jueves, julio 13, 2006

El Gran Hermano

No es una fantasía de Orwel(1), el Gran hermano es una realidad. Él sabe a qué hora entras a trabajar, si viajas en transporte público o en coche propio, en qué trabajas, si estás prejubilado, qué periódicos lees, qué revistas te gustan, si comes en casa, qué tipo de pan compras, si tienes perro, si te gustan las plantas, a qué hora regresas del trabajo...

Él lo sabe todo y no de una persona, sino de un barrio completo. No necesita tecnología sofisticada, es más, seguramente nunca haya accedido a Internet. No se desplaza más de 10 metros de un punto fijo. Su método se basa en la observación del entorno y en la interrelación de lo que ve, buscando siempre puntos comunes. Su memoria es prodigiosa en capacidad y persistencia, no olvida nada y siempre tiene un lugar para guardar una nueva información. Aparentemente no persigue rentabilizar esta información, más bien parece que es una distracción para combatir el tedio.

El gran hermano se llama Antonio y desde su quiosco de prensa situado estratégicamente entre la panadería, la floristería y la entrada al garaje de residentes, ha conseguido derribar la barrera que creía infranqueable de mi privacidad. Tras una vida llena de discreción en mi barrio, en la que intento pasar desapercibida, él ha conseguido relacionarme con mis hijos, a los que previamente había relacionado entre sí. Su alegría fue grande cuando un día fui a comprar el periódico con mi marido y se le escapó la expresión de júbilo ¡ya tengo la familia completa!(2).

Una vez que consiguió los datos básicos de la ficha familiar, continúa recopilando los detalles, aplicando el método del tercer grado. Por ejemplo, si nos vamos de fin de semana y compran la prensa mis hijos, consigue sonsacarles a donde hemos ido. A la semana siguiente hace la prueba del nueve para que le confirmes la información. Si nos ve muy morenos en primavera, nos preguntará cuál es el motivo (3), si al leer un titular de un periódico se nos escapa un comentario, tomará nota o nos tirará de la lengua, y así va recopilando todos los pequeños detalles con los que vamos desvelando nuestras preferencias.

El otro día me reveló su algoritmo de base de datos. Tiene una memoria relacional, no conoce los apellidos solo los nombres y algo que te diferencia de los demás. Por ejemplo, mi clave primaria familiar es "lula"+"nombre de mi hija pequeña"(4). Me contó también la importancia de los perros para identificar a las familias:

Un perro no se parece a otro perro (clave primaria) y tarde o temprano es paseado por todos los miembros de la familia, solo hay que tener paciencia .

En los tiempos que vivimos en los que la privacidad va camino de ser una utopía, el tráfico de datos para fines comerciales es un negocio asegurado. Así como en los carteles del lejano oeste aparecía al pie de la foto de los forajidos "Wanted (dead or alive) $1000", ahora cada persona es perseguida y tasada en función de sus datos siempre que esté alive. La forma de obtener esta información no contempla en este momento al Gran Hermano, ¡qué oportunidad están desperdiciando!


Sección-Reflexiones

technorati , , ,


(1) Es de todos conocido que la realidad supera la ficción
(2) Como el famoso juego de cartas de mi infancia: la familia tirolesa, la india, la bantú, ...
(3) Tendido 7+golf
(4) Mi hija pequeña es lula 2.0, clónica de lula pero más alta, más guapa y más lista.


Nostalgia: hace un año publicábamos: Terelu entre bambalinas


¡¡Ni me menees!!

15 comentarios:

Galufante dijo...

Lula, yo empezaría a preocuparme cuando te pregunte que marca de pantys usas...ahí sí que deben saltar las alarmas...Mientras tanto, lo estás haciendo tannnnn feliz...

Agur.

Muxfin dijo...

Hay que procurar mantener a los quiosqueros apartados de Internet.
¿Te imaginas un Wiki quiosqueril?

Telémaco dijo...

Como sigas levantando la liebre le van a ir a comprar información.

