fluido experimenta un empuje vertical y hacia arriba igual al peso de fluido desalojado.


Extrapolado el principio de Arquímedes a un fluido denominando entorno laboral se puede equiparar el concepto del peso a la valía de las personas (se parte de la hipótesis de que el conocimiento es un lastre) y el del volumen a su círculo social.


Siendo la aceleración de la gravedad un valor constante, son las variables del círculo social, la valía y la densidad del entorno las que configuran la posición de cada sujeto en el devenir profesional.

El círculo social puede se manejado por cada individuo invirtiendo esfuerzo en ampliarlo. La valía personal suele venir de serie pero se puede ampliar con la formación y la experiencia o disminuir con el disimulo. En cuanto a la densidad del entorno depende de cada empresa y puede ser alterada por agentes externos como la presión y la temperatura.

El punto de equilibrio para la supervivencia laboral viene determinado por la proporción entre el círculo social y la valía personal en función de la densidad del fluido laboral.

A continuación se analiza el comportamiento de los individuos según el principio de Arquímedes.

Caso A: (flota)

Cuando el círculo social es muy superior a la valía, entonces se genera una fuerza de empuje hacia arriba que hace que la persona flote sin ningún problema. Puede menguar su círculo social o puede disminuir la densidad del entorno sin peligro de hundimiento. Incluso se puede permitir aumentar su lastre incrementando su conocimiento (sin pasarse).

Caso B: (flota pero con el agua al cuello)

En el caso en el que el círculo social sea ligeramente superior a la valía, el peso del volumen desalojado producirá una fuerza de empuje hacia arriba que hace que la persona emerja aunque de forma precaria. En este caso se está expuesto a que cualquier disminución de la densidad del fluido laboral o merma en el círculo social rompa el equilibrio. En este caso está totalmente desaconsejado incrementar el lastre del conocimiento.


Caso C (se hunde)

Cuando la valía personal es superior al círculo social la fuerza de empuje resulta insuficiente y la persona queda enterrada en el entorno laboral. Se recomienda en esta situación tirar por la borda todo el conocimiento posible y salir al pasillo a hacer amigos. Otra opción es mudarse a un fluido laboral de alta densidad, aunque hay que tomar precauciones de que no sea tan tóxico como el mercurio.

Sirva este análisis como una reflexión de inicio de año para ayudar a buscar ese equilibrio tan necesario para subsistir.

¡¡Ni me menees!!

sábado, diciembre 27, 2008

Adiós a Saturno S.A.


Goya supo plasmar como nadie el lado negro del poder con la alegoría de Saturno devorando a un hijo. Esta obra me ha originado siempre sensaciones contradictorias. Por un lado me produce un deseo de apartar mis ojos de esta imagen tan explícita y cruel y por otro un irresistible deseo de contemplarla.

Los acontecimientos de este año en la empresa para la que he trabajado durante tropecientos años me han hecho asociarla a la imagen de Saturno. Los estrategas de la que se podría llamar Saturno S.A. decidieron que para perpetuarse en el Mercado era preciso la ingestión de sus propios empleados y trazaron un plan en diez pasos para tan terrorífico buffet.

El paso 1 consistía en preparar la situación para que en el paso 2 se realizara el advenimiento del paraca que iba a ejecutar el plan. En el paso 3 se produjo la llegada de los galácticos, bárbaros extranjeros dispuestos a arrasar con la cultura vigente. Uno de ellos me correspondió en suerte. Resultó ser un jefe de valor detraído, un auténtico mago en convertir el trabajo de sus colaboradores en un inmenso chapapote laboral. Ante el desolado panorama generado por la gestión de la rubia, intenté analizar las distintas estrategias para sobrevivir a este jefe tonto y malo. La solución era HUIR, pero ¿a dónde?.

A mitad de año anunciaron un ERE, habíamos llegado al paso 8 del plan. Lo vendieron como una oportunidad para los afectados, aunque en realidad era una estrategia para desprenderse de las personas que fueron el germen de la empresa. La dirección llevaba tiempo removiendo la jaula de los pájaros para que estos desearan salir volando.

