sábado, noviembre 19, 2005

El juego de la silla

Llevaba tiempo pensando escribir algo sobre el juego de la silla cuando vi en el blog de Telémaco un post sobre la patata caliente en el que mencionaba dicho juego. Le prometí que escribiría de ello y aquí está el resultado.

En los cumpleaños y otras celebraciones infantiles, para entretener a los niños se utiliza el recurso del juego de la silla. Para jugarlo solo hay que disponer de "casi" el mismo número de sillas que de niños. Ese "casi" es una silla que falta y que es justo la que le proporciona la sal y pimienta del juego. Comienza el juego y los niños dan vueltas alrededor de las sillas mientras suena una música y en el momento que cesa, los niños tienen que sentarse en una de ellas. Evidentemente un niño no tiene dónde hacerlo y queda eliminado del juego. Se retira otra silla y se comienza de nuevo, así sucesivamente hasta que solo quedan dos niños y una silla. En ese duelo, perdón quise decir juego, solo queda un ganador.

Siempre detesté este juego porque por el ansia de ganar sacaba lo peor de cada niño. No había juego limpio y los empujones y malos modos crecían conforme iban quedando menos sillas. Ganaban los más fuertes o los que tenían menos escrúpulos y se les premiaba. Nunca quedé finalista y no me pesa haber perdido. Menos mal que la ausencia de silla era solo en el juego. La pesadilla de no tener dónde sentarse no se daba en el colegio, donde cada uno tenía su asiento. En el instituto también había una silla para cada estudiante y ya no se jugaba a ese juego infantil.

Aparece de nuevo el juego de la silla en la vida real cuando se finaliza la enseñanza secundaria. En la Universidad no hay sillas para todos y es preciso pasar el filtro de la selectividad. Sólo los que aprueban tienen sitio allí, al resto se les centrifuga de la enseñanza superior, salvo que puedan comprar una silla de pago en una Universidad privada. Conforme se avanza de curso el número de sillas es cada vez menor por lo que otros estudiantes se van quedando por el camino.

Los que terminan estos estudios se incorporaban a un mercado laboral en el que no todos podrán sentarse y tendrán que pasar un proceso de selección. Una vez dentro, podrán observar una sutil diferencia en la variedad de asientos. La mayoría son sillas, unos cuantos sillones de tela y unos pocos sillones de cuero con reposacabezas. El juego de la silla se empieza a complicar y algunos no se conforman con tener su silla, quieren tener su sillón, en principio de tela, pero poniendo los ojos en el de piel natural. Esto le da más tensión al juego.

En tiempos de expansión laboral empiezan a proliferar tanto las sillas como los sillones y hay oportunidades de cambiar la calidad del asiento. El juego se empieza a jugar al revés, la música suena de forma continua y todos pueden sentarse, incluso elegir la silla que más les guste. Pero de repente la música cesa y cada uno se queda sentado en una silla concreta.

A los tiempos de expansión les suceden los de recesión en los que de forma imprevista suena y cesa la música periódicamente, llevándose en cada intervalo un puñado de sillas de todos los tipos. De nada sirve el supergen, se llevan la silla con ocupante y todo. La competitividad por conservar el asiento crece conforme van disminuyendo las sillas y sillones.

Dada mi poca destreza para este juego me voy a ir comprando una silla como ya me compré un teclado. A este paso mi ajuar laboral me va a salir por un pico.



Sección-Reflexiones

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¡¡Ni me menees!!

25 comentarios:

almena dijo...

jajaja muy ingeniosa la relación del juego infantil con el "juego laboral". Y muy sesuda.
Porque así es exactamente.
¿Recuerdas un tango con letra irónica que cantaba Rosa León?
"Sillón de mis entretelas
mi despachito oficial..."

Feliz fin de semana!

Telémaco dijo...

Como la vida misma. Y no sólo se juega en tiempos de recesión.
De vez en cuando revisan el número de sillas (de las baratas, nunca de las de piel) y deciden reducir gastos eliminando unas cuantas y haciendo compartir una silla para cada dos.
Tampoco me gusta nada este juego Lula.

burton dijo...

Lula: Ojalá te vaya bien con tu ajuar laboral y tu silla sea comodísima. Hey te he linkeado y te he hecho un botón, si no te gusta me avisas, revisa mi blog y lo verás (al final del template)Por el contrario si te gusta te envío el código para que todos los que te leemos te linkeemos con botón
salu2

María dijo...

