domingo, febrero 26, 2006

Involucrarse o comprometerse

En mi anterior post se dejaba bastante mal a los jefes, y en los comentarios peor.
Mi parte de Quijote me hace siempre estar con las causas perdidas por lo que paso a defender al mejor jefe que he tenido (1).
Director de una empresa mediana que formaba parte de un grupo muy importante, era un líder nato capaz de hacer ilusionarse a todo su equipo por un proyecto (2).
Le gustaba decir la siguiente adivinanza:

-¿Sabes la diferencia entre involucrarse o comprometerse?
Después de la oportuna negación de los primerizos y el no menos oportuno silencio de los "iniciados", decía:
- Te voy a poner un ejemplo: en un plato de huevos con bacon, la gallina está involucrada pero el cerdo está comprometido .

Por supuesto, después de aquello el neófito borraba de su vocabulario la palabra involucrado.

No sólo hacía que los demás se comprometieran, sino que él era el primero.
Cuando se empezó a hablar en todas las empresas de Calidad Total, él apostó por un sistema enfocado más a la actitud y eficacia de los trabajadores que a las estadísticas. Una encuesta sobre el proceso de Calidad reflejó que los trabajadores no sentían que la Dirección se lo tomara en serio. Reunió a todo el personal y pidió disculpas públicamente por dar esa impresión.

En otra ocasión nos pidió a los mandos intermedios un esfuerzo para pasar una temporada de vacas flacas que consistía en trabajar gratis dos fines de semana. Se trabajó sólo uno; al pasar el bache se nos remuneró los dos fines de semana como recompensa a la predisposición.

Este ambiente hacía que la creatividad fuera uno más de los valores de la empresa, no sólo en los departamentos de producción o técnico.
Os pongo un ejemplo de esa creatividad:
Al Departamento de Servicios se le encomendó el estudio del cambio del aparcamiento de la empresa. Después de valorar distintas alternativas se llegó a la conclusión que casi era más barato fabricar las losetas que comprarlas e instalarlas.
La solución que se tomó fue financiar la maquinaria que se cedió a los trabajadores para que en tiempo extralaboral fabricaran las losetas y otros materiales de construcción que vendían en régimen de cooperativa.

(1) Eran otros tiempos.

(2)Ver la teoría del jefe donde Carmen habla de los tipos de liderazgo.

Sección-Reflexiones
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¡¡Ni me menees!!

8 comentarios:

pablo dijo...

por suerte como tú dices no todos los jefes son malos. suerte para el que lo tiene bueno :)

burton dijo...

Qué jefe más bueno, hace un triempo en una asesoría me tocó ir a una empresa donde la empresa estaba tan comprometida con sus trabajadores y ellos con la compañía que cuando hubo una crisis y había que despedir gente los trabajadores pidieron que se les rebajara el sueldo para que no se despidiera a nadie. La actitud de ellos es impresionante, pero sólo retribuían lo que la empresa les había dado.
un abrazo

Lula Towanda dijo...

Lástima que lo que cuentas sea arqueología laboral. Lo más normal es la desvinculación emocional con la empresa. Hoy en Marca propia hablan de como es ahora esa relación laboral.

la-de-marbella dijo...

Supongo que aquel maravilloso jefe, creativo y excelente relaciones publicas habrá llegado muy lejos, lo interesante sería comprobar cual es su actitud actual ante los trabajadores.No puede estar muy alto y tener conciencia social, le cortarían las alas por improductivo.

Muxfin dijo...

pablo: Desgraciadamente cada vez quedan menos.

burton: El ejemplo que pones, corrobora que el compromiso y la confianza mutua pueden ser una inversión a futuro.

Lula Towanda: Inquietante la reflexión final sobre la independencia de los funcionarios. ¿Tendrá razón?.

la-de-marbella: Se jubiló como Director de la compañía y después fué asesor del grupo. La empresa no es una ONG, pero el ejemplo y la coherencia en los mandos, puede aumentar la productividad en los trabajadores.

Telémaco dijo...

Muxfin, yo también TUVE un jefe parecido al que describes. Era además de un jefe un amigo. No acabó bien, el jefe que tengo actualmente consiguió que la empresa lo "defenestrara".
¡Eran otros tiempos!. Parece increible que en tan pocos años haya cambiado tanto el mundo laboral; pero me temo que así ha sido.

CARMEN_R_PURAS dijo...

Yo la verdad es que no me puedo quejar de mi jefe actual. Tendrá todos los defectos que se quiera (que por supuesto los tiene), pero hay algo que he podido comprobar en repetidas ocasiones y es que apoya a los que están a su cargo ante cualquier instancia de la empresa, aunque sea superior y más poderosa. Esto es bastante de agradecer: es la lealtad para con tus dependientes.

Luego en el día a día, si has visto que han dado la cara por tí, hace que estés bastante dispuesto a responder con tu trabajo.

Muxfin dijo...

Telemaco: Muchos coincidimos que son malos tiempos para el "buen rollito", la anorexia se ha implantado en las empresas. Si se gestionaran con criterios médicos, tal vez se conseguiría que además de declararse espacios sin humo, se declararan espacios sin puñaladas traperas.

CARMEN_R_PURAS: Efectívamente, ese apoyo hace que seas mas productiva sin apenas ser consciente, sin amenazas ni coacciones. ¡Cuida a tu jefe!, ta quedan pocos.

Un abrazo

A todos: Si teneis tiempo, podeis ver De la calidad de vida laboral a la gestión de la calidad. Una aproximación a la calidad como práctica de sujeción y dominación, y si no hay tiempo, su resumen.