martes, noviembre 08, 2005

Comunicación

Una de mis limitaciones para la supervivencia en el entorno laboral es que me gusta llamar al pan, pan y al vino, vino y esto tiene bastantes efectos colaterales. Después de estar durante una temporada en el "candelabro" (1), descarté esta actividad con visibilidad porque me veía obligada a morderme la lengua(2), y me decidí por una vida laboral monacal, en la línea de los cartujos.

Estando en el ora et labora, me interrumpió la llegada de un e-mail anunciando un seminario de comunicación. En mi trabajo, una de las líneas que no se han visto aún afectadas por el recorte de gastos es la formación y por tanto hay que aprovecharlo mientras dure. En este caso, un consultor especializado en comunicación nos brindaba la oportunidad de darnos a conocer los métodos para ser amable, llevarte a la gente al huerto, sacar tajada de las negociaciones y salirte con la tuya sin ofender a nadie y todo ello en dos horas. Me pareció algo más que un milagro y me apunté ipso facto.

El consultor nos enumeró los principios básicos de la comunicación, tanto cuando somos emisores como cuando somos receptores. Desde la estructura de la información: de lo sencillo a lo complejo, de lo general a lo específico, de lo conocido a lo desconocido, mediante un mensaje estructurado, adecuado al colectivo al que va dirigido y con información relevante. Hasta aquí nada nuevo sobre el sol, cumplo con todos los conceptos.

La charla derivó del contenido a las formas, que es donde cojeo un poco. Empezó con lo de no transmitir mensajes negativos, es decir, no pronunciar la palabra "no" así te maten. Por ejemplo, en la colocación de un marrón, también llamado oportunidad o en caso extremo reto, hay dos maneras de comunicarse:

La negativa (línea dura):
- currito: No, ni de c.., con todo lo que llevo entre manos, no lo puedo hacer
- Jefe: Esto es lo que hay, no admito un no por respuesta, lo haces y no dices ni pío

La positiva (línea light)
- currito: En este momento adquirir este compromiso podía impactar sobre el resultado de los asuntos que llevo entre manos
- jefe: Conozco bien tu capacidad y sé que podrás llevar esto y los demás asuntos a buen término.

Juzguen los lectores lo que se gana o se pierde por ser duro o por ser light. A mí me parece que el jefe gana siempre independientemente del estilo de comunicación.

Continuó el curso sobre la escucha activa (muy importante en las mesas redondas), con consejos como: atender al lenguaje verbal y no verbal(3), no interrumpir, mantener una actitud positiva, escuchar con empatía, reflexionar, preguntar y tomar notas. De nuevo nada nuevo bajo el sol, para una persona con un poco de educación.

Siguió la charla por la retroalimentación que se empeñan en llamar feedback. En el proceso de comunicación el transmisor debe comprobar que se le está entendiendo. Proponía el consultor coletillas del tipo ¿entiendes lo que te digo? ¿me sigues?. En este punto empecé a desconfiar de la profesionalidad del consultor porque si hay algo que molesta en grado sumo es que te tomen por idiota y de esta manera es difícil escuchar activamente con una actitud positiva y con empatía e incluso se puede escapar un no rotundo.

Finalmente se habló de las barreras de comunicación, entre ellas "los filtros" (forma muy aséptica de llamar a los prejuicios) y "rumores". Cuando entró en detalle sobre la actitud frente a los rumores, describió tres modelos:
-Actitud crítica: reflexiona sobre el rumor y no se lo cree directamente (imagen asociada: figura masculina reflexionando)
-Actitud acrítica(4): asume el rumor sin reflexionar sobre la noticia (imagen: dos figuras femeninas cuchicheando)
-Actitud de mera transmisión: se limita a contar a otros lo que ha pasado (imagen: una figura masculina y una femenina, que ante el beneficio de la duda no se sabe cuál es el transmisor)

En este punto, no me pude morder la lengua(5) y como "oyente activa" levanté mi mano para pedir la palabra y aportar mi feedback al profesional de la comunicación. No tuve por menos que llamar la atención del tremendo "filtro" que suponía la imagen femenina asociada a la "irreflexión" frente a la reflexiva figura masculina. Se creó cierto revuelo en el público de la sala apoyando mi comentario, desencadenando el mea culpa del consultor por este "agujero" de comunicación.

Al final, perdí dos horas de mi valioso tiempo y no mejoraron mis capacidades de comunicación por lo que volví desencantada de nuevo al ora et labora.

(1) Forma culta de llamar al candelero de Sofía Mazagatos
(2) Mis amigos, que tanto me quieren, me dicen que si me muerdo la lengua corro el riesgo de envenenarme.
(3) Por ejemplo, si el ponente entrelaza las manos o se toca el cabello es que es inseguro, si se toca la nariz es que es un mentiroso, si une los tobillos es aprensivo, si se cruza de brazos es un prepotente, si mira hacia arriba es que es un soberbio, etc...
(4) Esta palabra no existe en el diccionario de la RAE, pero sí en la presentación del profesional de la comunicación.
(5) Es que lo mío no se cura ni con formación

Sección-Sapos y culebras

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¡¡Ni me menees!!

