viernes, enero 29, 2010

La otra cara del miedo


Hace poco pude asistir a una magnífica clase de Master que impartió Pilar Jericó sobre el Miedo vs. NoMiedo que me hizo reflexionar y decidirme a escribir sobre la otra cara del miedo que es la risa. Según el análisis de Pilar los cuatro jinetes del miedo son:

  1. La agresividad que cabalga sobre la inseguridad y la falta de confianza en uno mismo
  2. La huida cuya montura está presta a escapar ante cualquier compromiso
  3. La parálisis que monta el caballo de hielo del inmovilismo
  4. La sumisión que va a lomos del asno cabizbajo de la renuncia a uno mismo

Después de sufrir durante años a los malandrines de la gestión, unos agresivos, otros huidizos, algunos inamovibles y los más sumisos, no me dejaré llevar por la lástima aunque pudieran ser unas pobres víctimas de sus limitaciones. El daño que me causaron y que siguen causando a otra gente necesita ser contrarestado con un antídoto: Reírse de ellos.

El humor es la válvula de escape contra el sufrimiento que generan esos jefes odiados por sus colaboradores a fuerza de sufrir sus desmanes. Gracias a ese recurso, basado en el ingenio, se neutralizan las malas vibraciones y se libera ese tesoro que es la risa. Fruto del humor son los sobrenombres que reciben los aborrecidos mandamases que desde su burbuja no se enteran de cómo son objeto de bufa y mofa. En mi entorno laboral he conocido ejemplos brillantes de motes de los que lamentablemente no soy autora, solo rapsoda:

Uno de los más recientes casos es un "galáctico" que contrataron como director de I+D que va por la empresa pisando callos y cortando cuellos, mientras que al exterior proyecta una imagen 2.0. Sus sueños de seductor le mueven a ir dejando rastros digitales de sus viajes por todo el mundo con sus exóticas parejas. Cultiva una imagen de moderno gurú llevando la cabeza rapada, una figura estilizada en la que predominaba el color negro y unas gafas de gruesa montura del mismo color. Él se cree de lo más cool pero lo que no sabe es que todos le llaman MORTADELO !!!!

Hace tiempo había un gerente competente y de trato agradable, cuyo director se llamaba Carlos. No parecía ser merecedor de un mote pero en la vida laboral es difícil alcanzar la perfección y como todos los jefes tenía su talón de Aquiles. Su punto débil era una predisposición a la obediencia ciega a su jefe y estaba tan presto a cumplir todo lo que le encomendaba que empezaron a llamarle SNOOPY!!!

Otro caso curioso es el de un director cuyo ascenso obedece a la casualidad, siempre ha sustituido a sus jefes cuando han dejado su puesto. Al contrario que Mortadelo tenía una actitud más de colegueo, tal vez porque era de la cantera de la empresa. No obstante, no parece haber comprendido que lo suyo no era por valía sino por haber nacido con una flor en el culo y va por la vida laboral tan encantado de haberse conocido que todos le llaman MEMOLO!!!!

Finalmente contaré el caso del HUEVOS PELAOS, un gerentillo de parapillo, como diría D. Quijote, que vive asfixiado por el peso de la responsabilidad y va aplicando presión a todos su colaboradores. Esta manera de amargar la existencia ha hecho que los que lo sufren afinen su ingenio y le saquen punta a su manera de andar con los muslos, muy pero que muy juntos, tanto que se le presume cierta fricción en una parte muy sensible de su anatomía.

Y colorín colorado, aunque hay muchos motes más, este post ya se ha acabado.


¡¡Ni me menees!!

20 comentarios:

Julen dijo...

¿Y si nos vamos a nuestros años de colegio? El trabajo no parece sino una extensión del nombre arte de colocar motes. Pobre Cenutrio, que me dio inglés cuando era niño ;-)

Julen dijo...

Ah... disculpa que repita comentario. Me acabo de acordar que un amigo que estuvo trabajando en PriceWaterhouse ahí en Madrid conoció a Terminator, un enviado para de la central para reducir plantilla jajajaja

Lula Towanda dijo...

julen: En la empresa como en el cole se juega al mismo juego: Unos a imponer el poder sin el suficiente poder de convicción para que el resto les respete. Los motes son una consecuencia lógica y la crueldad del apodo directamente proporcional a lo incómodo que resulte el poder.

No debería ser muy bueno el profe de inglés y espero que alguien terminara con el Terminator.

Kotinussa dijo...

Yo, como sigo en el ámbito escolar (aunque ahora como profesora en lugar de como alumna), constato que los alumnos actuales, con su pobreza de vocabulario, su desconocimiento voluntario de todo aquello que supere los cinco años de existencia, su nula capacidad crítica y su ignorancia general, son incapaces de poner motes como los de antes. Lo que ellos llaman motes son en realidad insultos y descalificaciones personales. No llegan a más.

Fernando dijo...

Echaba de menos estos bestiarios del mundo laboral.
Y recuerdo los motes a los que alude Julen. ¡No en vamo compartimos aula durante años!
Abrazos, Lula.