A mí tampoco me gustaba ese juego por la misma razón que a tí, empujones, patadas, peleas,... siempre había algún niño que tenía que ganar a costa de lo que fuera. Ahora seguimos jugando al juego, nos guste o no, porque hay muchos que en vez de buscar su silla, no paran hasta tener el sillón. Besos

cerise dijo...

Muy interesante tu interpretacion del juego de la silla... Creo que a partir de ahora me fijaré mas en los tipos de asientos y sobre todo a quienes van sentado en ellos.

Lula Towanda dijo...

almena Si que me acuerdo del tango, me sé la letra enterita. El estribillo continúa con:
Quieren dejarme a dos velas
A un director general
Me quieren echar afuera
arrojarme al arrabal
Que puñal a la trapera
el papelín oficial..

La letra es de Aute, mi amor platónico desde los 15 años. Esta canción pertenece al álbum Forgesoung y los títulos y letras de estas canciones se pueden ver aquí. Qué poco han cambiado algunas cosas desde 1977.

Telémaco Somos de los que no matamos por la silla. Seguro que hay muchos más y que los atrapasillas son minoría. ¿por qué no se juega el juego al revés y son ellos los que se quedan fuera? La vida sería más humana de esta manera.

burton Muchas gracias por tus links y por el diseño la tarjeta de visita de la sección Femenina. Me ha gustado mucho y la he colocado en el blog en la parte de sindicación. Me he tomado la libertad de quitar el color azul para que se integre mejor con el blanco y rojo del blog. El color azul tiene algunas connotaciones políticas y el blanco y rojo recuerda a los colores del Atleti de Madrid todo un símbolo a otra manera de ver la vida desde el lado de los no ganadores. Me ha llegado al alma que me califiques de cool, en casa me dicen que soy una friki.

María Sabía que serías de la misma opinión respecto a la silla. Tenemos que andar con cuidado para que no nos atropellen.

cerise Seguro que en tus barbacoas siempre hay sillas para todos ¿no? Podrías hacer el experimento de poner sillas de distintos tipos y a ver qué pasa. Los resultados se los puedes pasar a mi hija la erudita para sus trabajos de antropología.

burton dijo...

Lula de nada estamos para servirte sacaré el color azul de tu fotobotón
salu2

xodo dijo...

Muy cierto el simil, pero no solo en la vida laboral, en muchos otros aspectos de la vida se ve gente peleando por hacerse un hueco y no bajarse de la silla.
Ya ves los que "semos" del Atleti, ya estamos acostumbrados a perderla

Anónimo dijo...

Coincido contigo en lo del cutis, en este caso para mi es malo el jugar con ventaja, así que dejaremos el rencor y el VAIT para un futuro no muy cercano...

Haces lo que puedes....o lo que te dejan hacer???? Te has convertido tal vez en una especie de figura decorativa que sirve esporádicamente como comodín????
Percibo un deje de desilusión en tu exposición y me gustaría conocer tu punto de vista.

Agur.

Lula Towanda dijo...

Anonymous: Aparquemos el rencor :-)

Por ahora hago lo que me mandan intentando que coincida con lo que quiero. No siempre es posible. Más que figura decorativa o mujer florero me usan de comodín en algunos casos y de abrelatas en otros (abrelatas = abrir la lata para que otro se coma las sardinas).
No tengo ningún deje de desilusión, soy una profesional: hago mi trabajo y me pagan a fin de mes. Mis inquietudes las canalizo por otros medios. Afortunadamente hay vida después del trabajo.

Lula Towanda dijo...

xodo Sabía yo que los colores rojo y blanco no pasarían desapercibidos para un atletista. Zifnab, contertulio del blog también es del Atletí.

Los que sois del Atleti partís de una buena base: no sois prepotentes y ni perdéis nunca la esperanza. No me gusta el fútbol pero mi marido e hijo son del Atleti y sufro cuando ellos sufren.
Como dice sabina en su magnifico himno (que ya quisieran otros clubs para sí):
Qué manera de aguantar,
qué manera de crecer,
qué manera de sentir,
qué manera de soñar,
qué manera de aprender,
qué manera de sufrir,
qué manera de palmar,
qué manera de vencer,
qué manera de vivir,

pablo dijo...

la verdad que de juego tiene poco, y más cuando muchas veces a pesar de que tienes silla deseas la del compañero
lo malo es que muchas veces no puedes negarte a jugar

DINOBAT dijo...

