miércoles, marzo 01, 2006

El enunciado

Los exámenes en la Universidad de las carreras técnicas se basan en "enunciados" que describen problemas a los que hay que dar una solución. Es por tanto muy importante que los profesores definan el problema de forma clara y concreta, evitando ambigüedades, datos redundantes o superfluos(1). A los alumnos, por su parte, les corresponde comprender la descripción del ejercicio para resolverlo de forma acertada y conseguir la nota suficiente para obtener los créditos ansiados.

Los exámenes son la medida de los conocimientos adquiridos y de la capacidad de saber aplicarlos por el estudiante en un supuesto concreto. Son, presuntamente, una preparación de los alumnos para su vida laboral en la que tendrán que resolver todo tipo de problemas(2) y tomar decisiones. Pero ¿qué ocurre cuando se deja atrás la vida académica para entrar de lleno en el mundo del trabajo?

Cuando se inicia el camino de la vida laboral(3) se abandona una realidad basada en la lógica para adentrarse en el mundo de los intereses. La vida se complica un poco más que en la Universidad(4), y existen nuevas reglas que hay que conocer para "aprobar" las tareas encomendadas. En este caso hay que saber leer entre líneas los "enunciados" de los trabajos asignados que siempre ocultan información y variables de entorno.

La destreza del neófito trabajador en el arte de interpretar lo que se espera de él repercutirá en el factor de progresión en su carrera profesional. La interpretación al pie de la letra de los encargos traerá efectos secundarios y será fuente de complicaciones. La vida laboral es como el juego del mus en el que una cosa es lo que los jefes dicen (las apuestas) y otra lo que esperan que se haga (las cartas que se juegan), pero con la dificultad añadida de que no existen señas (5).

Recientemente, en la asignatura que imparto en la Universidad, pusimos un problema en el que se solicitaba a los alumnos la realización de un árbol de decisión para determinar la opción más ventajosa para una empresa. Un estudiante desarrolló perfectamente el árbol de decisión pero eligió lo más perjudicial para la empresa. Se le dio por mala la respuesta por no haber comprendido el enunciado. Sin embargo, esta decisión en el mundo laboral le hubiera reportado pingües beneficios y un coeficiente de progresión profesional estupendo.

Por ese motivo los mejores estudiantes no llegan nunca a las cimas de las empresas. El rigor en la interpretación de los "enunciados" de sus trabajos es un handicap insalvable para leer entre líneas, agravado por su falta de experiencia de jugar al mus en la cafetería de la Universidad.

(1) Cuando la voluntad del profesor es conocer lo que el alumno sabe. En otros casos, cuando se busca subir el listón para que solo pasen unos pocos, el enunciado está repleto de sutiles apreciaciones sólo al alcance de la perspicacia de unos pocos
(2) Las malas lenguas los llaman marrones.
(3) Generalmente como PBC (P.... Becario de los C......)
(4) No en vano, en la Universidad se paga por estar, mientras que en el trabajo te pagan y eso redunda en la pérdida de calidad de vida para que la felicidad nunca sea completa en este valle de lágrimas.
(5) Imagínese el lector cómo se podría interpretar que el jefe le guiñe un ojo a sus colaboradores, o les haga un gesto con la lengua.

Sección-Reflexiones
technorati ,


¡¡Ni me menees!!

22 comentarios:

Galufante dijo...

Ay, ay, ay...otra vez lo de la teoría y la práctica...tan alejadas la una de la otra...
Pienso que la vida no se puede enseñar en las aulas, sólo hay que tener la suficiente capacidad para leer y aprender de las experiencias vitales...
Eso de la inexistente relación buen estudiante-profesional de éxito me suena bastante...pero mucho...

Agur.

Andres dijo...

Desde pequeños nos van fijando el camino y nos ponen anteojeras y cuando llegamos a adultos solo hacemos lo que se espera que hagamos

Telémaco dijo...
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Telémaco dijo...

¡Brillante, profesora!.
Me he visto totalmente reflejado, para mi desgracia, en tu artículo.

Efectivamente creo que es una ventaja competitiva no entender correctamente los enunciados, igual que lo es ser sordomudo y asentir sonriendo constantemente.

Kotinussa dijo...

Las circunstancias me han llevado a dar clases simultáneamente en la Universidad y en bachillerato, y he comprobado que una gran parte de los alumnos de bachillerato ni siquiera se molestan en leer los enunciados (explicados con todo detalle). No se molestan en leer las instrucciones, y te llaman en mitad del examen para que les expliques qué tienen que hacer. La respuesta es siempre la misma: "Lee el enunciado de la pregunta". Y se te quedan mirando como si les estuvieses exigiendo un esfuerzo sobrehumano. La mayoría de las veces contestan al tún-tún y, claro, mal. Vamos, que remotamente tiene que ver con lo que has preguntado. Luego, en la Universidad, me encuentro también muchísimo con el mismo problema. Un desastre.

Muxfin dijo...