Lula Towanda dijo...

kotinussa: Qué pena de generación, sin la agudeza del humor. Yo pensé que la ironía de los motes nunca se perdería si se limitan al insulto es que no le quedan recursos para ese bálsamo que es el humor

Fernando: gracias por echar de menos los bestiarios. Tengo algunos en el tintero que van a dar mucho juego.

Antonio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio dijo...
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Lula Towanda dijo...

Antonio: El miedo es un arma de control que a la larga pasa factura al que lo sufre si no aplica alguna válvula de escape.

¿Que sería de los que hemos estudiado en colegios religiosos si no les hubiéramos puesto motes a nuestros opresores?. ¿Cómo se podría soportar la actual vida laboral sin un poquito de humor?

Hoy he visto una viñeta de Martín Morales sobre los residuos nucleares

Lula Towanda dijo...

Antonio> What?
Perdona, pero no llego a comprender

Anónimo dijo...

Una página femenina de Facebook, en Serbia, utiliza el mismo femenino Smiley que usas junto a Homer aullando, como ilustración a tu post. Sobra una C++ en stvari. ¿Qué no entiende?.
¿Carne?.

Lula Towanda dijo...

Antonio: ¡Vaya casualidad! Gracias por la aclaración, me tenías en ascuas.
Eres increíble, ¿te enteras de lo que dicen los serbios? Tienes el don de lenguas o estás poseído por el demonio? :-)
Es que con lo que me cuesta ir progresando en el ingles no me entra en la cabeza explorar otras lenguas.

Antonio dijo...

De nada, hij@. Sólo es la Luna llena y el multiparadigma.
Au reovir ;-)

Amram dijo...

Bueno, al menos nos reímos u nos reiremos de Mortadelo && Co. Claro que mientras tanto seguirán cortando cabezas y sólo en algunos momentos de humanidad se percataran de su mediocridad, claro que la obviaran rápidamente, no sea que tengan que cortarse la suya.
Es el sino de este pueblo, desde Godoy hasta Zapatero, pasando por Mortadelo && Co, producir mientras sobrevivimos a nuestros líderes.

Lula Towanda dijo...

Amram: Es preferible reír que llorar, como canta Peret, mientras que Mortadelo and TIA estén por allí.

Según la teoría de los galácticos que el que no cambia de trabajo con frecuencia es un fracasado, deberían ir poniéndola en práctica en ellos mismos.

Joseph Cartaphilus dijo...

A una profesora de mi colegio la llamaba Senolaph, que era el pueblo de Rose Nilan, la tonta de Las Chicas de Oro.

Pues no me reí ni nada cuando me lo contaron.

ASí somos y asi seremos.

Dichosos ellos que conocen el reino de los cielos

Noemí Pastor dijo...

Seguro que alguna editorial estaría interesada en un libro tuyo sobre jefes y motes. ¿Algo especial sobre jefas?

Miguel Arribas dijo...

Es admirable el ingenio de algunos motes con el que se "califica" o mejor dicho "recalifica" a ciertos personajillos.

Los que usabamos en el colegio eran una versión menor de la que empleamos con nuestros compañeros y jefes.

Para algunos de estos últimos el mote debería estar más cercano al desprecio o en el más benévolo de los casos a ignorarlos.

El Tren dijo...

Uno de los mejores motes que recuerdo es el que utilizábamos con un compañero de instituto, el tío más feo que yo haya conocido nunca. Le llamabamos, en el colmo de la crueldad, Rebort Rodferd.

Lula Towanda dijo...

Joseph: ¡qué alegría verte por aquí!
Desde luego el mote era ingenioso, solo al alcance del entendiemiento con explicación incluida. Recuerdo que en Teleco había un profesor que le llamaban el antimonito (formula SB2 O3) porque era bizco.
No hay nada tan afilado como el humor

Noemí: Tendría que escribir mi visión de los jefes pero no saco tiempo. Cuando veo los libros que lees y las películas que ves siento una sanísima envidia de lo bien que gestionas tu tiempo. Por H o por B el tiempo se me escapa.
Respecto a la jefas, hay pocas pero malas. La perversidad no es cuestión de género sino de entorno. De las dos que recuerdo moteadas, no tenían un apodo muy ingenioso. Una era la Mari Pain, vulgar traducción de su nombre al inglés, pero nos parecía que llamarla así dolía más. La otra era “El demonio vestido de Loewe” demasiado largo el mote para ser bueno. Ya la glose a esta señora en este post.

Miguel: El humor es como un arma contra lo absurdo y a veces cruel de la vida cotidiana. Siempre he pensado que Quevedo no hubiera sido tan agudo si hubiera vivido en mejores tiempos. Seguro que tu que eres médico conoces alguna explicación científica entre de la relación miedo-humor. Yo como profana pienso que el humor es un mecanismo de supervivencia contra las situaciones opresivas.

Tren: Jo que malos!!! Cebarse en un compañero. Hay que guardar estas energías para quién se lo merezca.