Rellené con mis datos una hoja de cálculo que había confeccionado Brain para calcular el futuro económico de los Ereados. Puse a un lado de la balanza la renta que me correspondía por el ERE y al otro la renta del trabajo obtenida en un entorno patético. El fiel de la balanza se inclinó hacia el ERE y vi la luz al final del túnel en el que me encontraba: ¡Podría HUIR!

He pasado, sin resistencia, a ser una vianda para Saturno S.A. No me da miedo ver sus fauces, es mejor ser tragada siendo un alimento fresco que permanecer en lenta maceración hasta amojamarme.

Por Navidad, Saturno S.A, se comerá a un elenco de buenos profesionales y algunos hombres sin piedad cobrarán su incentivo por preparar el banquete.

¡¡Ni me menees!!

miércoles, diciembre 24, 2008

Navidad 2008


La enigmática sonrisa de la La Gioconda me recuerda el espíritu del blog de la Sección Femenina.

Desde la Sección Femenina os deseamos unas Felices Fiestas

¡¡Ni me menees!!

sábado, diciembre 20, 2008

Viridiana


Es mi restaurante favorito desde hace tropecientos años. El destino me lo puso a tiro de piedra cuando vivía en la calle Peyre. En aquel entonces Viridiana se encontraba en la calle Fundadores, a escasos metros de mi calle. Todas las tardes pasaba por la puerta del restaurante cuando llevaba de paseo a mis hijos al Parque de la Fuente del Berro. Siempre me paraba a leer la carta en la que Abraham García desgranaba con letra picuda delicias profusamente descritas. Totalmente subyugada por esa mezcla de sabores que casi sentía paladear, despertaba de mi ensueño para comprender que esos placeres no estaban a la altura de mi bolsillo. Dos sueldos mínimos, dos niños muy pequeños y un piso en alquiler dejaban poco margen para comidas exquisitas.

Pero tanto fui al Parque de la Fuente del Berro, que como el cántaro, caí, y se rompió la prudencia de no incurrir en gastos que no me podía permitir. Me ayudó mi marido a dar este paso después de que le contase mi parada diaria en el restaurante.

El restaurante era pequeño y se llenaba hasta la última mesa. El primer día que fuimos nos sentaron en una mesa justo al lado de la puerta, sin duda la peor mesa. Para entretener la espera de la comida obsequiaban con un aperitivo que adornaban con una hoja de hiedra. En la hoja solían poner una inscripción en mantequilla con alguna frase personalizada(1). Ese día escribió Abraham "Sa puerta". Recuerdo que mi primer día comí crema de alcachofas con pistachos, crêpes de morcilla y pudding de menta con chocolate amargo. A mí me fascinó, a mi marido le dejó frío, pero siempre le agradeceré que me llevara a Viridiana a comer porque sabía la ilusión que me hacía.

Cuando mejoraron mis condiciones económicas empecé a llevar allí a mis amigos. También les tengo que agradecer que se rascaran el bolsillo ya que alguno de ellos comía para vivir en vez de vivir para comer. Una vez estuvimos allí todas las chicas de mi proyecto y cuando Abraham vio a tanta mujer junta (cosa nada habitual) nos puso en la hoja de hiedra "¿Qué hacéis después de cena?". Aquel día estaña allí Pedro J. y Ágata, asiduos del restaurante. Otra vez coincidí con Sabina, al que reconocí por su camisa con chorreras.

Cuando mi marido aprobó la oposición fuimos toda la familia a celebrarlo a Viridiana. Ya se había trasladado el restaurante a la calle Juan de Mena. Mis hijos, sangre de mi sangre, quedaron enganchados a la alquimia culinaria de Abraham. Se repetía la historia, su paladar era superior a su economía. Ese día Abraham se extrañó que comieran adolescentes en su restaurante y estuvo merodeando por la mesa. Al cabo de un rato vino y nos dijo: “¿de dónde son ustedes que no consigo identificar el acento? Después de aquella comida celebramos todos los eventos académicos (selectividad, carrera, Master..) en Viridiana. Cuando estaba por Madrid, S.M. estaba al tanto de las titulaciones y se apunta a la comida.

Lo que son las cosas, ese vínculo emocional a la cocina de Abraham ha dado lugar a otros vínculos. La última vez que fuimos a celebrar mi Master, uno de los camareros había sido compañero de mi hija benjamina cuando ella trabajaba en el Nodo.