Si la Universidad no cumple con su objetivo de prepararles para la vida laboral y ellos, sin embargo adquieren esos conocimientos. ¿Dónde diablos lo aprenden?.
Parece que para tener éxito se debe ser tan receptivo como un jugador de mus y tan frio como un jugador de póker.

Rafa dijo...

Que "los mejores estudiantes no llegan nunca a las cimas de las empresas" suele ser cierto en las carreras técnicas.
Me parece que hay dos grandes causas de esa diferencia.
La primera es que en las carreras técnicas se suelen utilizar con habilidad variables como kg, ºC, V, kW o kVA. Pero muy poco ? y $, que son variables fundamentales en las empresas.
Por otro lado, dices que en el examen, el problema debe enunciarse de forma "clara y concreta". Me temo que eso no ocurre nunca en la vida no académica, ni en la profesional ni en la personal

Chisme Cotilla dijo...

La vida enseña que a veces mas vale maña que fuerza, que mas sabe el diablo por viejo que por diablo, etc, etc.
Siempre he dicho que es má valida la inteligencia emocional que la intelectual para triunfar en la vida y ,por supuesto, en el trabajo.
Y ahora tu dices que lo aprendido en la universidad no es lo mas importante para triunfar en el la vida laboral, vale, me lo creo.

María dijo...

Pues como alguno de tus alumnos haya leído tu teoría, no sé yo si se habrán animado mucho, por mucha razón que lleves. Besos

CARMEN_R_PURAS dijo...

Creo firmemente que el éxito profesional es directamente proporcional a la habilidad para jugar al mus (cazarlas al vuelo, engañar al contrario, los faroles...) e inversamente proporcional a la aplicación que has tenido en la carrera.

Algún raro caso de éxito profesional en gente con expediente brillante es debido a la pericia igualmente brillante para jugar al mus.

Lula Towanda dijo...

Galufante La Universidad es un entrenamiento, te acostumbras a buscarte la vida para aprender, a tener paciencia ante la adversidad, y conseguir superar filtros. Pero los conocimientos que se adquieren difícilmente se aplican a la vida laboral. En el entorno de trabajo hay que aprender cosas que no enseñan en la Universidad y unos aprenden más rápido que otros. A veces el haber sido un buen estudiante limita el aprendizaje de ciertas ?picardías? que ya van aprendiendo otros estudiantes menos aplicados.

Andres Bueno, nos marcan el camino pero la vida es larga y da tiempo para deshacer lo andado. Cuando se tienen las ideas claras algo se puede hacer, aunque sea el ganso.

Telémaco Siendo listo y sabiendo de que va el rollo, la ventaja competitiva está de tu lado si sabes enfocar los enunciados con otra perspectiva.

Kotinussa La juventud de ahora es muy floja, pero los alumnos míos son de último curso de una ingeniería y saben latín aunque son de ciencias. Me sorprende como miden sus esfuerzos para que no sean vanos y como se orientan al resultado. Sin embargo, se enrollan bien si algo les motiva. Me parecen menos pardillos que cuando yo terminé la carrera aunque aun les aguardan muchas sorpresas.

Muxfin Tristemente la Universidad no hace bien su papel porque los profesores viven en otro mundo. Los asociados, como yo, intentamos poner un poco de realidad en lo que enseñamos pero somos una minoría.
La Universidad te da los ?papeles? y el éxito te lo da la habilidad de saber sacar tajada de las situaciones sin despeinarse.


Rafa Es curioso que uno estudie una ingeniería para que su trabajo sea hacer hojas de cálculo más propias de un contable. Se desprecia al técnico por ser técnico y el día que olvida la "Transformada de Fourier" para dedicarse a sumar y restar poniendo junto a los números el símbolo de $ o el ?, se le considera redimido de su caspa técnica y se le admite en el club de los que están en el recto camino. Me parece que se ahorraría mucho el Estado poniendo unos planes de enseñanza más limitados en unidades, vamos, dejando solo las monetarias.
Sinceramente, pienso que los ingenieros hacen trabajos muy por debajo de su capacidad y preparación profesional.
En cuanto a los enunciados en la vida laboral son sumamente borrosos, en la Universidad si no hay mala fe o incompetencia del profesor pueden ser casi cristalinos.

Chisme Cotilla Lo que enseña la edad no se aprende en la Universidad y lo que se aprende en la Universidad para algo sirve, pero no te garantiza el éxito.
Ahora como te prejubilan a los 50 no te dan ni la oportunidad de triunfar juntando lo que estudiaste con tu experiencia.

María Mis alumnos desconocen esta faceta mía que llevo con bastante discreción. En clase, para que no se me duerman, les pongo algunos ejemplos, como la teoría de sobre que les deja bastante sorprendidos.

Carmen Comparto tu visión sobre la importancia de las habilidades del mus. He conocido varios números 1 de promoción y la estadística corrobora tu algoritmo.
Ahora, el expediente brillante con habilidades de mus, se da poco, pero cuando se manifiesta arrasa.

almena dijo...