Interesante blog tienes!, estaré pasando por aquí, saludos,



JD

chousas dijo...

Sin olvidar que algunos acaban convirtiéndose en una sola entidad silla-humano XD

Zifnab dijo...

La frase más bonita de la canción es cuando dice eso de "para entender lo que pasa hay que haber llorado dentro del Calderon que es mi casa. O del Metropolitano como lloraba mi abuelo con mi papa de la mano" Dicho esto, a mi si me gustaba el juego porque nunca me importó ganar y como yo era un mico no ganaba nunca. Y ahora que lo pienso no debí jugar mucho y me eliminaban tan pronto que no me daba tiempo a esperanzarme. Hasta me gustaba el látigo, pero como era el más pequeño, me ponían siempre en el extremo y un día me pegué tal hostia que decidí que lo del puenting y deportes de riesgo ya lo dejaría para cuando fuese un poco más grande. Es más peligroso el juego de la silla cuando somos mayores. Somos más o menos igual de despiadados pero siendo conscientes del daño que engendramos, tiene más delito.

Se feliz

hagasbar dijo...

oh sí q me acuerdo de ese juego....

Chauu....

Anónimo dijo...

Todos somos profesionales, y a todos nos pagan a fin de mes, a algunos más que a otros...
Y no te lo tomes a mal, pero creo que ahora mismo, a tenor de lo que has manifestado, y profesionalmente hablando, ERES más de lo que HACES...
Has alcanzado un STATUS que te permite poder vivir de las rentas...eso es lo que creo...

Que sigas prosperando.

Agur.

Lula Towanda dijo...

pablo Son mejor los juegos florales que este maldito juego de la exclusión. Tienes razón te toca jugar aunque no quieras.

DINOBAT Lo mismo digo. Interesante historia de "de tal palo tal astilla" ..

chousas Se podría decir que el hombre intenta ser portador eterno de una silla....

Zifnab Que bien definido está ese sentimiento atlético por Sabina. La publicidad del Atletí es muy buena. Me gustaba ese anuncio en el que un niño le decía a su padre: Papa ¿por qué somos del Atletí?. Sobran las palabras.
¿Retomaste los deportes de riesgo cuando te hiciste grande? ¿cómo llevas la silla?

hagasbar ¿te gustaba?

Anonymous Malos tiempos para los rentistas, me dejas preocupada...

Anónimo dijo...

Paisana, pues si son malos tiempos para los rentistas, que diremos los que no tenemos rentas...

A Dios rogando y con el mazo dando...

Saludos.

PD: Para mi, lo verdaderamente preocupante, y triste a la vez, es que alguien pueda vivir de las rentas.

Lula Towanda dijo...

anónimo: No me considero rentista, ni que tenga consolidado un estatus. Me preocupa es que sea eso lo que se perciba de mi .
Me parece muy dura tu posición frente a los que viven de las rentas, muchos de ellos lo hacen porque los han apartado injustamente del trabajo y no tienen más remedio que sujetarse a un status.
Hay otros que hacen como si hicieran y todo el esfuerzo lo dedican a hacer la vida imposible a los demás. Entre los dos supuestos me quedo con el rentista, al menos no molesta.

Anónimo dijo...

Paisana, lo que me gustaría conocer es la fórmula a aplicar para conseguir llegar a poder vivir de las rentas, aunque tu no te consideres rentista quizás sepas cual es camino que se debe seguir para alcanzar ese retiro dorado con el que muchos sueñan, mentiría si dijera que yo NO sueño con él...
Estarás conmigo por lo menos en que sería justo que todos pudiéramos alcanzar en un futuro ese status tan agraciado...
Yo garantizo, por la gloria de mi madre, que si lo consigo, prometo NO molestar...

Saludos.

Lula Towanda dijo...

Paisano Intentaré escribir algo sobre el perfil del rentista del trabajo para la sección de fauna humana. No puedo comprometerme a una fecha porque sigo en mis actividades docentes, pero me lo voy pensando.

Anónimo dijo...

Gracias paisana.

Itziar Ortega dijo...

Real como la vida misma! El juego de la silla o el Método (os recomiendo la peli o la obra de teatro) es lo que toca!.

Parece mentira, pero es real. Lula, como siempre, has dado en el clavo.

Lula Towanda dijo...

Iré a ver como se quitan la silla los unos a los otros, en teatro mejor que es más cercano.
Con lo fácil que sería producir más sillas