Espero que mis hijos me den alguna alegría académica porque sino hasta que termine mi Tesis no voy a tener excusa de dejarme caer por allí. No tengo la suerte de mi hijo que en su cumpleaños le invitaron a cenar en Viridiana porque es amigo de uno de los cocineros del restaurante.

Lula

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(1) La costumbre del aperitivo se ha mantenido pero lamentablemente la hoja de hiedra ha desaparecido.

¡¡Ni me menees!!

martes, diciembre 16, 2008

El día de la Inmaculada


El día de la Inmaculada lo tengo marcado con una X. No sé qué fuerza misteriosa y recursiva me lleva a la lesión en esta gloriosa fiesta religiosa.

El año pasado, este mismo día en Almería, sufrí una caída con consecuencia de fractura de colles. Este año, en Badajoz, se volvió a repetir la escena, afortunadamente con menos lesiones. A Dios pongo por testigo de que de ahora en adelante no salgo de casa en esta fecha para preservar mi integridad física. Estos son los hechos acaecidos el 8-D de 2008:

Habíamos estado el puente de la constitución jugando al golf en el Guadiana club y el lunes, día de la Inmaculada, decidimos visitar Badajoz. Propuse a mi marido comer en el restaurante Aldebarán(1) para celebrar el primer aniversario de mi fractura de colles. El ingeniero, evaluando siempre riesgos, me dijo: No cantes victoria que aún no ha terminado el día.

Estuvimos paseando por el casco antiguo y recalamos en la Catedral a la hora de la misa mayor. Se celebraba una misa con muchísimo boato. La casulla de los co-celebrantes era azul claro, color exclusivo a esta festividad. La ceremonia, el olor a incienso y a flores y los cánticos religiosos nos invitaron a permanecer en el lugar. Al final de la misa el Arzobispo dio una bendición con indulgencia plenaria, sólo válida a los que hubieran comulgado.

Después de la misa subimos a lo alto de la ciudad y visitamos la plaza alta, preciosa y muy original. Nos dimos un paseo por los jardines de la Alcazaba. Antes de tomar el camino de bajada al centro, por la calle San Pedro de Alcántara, fotografié una cabina telefónica anclada en el tiempo para mi amigo muxfin. Cuando bajamos cruzamos la calle de Arias Montano (2), llegamos a la plaza de la Soledad, donde se encuentra la Giralda de Badajoz, pasamos la Avenida de Juan Carlos I y zas! en la calle de Menacho di un paso en falso en la acera y fui incapaz de guardar el equilibrio. Cuando mis pies dejaron de pisar el suelo presentí que había llegado mi hora. Lamenté no ser acreedora de la indulgencia plenaria por no haber comulgado.

Aterricé en plancha sobre mi lado derecho mientras que mi cabeza golpeaba contra un bordillo, rebotando. Ante tan espectacular caída se acercaron algunos transeúntes. Fui a incorporarme pero me dijeron que me quedara tumbada. De mi sien derecha brotaba sangre. Pensé que me había abierto la cabeza. La sangre provenía de una brecha encima de la ceja que me habían producido las gafas al clavarse en la caída. Me quitaron las gafas y me pusieron un pañuelo en la herida.

Empecé a sentir que no era muy grave porque no había perdido el conocimiento. Al poco rato la herida dejó de sangrar. Me incorpore un poco aturdida y dolorida. Eran las 14:15, la hora de comer. Tenía que tomar una decisión: ir al hospital o ir al restaurante. Ante la tesitura de pasar la hora de la comida en urgencias y terminar comiendo un bocata de bacon con queso me decanté rápido por el restaurante.

Fue una decisión acertada que evitó arruinarnos el día. En el restaurante Aldebarán pude celebrar el haber salido ilesa de semejante caída y disfrutar de la vida con uno de mis placeres favoritos: la comida. Nunca olvidaré el acogedor comedor, la amabilidad del chef, el vino de la tierra y ese arroz ibérico que resucita a los muertos. Después de tan exquisita comida, extasiada y anestesiada de mis dolores fuimos al hospital de la Virgen del Perpetuo Socorro donde me dieron un punto en la herida de la ceja.