Antonio.. 30? por la lista de los que andan mirando para comprar un coche nuevo...

Kotinussa dijo...

Yo también jugaba a esas cartas de familias. De hecho, tengo la baraja guardada por ahí, con otros juegos.

En mi vecindario no hay quiosquero a la vista. Nuestro Gran Hermano era una señora que se pasaba todo el día en una ventana de su casa, en un bajo. Pero se murió hace unos años y creo que la plaza de Gran Hermano sigue desocupada.

María dijo...

Y por mucho que intentas pasar desapercibido, siempre hay un gran hermano que busca y encuentra. En mi domicilio anterior tenía a una "vecina" asomada todo el día a la ventana y sabía a qué hora salía, entraba, si sola o acompañada,... Ahora todavía no tengo localizado al gran hermano de esta zona aunque el quiosquero está en la esquina. Besos

Fernando dijo...

En estos casos es fundamental la labor de desinformación. Lo aprendí de mi madre, a la que desde muy pequeño he visto, con decreciente asombro, cómo daba respuestas completamente separadas de la verdad a toda clase de amantes de la vida ajena. No veas cómo despista el cruce de informaciones veraces con las falsas.
En cuanto a las cartas de familias, en mi casa están en plena vigencia gracias a mi hijo mayor (por cierto, han reeditado las de antaño y no hace falta usar las del desván).

Zifnab dijo...

:-D

Encima que se toma en serio su trabajo y procura estar bien informado...

En estos tiempos que corren hasta me parece tierno

Se feliz

Y mucho más lista no puede ser...

Rebecuqui dijo...

Dios, cómo me he reído!!!
En mi barrio tengo 3 Grandes Hermanas: justo pegada a mi portal una tienda que vende desde chicles hasta mortadela en lonchas, controla los niños del vecindario; enfrente, a menos de 5 metros (mi calle es peatonal y estrecha) una frutería cuya propietaria controla que todos en casa comamos fruta y verdura semanalmente o si no te para al volver del trabajo y te recuerda que esta semana no has llevado nada de su tienda, y a su vera, la tienda de congelados cuya propietaria (montada en el dólar por cierto) me vigila el modelito cada mañana cuando salgo del portal y me llama para preguntarme en qué web china he conseguido tal o cual bolso de esta o aquella marca (en un año me he convertido en una experta en "importar").
Mi chico siempre me dice que él llevaba AÑOS viviendo en ese barrio y nunca nadie supo de su vida... hasta que llegué yo...y es que yo soy muy inocente y si me preguntan...ahora, la de la tienda de congelados tiene hasta mi número de móvil por si pasa algo y me tiene que llamar para que acuda rápido, porque yo trabajo a 10 minutos de casa y me he tomado muy a pecho la "maternidad" de mi pequeño Bichón Maltés que se queda solo en casa!!!!!!!!

karuna dijo...

He vivido en muchos lugares y siempre he encontrado algun Gran Hermano.
Cuando vinimos a vivir a nuestra actual casa, había una vecina conocida por La Telediario, porque a todos daba todo tipo de noticias.
El resto del vecindario (en nuestro barrio no hay bloques de pisos) no estaba nada contento con su actuación, ya que se metía donde no la llamaban y se hacía pesada con sus incansables noticias.
Así fue que un día se murió la Gran Hermana y nadie ha querido ocupar su lugar... por el momento.

almena dijo...

¡Vaya! veo que es posible que de nada me haya servido mantener a raya la curiosidad de mi portero. ¿Ese trabajo no era tradicionalmente desempeñado en una portería?
Si es que los kioskos entran en todas las áreas!!

Besos! y feliz fin de semana

cerise dijo...

En mi barrio era la que vendia las chuches... y siempre la conoci por su apodo. "La Gaceta"

Lula Towanda dijo...

Galufante. Por ahora no ha entrado en tantos detalles, pero ha empezado a decir cosas raras como "que guapa estás hoy", yo miro para la derecha y para izquierda por si se lo está diciendo a otra persona. Ha empezado a detectar cuando voy a reuniones de postín y a alabar mi elegancia. ¡Lo que hace comprar tres periódicos el finde!. El día que pase a comprar revistas no sé si llegará al acoso.