17 comentarios:

Thalasos dijo...

Nos pasamos la vida hablando sin saber "que llega", así que proseguimos, sea escribiendo,sea murmurando.
Decía un paleta, al hacer un muro, que "la vista es la que trabaja".
Por cierto, usted no escribe de boquilla,¿verdad?
Usted se trabaja la vista.
Me encanta su obra, Lula.
Y como escribes.

Telémaco dijo...
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Telémaco dijo...

Creo que compartimos el mismo punto débil de no saber mordernos la lengua.
Pero para solventarlo tendríamos que adquirir una serie de habilidades, que como bien dices, son muy dificiles de encontrar en un cursillo de dos horas.
Creo que no es cuestión de aprender técnicas, me temo que supondría cambiar una rasgo de nuestro carácter y de nuestra personalidad, y eso, aunque no debe ser imposible, debe ser bastante complicado.

cris dijo...

Madredelamorhermoso! no seas tan crítica ¿Y lo que cobra el ponente por decirte lo que ya sabes? de algo tiene que comer el hombre y encima te ahorra el esfuerzo de tener que aprender.

pd/Muy bien por tu intervención. Yo tampoco me hubiera callado.

María dijo...

Es que no paro de descubrir cosas en común contigo. Y es que no me callo ni debajo del agua y, a veces, así me va, por decir lo que pienso. En fin... Yo hice un curso hace poco que llamaban "trabajo en equipo" en el que también nos explicaron las "diferentes" formas de comunicación y fué muy, muy parecido. La semana que viene hago uno de " la gestión eficaz del tiempo", quizá sea también para "como perderlo de la mejor forma posible", pero la formación, es la formación (jeje). Besos.

pablo dijo...

me hubiese gustado saber como reaccionó el profesional del lenguaje ante tu pregunta visto que había metido la pata, ¿eludió su entera responsabilidad mediante cariñosas palabras?¿trato directo el problema con sarcasmo?
fijo que lo pusiste nervioso :)

mint dijo...

¿Aprender a comunicar o aprender a engañar? En vez de enseñar como entenderse siempre acaba siendo como engatusar al otro. Enfin, el pobre hombre no sabía el peligro que corría despertando tu furia feminista (legítima, por supuesto, cualquiera te dice otra cosa), pero el par de horas de escaqueo no tienen precio. Estoy seguro que al menos te reíste, así que no debió estar tan mal. Un beso.

chousas dijo...

Parecen tonterías, pero funcionan en parte... Muchas cosas así las aplico cada día, y la destreza con el lenguaje puede ser la diferencia entre una tranquila conversación y el pollo de la jornada :S

Y lo de las mujeres cuchicheando también me ha llamado la atención XD A mí no me mires, soy un mero transmisor ;)

Anónimo dijo...

Paisana, desconozco si manifiestas algún tipo de interés hacia ese mundo fascinante y colorido de las setas, pero te puedo informar de que en una excursión campestre allende la nacional II he conseguido recolectar una buena provisión de níscalos, esos viejos conocidos de la grey serrana conquense, y de paso, he pasado unas horas impagables rodeado de aire puro, silencio y pinos, muchos pinos...
Como buena conquense, y serrana además, supongo que alguna vez te habrás perdido por el monte, allá en Henarejos y comarca, armada de una buena tranca y una afilada navaja a la búsqueda del pérfido níscalo...
Ya me contarás, si quieres.

Saludos.

Zifnab dijo...

Más que asepsia o esterilización, burda gilipollez. Estoy de acuerdo que la brusquedad no lleva a ningún sitio, pero tratar de mejorar el ser humano con consejos de autoyuda baratos.... en fin así nos va. A los niños no se les puede gritar o darles un tibio azote, a los mayores no les puede negar sino aplicarse al ingenio para en lugar de decir no, hacer lo mismo cinco o seis palabras después. Y a la hora de la Verdad sin importarnos ser un Caín cualquiera que se pone la traición por bandera y no tiene remordimientos porque son malos para la salud.

Así nos va, insisto.

Se feliz

la-de-marbella dijo...

Nunca me han gustado esos cursos, los encuentro pedantes y aburridos. Por cierto tengo un amigo que dice que Sofia Mazagatos no metió tanto la pata con el "candelabro" despues de todo, candelabro es igual a candelero, solo que de dos o tres brazos.

almena dijo...

Bueno, conseguiste algo increíble!! hacer que el magnífico sistema de comunicación cambiara al dibujo de sus diapositivas.
Hiciste recapitular al experto!!
;-)

Besos, jabata!