En este estado quedaron mis gafas, que creo que me salvaron de un golpe peor







(1) El restaurante Aldebarán aparecía con dos soles en la guía REPSOL.
(2) Arias Montano, es un personaje que admiro y que me lo encuentro por donde voy. Hay una calle a su nombre al lado de mi casa de Madrid. Cerca de mi casa de Huelva, en Alajar, existe la peña de Arias Montano que es un lugar muy especial. En Badajoz, su tierra natal, es lógico que tenga su calle.

¡¡Ni me menees!!

viernes, diciembre 12, 2008

La madre adolescente


En varias ocasiones he intentado verter mis reflexiones sobre ese frágil personaje que es la madre adolescente.

El impacto emocional que supone para la adolescente -a veces, más bien, la niña-, y su familia, un embarazo no deseado, me impone tal respeto que repetidas veces he aparcado el tema en un rincón del ordenador.

Las repetidas noticias que diariamente nos ofrecen los medios de comunicación sobre el embarazo en niñas y adolescentes me decide a abordarlo. Más ¿cómo hacerlo?

Un modo sería aportando los incrementos de embarazos en niñas y adolescentes que arrojan cada año las frías pero veraces estadísticas o analizando las posibles causas sociales que los provocan o denunciando los errores y omisiones en la educación sexual a los que conduce el falso puritanismo de muchas instituciones y centros educativos.

Y tantas y tantas veces a la escasa comunicación entre padres e hijos por el temor de aquellos a sentarse a dialogar sobre estos temas y, a cambio, sufrir cada fin de semana la incertidumbre del regreso de sus hijas a las primeras luces del amanecer.

Hoy he encontrado la solución en los versos de alguien que conoce tan de cerca el tema: el Prof. Cruz Hermida.

He aquí algunos fragmentos:

Llegas asustada
El semblante serio

Piensas que en tu vientre

Se cierne el misterio...
y
no sabes nada.

En mi bata blanca acunas el miedo
Y algo se estremece por fuera..y por dentro.
Solo son catorce
Tus años de vida

Que arropan, temblando

Otra presentida.

Eres niña y madre

¡Ay madre! ¡Qué niña!

Maribel, la niña
Ya es una mujer

De ...catorce años.

Crecio... sin crecer.

En cada uno de los versos es fácil leer los conflictos psicológicos de conlleva una precoz maternidad. Un conflicto que marcará profundamente a esas frágiles adolescentes que “crecieron…sin crecer”

¡¡Ni me menees!!

sábado, diciembre 06, 2008

Tomates rojos secos en aceite

No conocía este manjar hasta que desde Roma mi prima Ali me trajo un bote de tomates secos en aceite. Después de que me enseñara a prepararlos me los he ido encontrado en muy buenos restaurantes de Madrid, en Copenhague, en Graná y seguramente me contaréis que se consumen en muchas partes más.

Esta es la receta en tres pasos para el que no tenéis el gusto de conocerlos.



Lo primero es hacerse con una buena cantidad de tomates secos. A mí me los traen de Roma pero Ali los ha visto en el mercado central de Málaga, también los venden en Granada y seguramente que en el mercado central de vuestras ciudades los encontraréis. Antes de prepararlos hay que proceder a limpiarlos sumergiéndolos en agua hirviendo a la que se habrá añadido un chorro de vinagre. Se mantendrán durante 5 minutos cociendo, se escurrirán y se pondrán a secar en un paño de cocina. El secado tiene que ser a temperatura ambiente y puede durar más de 24h.



Cuando los tomates estén de nuevo secos, nos haremos con un bote de cristal, un litro de aceite de oliva virgen, dos dientes de ajo y dos guindillas pequeñas. En un mortero se machacarán los ajos y las guindillas y se le añadirá aceite. Los tomates secos se irán bañando uno a uno en el contenido del mortero y se depositarán en el bote de cristal. Conforme se van añadiendo los tomates en el frasco se cubrirán con aceite y se presionarán con una cuchara de madera para que queden apelmazados y no tengan aire.



Una vez que estén todos los tomates en el bote, se cubre con aceite y se presiona con la cuchara de madera para extraer todo el aire. Se cierra el bote y se le da la vuelta para comprobar que no hay burbujas. Se deja reposar un día y ya se pueden ir comiendo con queso, con pan, en ensalada y acompañando un montón de platos tanto de carne como de pescado.


