jueves, noviembre 22, 2007

Culitos, culetes y culottes

Me voy a acabar ganando fama de friki, a decir verdad ya la tengo en ciertos temas, pero los frikis habemos de haberlos. ¡Qué se le va a hacer!.

Voy a hablar hoy de una de mis más íntimas obsesiones, los culos.

Bueno, para empezar, este es un tema intemporal, desde los niños hasta los viejos, todos lo tienen en su mente, y todos lo relacionan de una u otra manera con lo escondido, lo tabú, lo oculto.

El culo es un gran reclamo sexual. Dice Desmond Morris, en El Mono Desnudo, que la evolución de las hembras del Homo Sapiens, desarrollando unas tetas elevadas y redondeadas, no es ni más ni menos que una traslación óptica del culo al pecho. O sea, cuando el mono anda a cuatro patas, la hembra atrae al macho por su lado trasero, el cual ofrece al susodicho como reclamo e invitación a la coyunda. Pero cuando el mono evoluciona, se levanta, se ofrece cara a cara, esa invitación trasera no se vé, y el desarrollo genético favorece la imitación sexual por medio de la elevación de las tetas en las hembras, lo cual es un verdadera castigo para ellas. Y si no ¿porqué se han inventado los sujetadores?.

Así pues, concluimos que las tetas de las mujeres son en realidad un culo frontal. Es más, la moda dieciochesca, recientemente recuperada, de mostrar esas redondeces, a la cara, no es ni más ni menos provocador que la moda de los "pantalones de bajo perfil", los que muestran, por delante y por detrás, generosos trozos de carne, y ya de paso algún que otro tatuaje y un inconfundible trozo de ropa interior, sea del ya venido a menos excitante "tanga" o del renovado y afrancesado culotte.


La adoración por el culo es en realidad más fácil de practicar, pues cuando le miras a alguien el culo, no te está viendo, lo que aprovechas para admirar, calibrar o adivinar el divino tesoro que se oculta tras el pantalón o falda.


En realidad la moda actual es unisex: las mujeres por igual aprecian, admiran y llegado el caso soban, el culo de los hombres, lo cual es en realidad favorable para ellos, pues sabido es que el hombre llegado a cierta edad desmejora por delante, pero puede llegar a mantener un cierto atractivo por detrás.


La recuperación del tanga viene devenida por la liberación de la braga tradicional. La braga que oprimia y aplastaba las nalgas, dessexualizando el culo, se ve liberada por la ausencia de tela en el mismo. El tanga permite, o al menos así lo imagina el macho, una mayor facilidad de acceso a esa erógena zona, donde un simple abrazo pasa con delicadeza a una caricia por la espalda, acabando con ambas manos en sendas posaderas, lo cual es la gloria de la posesión culífera para el emocionado hombre.


El extremo final de este adelgazamiento del ropaje interior es el sans-culotte, o sea la moda de sin-bragas, dicen los que lo practican que es la máxima liberación y placer íntimo. No se... habrá que probarlo ;-)


Bueno, no me resisto a cerrar con esta pequeña joya cochona encontrada aquí.


Ton cul est rond comme une horloge
Et quand ma fatigue s'y loge
J'enfile le temps à rebours
Je mate l'heure sous ta jupe


Il est midi moins deux minutes
Et je suis encore à la bourre
Promis demain j'arriv'rai pile
Pour faufiler ma grande aiguille


Sous le cadran de ton bidule
On s'enverra jusqu'au clocher
Et mon coeur comme un balancier
Ondulera sous ta pendule


Dis-moi au chrono de tes reins
Quand passera le prochain train
Combien coûtera le trajet
l'ai tant couru contre ta montre
Voici qu'à l'heur' de la rencontre
Je me sens des doigts d'horloger...


Alain Leprest

¡¡Ni me menees!!

2 comentarios:

atónito dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lula Towanda dijo...

Lo mío no es obsesión pero el "culito de torero" me alegra la vista.
Reconozco que al torero Juan Jose Padilla le tengo más tirria por su culito fuera de los cánones que por su toreo chabacano.