Muxfin: Me da escalofríos pensar en el wiki quiosqueril, ¿te imaginas cuanto tardarían en desarrollarse los enlaces vacíos que se fueran abriendo otros quiosqueros?. Y no digamos si entran en el terreno de google maps?. Barrios enteros interrelacionados y tageados... ¡El fin de la privacidad!

Telémaco: Para Antonio será un placer darte la información, no precisa estímulo económico, es realmente un altruista de la información

Kotinussa: Ya vendrá alguien que ocupe el lugar de la señora del bajo. ¿Y sus herederos? La curiosidad es algo genético, a lo mejor tienen otros métodos...
Desgraciadamente no conservo mi baraja de las familias, pero la recuerdo como si hubiera jugado ayer.

María: Pues fíjate en el quiosquero que son profesionales de la información. Es difícil pasar desapercibido, incluso en Madrid.

Fernando: Si me pilla Antonio aplicando técnicas de desinformación, redoblaría el método del tercer grado al décimo e incluso podría sufrir lesiones físicas y psíquicas. No me atrevo.
Bueno es saber que re-editan las cartas de la familia

Zifnab: Todo un profesional de la información, más allá de los titulares.

Rebecuqui: ¡Que casualidad!, la panadería que está enfrente del quiosco vendían chuches y tenían controlado al segmento infantil, sabían el presupuesto de cada niño (y como consecuencia el poder adquisitivo de los padres) ya que se lo pulían completamente en esta tienda. Cuando los niños cambiaban los caramelos por el tabaco, pasaban al control de Antonio que vendía los cigarros sueltos. En ese momento entraban en el área de acción del quiosquero.
Por ahora no me ha preguntado Antonio dónde compro la ropa aunque me va haciendo comentarios de cómo voy vestida.
Como has podido comprobar ser dueña de un perro tiene un alto riesgo de pérdida de privacidad.

karuna: Supongo que "La telediario" daría noticias más veraces que las de la televisión. Es trabajo de gran hermano requiere una gran vocación y un esfuerzo continuado, por eso no vale cualquiera y a veces no tienen quién les sustituya

almena: Los quiosqueros tienen una visión mas completa que los porteros y más posibilidades de interconectar información. Ahora, una alianza de porteros-quiosqueros (prensa-chuches) puede ser el fin de la privacidad

cerise: La variante del quiosco-chuches da mucho juego y "La gaceta" seguro que se ganó su apodo a pulso, que no se lo regalaron.

Galufante dijo...

Déjame que adivine, Lula...seguro que estaba mirandote las piernas cuando exclamó eso que dices...

También estoy seguro de que en esas reuniones de alto postín también te piropean por lo bajini...por debajo de la mesa digo...

Agur.

chousas dijo...

¿Gran Hermano? Hay que ver lo que cambian los tiempos, antes a ese tipo de gente les llamaban cotillas sin más :P

Chisme Cotilla dijo...

Este se me habia pasado, bueno mas bien el que esta un poco pasado soy yo, que vivo sin vivir en mi gracias al levante, ahora que ha cedido el relevo al viento de poniente espero ponerme el día.
Interesante este quiosquero, igualico igualico que el mio, Pepe se llama y ya he hablado de él, puede que este le supere, al mio solo vale preguntarle por cosass recientes, tiene una memoria efimera como la de los peces. Fijate que somos colaboradores, amigos íntimos y cuando le pido que me guarde un periodico o alguna revista porque salgo de viaje, a la vuelta todos tienen su ejemplar menos yo, que cabeza tiene, debo visitarlo diariamente para comprar el periodico, nunca me lo guarda, y para sacarle y procesar toda la informacion que guarda en su memoria RAM, que es la única que le funciona.
Saluditos..y gracia por la información.
Quizas deberia hablarel de las bases de datos