Buen provecho

¡¡Ni me menees!!

sábado, noviembre 29, 2008

Nostálgicos


Hace muchos años, cuando llevaba escasos días intentando conducir, o mejor dicho, dominar un pequeño "seiscientos", un buen amigo me ofreció este prudente consejo:

"Cuando conduzcas, mira, lógicamente hacia adelante, pero no te olvides de mirar de vez en cuando por el retrovisor".

En la vida como en la carretera, no está de más mirar también, de vez en cuando, por el retrovisor; recordar los momentos claves de nuestra particular biografía, de nuestro pasado personal, familiar y laboral, ya que ello puede constituir, sin duda alguna, un cometido grato e incluso pedagógico.

Pero muchos representantes de la fauna humana de nuestros días, insisten excesivamente en mirar hacia atrás, dedican excesivo tiempo a recordar ese pasado, se refugian obsesivamente en el ayer.

De alguna forma viven su pasado, acorde con los versos que Jorge Manrique dedicara a la muerte de su padre:

"Cómo a nuestro parecer / cualquier tiempo pasado / fue mejor"

Esta insistencia en "refugiarse" en el pasado la conocemos con el nombre de Nostalgia.

Un término que fue utilizada por primera vez el año 1668, por un suizo, estudiante de medicina, llamado Johannes Hofer. Una denominación con la que Hofer quería definir "el dolor que siente una persona enferma por no poder regresar a su tierra nativa, el miedo a no volver a verla nunca más ".

Los testimonios más antiguos de la nostalgia de la patria o del hogar son muy numerosos. Sirvan como ejemplo el que nos ofrecen personajes como Ulises o colectivos como el pueblo de Israel. El primero vagando incansable hacia su añorada Ítaca, el pueblo "elegido por Dios" buscando la "tierra prometida"

Pero también serán víctimas de la nostalgia los miles de personas exiliadas por motivos políticos o bélicos, o aquellos que han emigrado, en todas las épocas, buscando fortuna o huyendo del hambre.

Unos y otros sentirán siempre en sus corazones el sentimiento nostálgico de su origen, de su hogar, un sentimiento que algunos han definido como la "enfermedad del exilio".

Claro está que también hay grados menores de nostalgia, de añoranza del ayer más próximo. De entre ellos ninguno más intenso que el recuerdo idealizado de la niñez y la juventud y de todo lo que rodeaba aquellos dichosos e inolvidables años, en los que los sueños embellecían, como la nieve, la más áspera realidad.

¡¡Ni me menees!!

domingo, noviembre 23, 2008

Consejos para sobrellevar a los jefes

Actualizado el 29 de noviembre de 2008 con una contribución de Fernando (Hacerse el tonto).

En el post de Nostalgia me comentaba Noemí que urgía una guía de supervivencia para semejantes situaciones adversas y sin embargo empeorables. Me pongo manos a la obra para extraer de mi experiencia unos consejos destinados a todos los que ven teñirse de negro su entorno laboral.






Dentro de las posibles situaciones los factores de inteligencia y bondad de los jefes determinan el nivel de negritud de la situación. Esta clasificación tiene cierta similitud con el cuadro que se comentó en inteligencia por favor. En este caso la combinación de los cuatro posibles casos permite definir las siguientes estrategias de actuación.

Jefe bueno y listo

Es la situación ideal de la muerte pero desgraciadamente en clara extinción. Se recomienda dar gracias a Dios y disfrutar de esta jefatura mientras dure ya que suele ser efímera dado que es un perfil que no encaja bien en las estructuras.

Jefe bueno pero tonto

Aunque la falta de inteligencia no facilita la vida laboral si se compensa con la buena fe del jefe la situación no es tan negra. Siempre se le puede ayudar al jefe a hacer su trabajo sin el temor de una mala pasada.

Jefe Listo pero malo

Esta situación ya empieza a ser adversa. Se le recomienda huir si es posible hacia entornos de bondad. Como esto no siempre es posible se puede sobrellevar con prudencia y paciencia. Hay que ser más receptivo a las actividades que vienen de la parte inteligente que las que vienen por el lado perverso. Estos jefes tienden al esfuerzo mínimo y encargarán las maldades a los más predispuestos y el trabajo a los más pringados. Siempre cabe la opción de pasarse al lado oscuro y ser uno de los suyos, pero eso más que sobrevivir es ser vencido por el mal.