No, mujer, lo que pasa es que, ya en el mundo empresarial, ocurre lo que indicas en tu llamada 1) (que me encantan)
que "...el enunciado está repleto de sutiles apreciaciones sólo al alcance de la perspicacia de unos pocos".

glup! :-(

besos!

Alessandro_PPG dijo...

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Rafa dijo...

Lula,
en Expansión del miércoles 1 (pág. 23) escribe Lucy kellaway sobre la separación entre universidad y empresa, creo que te puede interesar.
El link, de pago, es:
http://app2.expansion.com/buscador/hemeroteca/Controlador?opcion=4&id=0&cod_not=1125687&col=arcano

Lula Towanda dijo...

almena: Pero no me negarás que el mundo de la Universidad tiene menos trampas que el laboral.

Rafa: Muchas gracias. Voy a ver como consigo hacerme con el artículo porque no tengo suscripción a expansión pero tal vez en el servicio de prensa de la empresa lo consiga. Es muy interesante este tema porque se gasta mucho en la enseñanza universitaria y luego los estudiantes cuando empiezan a trabajar, casi se tienen que resetear y eso es malo para todos. Será interesante ver lo que dice mi casi tocaya.

cerise dijo...

uyyy siempre llego tarde ..
Nunca entendi nada al enunciado de un problema y por supuesto resolverlo era para mi una incógnita... Pero vivi mas o menos bien, siempre cambiado el enunciado y dando soluciones a nivel muy personal..
puffffff complicadillo para una que no quiere problemas...

la-de-marbella dijo...

Mi hijo el mayor no deja de decirme q no piensa ir a la universidad, que para que, si sólo triunfan los tontos. Dice que quiere ser cocinero, lo mismo que dice desde los cinco años, cocinero de verdad y no cocina ultramoderna que te vacia el bolsillo y no te sacia. Tambien dice, que comer es obligatorio y que al buen cocinero no le falta ni trabajo ni dinero. A como que va a tener razón mi adolescente.
Saludos Marbellís

Zifnab dijo...

Soy el mejor jugador del mus que jamás vio la historia

Eso servirá de algo en alguna empresa?

Lo pongo en el curriculum?

Se feliz

Lula Towanda dijo...

cerise Cuando se tiene imaginación y se es una artista como es tu caso, el enunciado se queda siempre estrecho. A tus recetas de cocina le quitas un par de datos y ya es un enunciado.

la-de-marbella Vaya niño sensato que tienes. Es una profesión estupenda porque hace felices a los demás y en Marbella no le van a faltar oportunidades para ejercer. Y luego el chollo de que te cocine el hijo y no a la contraria no tiene precio.

Zifnab Pero bueno mago, ¿como no eres Director General con esas cualidades? Desde luego la frase "Soy el mejor jugador del mus que jamás vio la historia" te define como jugador de mus :-).

pablo dijo...

y es que en esta vida nada es lo que parece, y leer entre lineas es muy importante, una palabra mal entendida puede llevarnos a mal puerto

chousas dijo...

Si es que "la verdad está ahí fuera" XD

Evidentemente los buenos estudiantes lo son también porque en gran parte no han tenido que ponerse a currar antes de acabar, así que en la línea de salida andan en desventaja por creer que las cosas son como teóricamente debieran ser y no las inmensas casas de p.... que son (y van con los pajaritos de la frustración aún hibernando :P).

Y sobre la manía de ascender en la empresa... los hay que no valemos, porque no sabemos ser tan mamones o usar el amiguismo, que es por norma general como se consigue (la única vez que se barajó un "ascenso" para mí fue porque una de las que tenía que votar era amiga mía, me cabreé con ella por no haberme preguntado antes jajaja No compensa por cuatro duros más tener que aguantar a los inútiles de por encima y mamonear a los de abajo. Vale que no me muevo en los ambientes laborales a que te refieres normalmente pero...).

Lula Towanda dijo...

pablo Ahora te toca leer los enunciados sin más, pero empieza a ejercitar el leer entre líneas que es muy importante en esta vida. ¿qué tal los exámenes?, yo aprobé a casi todos.

chousas Buena apreciación la del estudiante teórico que no se cosca de nada frente al estudiante currito que ya sabe que en ningún sitio atan los perros con longanizas.
Lo de ascender en la empresa es cuestión de gustos y de entornos. A mi siempre me importo un bledo lo de ascender pero cuando tuve la oportunidad de hacer algo más grande organizando el trabajo de los demás acepté. La responsabilidad pesa, pero cuando eres capaz de crear un buen ambiente de trabajo y las cosas salen bien te da mucha satisfacción. Cuando el entorno cambió y estar arriba era estar callada y sumisa con los de arriba y todo lo contrario con los de abajo, perdí todo el interés por las alturas y preferí bajar a los infiernos que son mucho más cálidos. Imaginate que te contrata la Nacional Geography para que organices un grupo que realice un monográfico sobre hormigas, dirías ¡no, gracias! , yo creo que no. Unas cosa es ascender por ascencer y otra poder hacer cosas interesantes y ser el responsable de ello.