Lula Towanda dijo...

Thalasos Gracias por tener tan buen gusto en tus lecturas :-) (La vanidad es yuyo malo que envenena toda huerta.. Atagualpa dixit). No escribo de oídas, sino con los ojos cansados de ver (no sé si eso es la causa de mi vista cansada)

Telémaco Yo he mejorado mucho en las maneras de comunicarme, sobre todo cuando escribo, pero siempre me detengo en la débil línea que separa la educación del cumplimiento (cumplo y miento). He desarrollado una defensa para no meterme en líos pero rechazo ciertos comportamientos que me envenenan el hígado

cris La minuta del ponente cubre los posibles rubores causados por los oyentes críticos. En cuanto a aportar algo nuevo, seguro que conoces el chiste del consultor y el pastor

María Los cursos de consultoría están ya estandarizados (son una utility). Como se enseña a todos lo mismo, no hay ventaja competitiva que valga. Me los he hecho todos, más por curiosidad y por cambiar la rutina diaria que por la esperanza de aprender. Eso sí, he conocido gente muy interesante en ellos. No te desvelo las chorradas que te van a contar en la gestión eficaz del tiempo para que no te aburras.

pablo Estos tienen el rostro de acero o tal vez de titanio. Aplicó la técnica de no confrontación y me dio la razón.


mint Más bien lo segundo: a engañar. Pero como a casi todos nos han dado el curso, las relaciones son mas falsas que las pesetas de madera. Tienes razón, salir del entorno de la pantalla/teclado/ratón durante dos horas no está nada mal.


chousas La educación en el trato es importante para no crear tensiones innecesarias, pero las maneras manipuladoras son desagradables, sobre todo cuando te das cuenta. He de confesar que me encantan los rumores. Cuando retransmito un rumor lo amplifico con mis sesudos análisis quedando sumamente enriquecido y mucho más verosímil. Alguna vez he creado rumores que han llegado a sus destinatarios y se los han creído a pie juntillas :-)

Anonymous No hay nada que me guste más en este mundo que unas patatas guisadas con níscalos. Soy capaz de pagar cualquier precio por ellos, pero nuca he ido a cogerlos. Es una cosa que me queda por hacer: echarme al monte con una faca a por tan preciado manjar.

Zifnab Pues si, alcanzada a buena educación, lo demás es tontería. La mejora del ser humano no va por el camino de los libros/cursos de autoayuda, pero eso es con lo que se conforman las empresas en sus planes de formación.

la-de-marbella Visto como dice tu amigo, candelabro es mucho más que candelero porque tiene más brazos para colocar velas y da más brillo.

almena Con vergüenza y rubor he de confesar que el experto era "la experta" que tiene mucho más delito. Pero en estos casos no hay solidaridad femenina que valga.

chousas dijo...

Pues entonces en una plataforma de telemárketing te encontrarías como en casa XD

Lula Towanda dijo...

Chousas: Si algún día recalo en una plataforma de telemárketing al menos tendré el aliciente de los rumores :-D

Itziar Ortega dijo...

...Vaya! Veo que por aquí hay bastantes almas gemelas. Sin embargo creo que mi caso es -casi- peor porque cuando me muerdo la lengua es que me enveneno...

Yo tuve una experiencia similar en un seminario de "gestión del tiempo" que, curiosamente, se desarrollaba en sábado y domingo. Mi cabreo era tal que conseguí que me echaran del mismo a base de puyitas y respuestas con ironía. Fue hace algunos años ya, pero creo que hoy haría lo mismo. Es que hay gente que no aprende nunca!

Hay cosas que son innatas a la persona humana y que por muchos cursillos-talleres-seminarios a los que se vaya, no se aprenden.

Yo sufro de lo que he dado en llamar "vista colorá" un par de veces al año. No es más que la capacidad (o desgracia) de verlo todo rojo cuando se me sube la sangre a la cabeza (normalmente motivado por un cabreo intenso relacionado con mi laburo). Pues bien, en esas ocasiones no hay cursillo ni taller que valga. Lo único que me libra de soltarle al mundo lo que pienso es darme un par de vueltas a la manzana (mejor si es una gran manzana). Ultimante he desarrollado otra técnica anti sapos y culebras que consiste en intentar traducir todo lo que voy a decir al inglés (insultos incluidos. Sonará a tontería mayúscula pero funciona.

Lula Towanda dijo...

Itziar: Encantada de conocer a una semejante que le cuesta morderse la lengua. A mi también me dan arrebatos de cólera, pero cada vez menos. Con la madurez he empezado a valorar la causa-efecto de la ira y simplemente evito llegar a situaciones que me hagan estallar, además, las hormonas hacen su trabajo Una retirada a tiempo es una victoria, sobre todo para los nervios.