Jefe tonto pero malo

Este es el caso más adverso y el primer consejo es HUIR a cualquiera de los tres casos anteriores, que con gran diferencia son muchos mejores. Si no es posible encontrar una puerta de salida hay que pasar al plan B. Lo primero es trabajar la invisibilidad, es decir, mantener un perfil bajo de actividad y no dejarse ver. Si esto no es posible por el trabajo que se realiza entonces hay que entrar en una economía del esfuerzo y no discutir para no desgastarse (de donde no hay, no se saca). Se abandonará toda tentación de proactividad, pasando a una pasividad total. Está totalmente desaconsejado suministrarle ideas o darle consejos, ya que tendrán un efecto bumerán. Puede ayudar mucho el hacerse el tonto como bien dice Fernando: "La gente, y en especial los jefes, están siempre predispuestos a creer que el otro es tonto, así que no se necesita mucho esfuerzo. Ayuda mucho a la invisibilidad y a pasar por debajo del rádar". Se aconseja la alianza con los compañeros en la desgracia que ayudará al desahogo y la autodefensa. Se recomienda cierto marketing para crearle una marca personal de incompetencia a quien pudiera interesar.

Es conveniente dejar de lado la lealtad, la sinceridad, y cualquier sentimiento de piedad hacia su persona ya que el objetivo primordial, si no se puede huir de este jefe, debe ser su cese.

Espero que estos consejos sean de utilidad. En mi caso he sufrido durante más de un año un jefe tonto y malo con el que he conseguido una invisibilidad y pasividad increíble dada mi tendencia hacia la acción. Afortunadamente he encontrado una puerta para HUIR, pero eso, como decía Scheherazada, lo contaré otro día.

¡¡Ni me menees!!

jueves, noviembre 13, 2008

Nostalgia

Imagen tomada de Cerebro hueco

El tiempo pasa volando. Parece que fue ayer cuando empecé a trabajar con él, pero fue el siglo pasado. El hito que me ayuda a situar temporalmente aquella época son las reuniones del gabinete de crisis del efecto 2000 (Y2K) con decenas de sistemas totalmente descontrolados que no sabíamos por dónde iban a petar y que al final atravesaron el milenio sin ningún incidente. Una prueba de que Dios existe, no de nuestra profesionalidad.

El bienio 1999-2001 fue para mi una Odisea. La década anterior había trabajado en la gloria y había conocido la felicidad laboral, pero las cosas buenas no duran siempre. Los cambios de organización me llevaron de un ambiente racional en el que se trabajaba con extrema profesionalidad a una república bananera donde él era el tirano.

Era muy inteligente y tenía una enorme capacidad de trabajo. Dormía sólo cuatro horas y llegaba a trabajar antes de que saliera el sol. Le gustaba saborear el poder y disponer de vidas y de haciendas. Los criterios para favorecer o perjudicar a sus colaboradores eran siempre arbitrarios. El que gozaba de su favor tenía bula y el que se le atravesaba ya podía buscarse otro lugar. No obstante, valoraba la inteligencia, el trabajo y la lealtad aunque no era el criterio principal para repartir sus favores.

El día a día era insufrible porque sus modales y su lenguaje rozaban el maltrato. Era muy conservador y odiaba el riesgo. Le gustaba tener todo muy atado de una manera indirecta. Gastaba más energías en hacerse "amiguete" de los clientes(1) que en fomentar la calidad del trabajo. Nunca le vi hacer un plan ni escribir algo más largo que un correo de cuatro líneas. A pesar de esto, pretendía que las cosas se hicieran solas y nos llamaba inútiles al menor tropiezo.

La parte más oscura era la consecuencia de las comidas con los clientes “amiguetes” de las que volvía achispado y con una enorme predisposición a tomar decisiones en este estado. Aprendí a esquivarlo por las tardes. Una red de amigos me avisaba si lo veía andar vacilante por el pasillo y buscaba la escalera más próxima para refugiarme en un laboratorio amigo.

Nunca llegué a adaptarme a este régimen laboral. Atravesé varias etapas, desde la rebeldía al mutismo, sin llegar nunca a la sumisión. Comencé a morderme la lengua y me envenené. Cuando empecé a llorar por las esquinas supe que había que poner fin a la situación y dimití. Desde entonces sufro desarraigo laboral.

Con el tiempo he conocido jefes peores que me han hecho reflexionar sobre la relatividad de la vida y valorar las cosas buenas que entonces no supe apreciar en él.

Esta tarde se ha celebrado una misa por el tercer aniversario de su muerte. Allí estaban los que fueron la plana mayor de la república bananera. Casi ninguno trabaja en la empresa porque varias diásporas los repartieron por múltiples caminos. Viéndolos allí juntos he sentido nostalgia de aquellos tiempos.

¿Síndrome de Estocolmo? No, aquella república bananera era la pastoril Arcadia comparada con estos tiempos oscuros llenos de rubias, Forrest Gump, Petrimetres tecnológicos, ratas y otras variedades desagradables.


(1) Otra prueba de que existe Dios. Con esa forma de ser se me hacia imposible que alguien fuera amiguete suyo.

¡¡Ni me menees!!

viernes, octubre 31, 2008

Las empresas los prefieren "rubias"

No, no está mal escrito el título aunque no concuerde el pronombre con el adjetivo. El lector lo podrá comprobar a lo largo de este post. También quiero pedir disculpas si la metáfora usada hiere alguna sensibilidad feminista pero en mi faceta de Lula evito la autocensura para que la capacidad de expresión esté siempre por encima del lenguaje políticamente correcto.


De todos es sabido que lo que mueve el mundo no es el dinero, el verdadero motor es el sexo. En el fondo de toda ambición para acaparar la riqueza y como consecuencia el poder (o viceversa) está ese anhelo por poseer un "objeto sexual" para la autoafirmación social. No solo hay que llegar a lo más alto, hay que hacer ostentación de ello. Qué mejor manera de hacerlo que llevar colgada del brazo a una espectacular rubia como Marilyn Monroe.

En la película "Los caballeros las prefieren rubias" se muestra en clave de comedia ese ancestral afán de los caballeros por poseer una rubia espectacular y cómo ese dorado objeto de deseo busca a un millonario que le proporcione todos los caprichos. En uno de los chispeantes diálogos de la película Marilyn le dice al acaudalado padre de su novio:

Si tuviera usted una hija ¿desearía que se casara con un hombre pobre? Al contrario, desearía para ella lo mejor del mundo y que fuera muy feliz ¿Qué hay de malo en que yo quiera también todo eso?

Las empresas emulan el comportamiento de los caballeros cuando su cuenta de resultados es boyante. También quieren tener unos directivos de los que hacer alarde y por eso también los prefieren "rubias". El Mercado, como siempre, cubre esta demanda y hay una pléyade de ejecutivos dispuestos a satisfacer esta necesidad.

El ejecutivo "rubia" no precisa ni de inteligencia ni de conocimientos. Su valor es más superficial, solo se espera de ellos que estén siempre radiantes y contentos. Su misión es deslumbrar. Cuidan en extremo su imagen y sus poses. En vez de barra de carmín llevan un pendrive lleno de coloridas presentaciones en powerpoint para lucir en las ocasiones.

Como contrapartida, estos "rubias" salen un poco caros. Les gusta el lujo tecnológico. Sus complementos son los más ostentosos y rabiosamente actuales: siempre tienen el último modelo de los Mac o de los iPhone. Suelen viajar por todo lo alto en la clase preferente y en hoteles de 5 estrellas y hasta los taxis deben ser de la marca Mercedes.

A los "rubias" se les consiente todo, no se les pide nunca responsabilidades. Son caprichosos y no entran en razón (carecen de ella). Si se les lleva la contraria se enrabietan y si algo va mal le echan la culpa a sus colaboradores. Solo admiten la adulación como trato.

El matrimonio laboral empresa-rubia no se caracteriza por su fidelidad y resulta bastante inestable. Siempre puede aparecer otro "rubia" más despampanante o una empresa con más posibles. En ambos casos el ejecutivo "rubia" no tendrá que renunciar a sus caprichos porque dinero no le va a faltar.

Mientras, las morenas laborales a trabajar como negras.




Escrito ente el Aeropuerto de Barajas y un vuelo a Bilbao.

¡¡Ni me menees!!