miércoles, enero 10, 2007

La cocina de mi amiga

Sorry!!!! El Post lo escribió S.M. pero lo di de alta con mi identidad (ella vive en el fin del mundo). No puedo cambiar el autor porque se perderían los comentarios. Se me ha chafado un poco la segunda parte que hay de este post...

Aquesta imagen me la mandó una amiga con el siguiente comentario:

"Ahí te va una foto de la cocina de casa. Has pasado tantas horas en ella que es casi tuya.Observa el portátil con la foto del acantilado y el soporte para disipar el calor. Sí, es una tabla para partir el pan, un invento que está creando tendencia."

Mirando atrás –tengo prejuicios contra el verbo "recapitular"-, resulta que mi vida está llena de cocinas y ésta es, efectivamente, una de las que más ratos me ocupó. Al verla, se me vinieron de golpe a la memoria unas cuantas.

La primera que recuerdo es la de mi bisabuela, en un gélido pueblo de la provincia de Burgos, y que no era una sino dos: una cocina propiamente dicha, con su mesa de madera, su fregadero y su cocina económica -de hierro fundido y con leña como combustible-. Y la otra, mi favorita, una habitación muy pequeña con un hogar-chimenea y una olla colgando en la que siempre bullía algo. En un taburete bajo se sentaban mi bisabuela y sus ropas de luto, mientras que yo comía patatas asadas con sabor a ceniza junto a ella.

Después está, por supuesto, la cocina de mi madre, con su mesa de formica para hacer los deberes y el poyo de mármol para amasar pestiños. Allí gestamos, mi progenitora y yo, la complicidad de cocineras y recitadoras incansables de poetas románticos que nos sigue acompañando hasta el día de hoy. Es oler el ajonjolí de la masa de las rosquillas y recitar mecánicamente: "¿Qué es poesía? Dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul...."

Más tarde empecé a habitar mis propias cocinas, las de las múltiples casas de alquiler de mis años en la metrópoli. De entre todas ellas, tan solo recuerdo con cariño las dos últimas, cuando pasaba las mañanas de los sábados cocinando para toda la semana. En esa época, se me unía en la cocina un amigo británico que consiguió aprender a hacer un gazpacho algo más que aceptable.

Y, cómo no, las cocinas de los amigos. En las que siempre acababa con los habituales de los tés y los cigarrillos. En ellas me contaron –o conté- a media voz más de un secreto. En ellas también preparaba bocadillos para los niños de turno, o les ayudaba con los deberes mientras merendaban.

Por eso ahora, cuando me llegó esta foto, acudieron al recuerdo y sus entrañas todos aquellos que desgranaron sus horas –y por tanto parte de su vida- conmigo en torno a la mesa de una cocina.

Y la imagen que nos ocupa, de una cocina que visité asiduamente durante más de una década, me gustó porque refleja bien el signo de los tiempos –de éstos, digo-. En el sentido de que recoge muy bien la cosa de la raja; esto es, cómo se imbrica la tecnología TFT con la tabla de pan de toda la vida, cómo al final la cocina termina engullendo -como ha sido desde que el mundo es mundo- los avances tecnológicos:

  • El portátil última generación ha emigrado del despacho a la cocina.
  • En el salvapantallas luce desafiante la foto de su propietaria sobre un acantilado del fin del mundo, asidero mental –supongo- del necesario paraíso perdido.
  • La plataforma de apoyo del portátil, cuya · funcionalidad me fue descrita con matemática precisión (soporte para disipar el calor), parece ser que está creando tendencia. Ya me veo venir que de aquí a nada me la venden como si fuera de diseño en cualquier tienda de productos ecológicos y carísimos.
  • Al igual que · ha ocurrido, por cierto, con otro de los objetos de la mesa: la libreta con gomilla, que ahora me dicen que se llama moleskine, por mor del snobismo lingüístico. Mi abuelo siempre llevaba una cogida con una goma ancha y negra, de las que valían para hacer tirachinas. Pues resulta que ahora una libreta tamaño Din A-6 (ó A-7) cuesta de 10 euros para arriba, por aquello de que es herramienta imprescindible para cualquier blogesféric@ que se precie.
  • En fin: papel, gomilla, tabla del pan, ordenata, acantilado, la pata de jamón (tiesa, por cierto), muchos botellines vacíos y la cafetera siempre sobre el fuego.

    ¿Hay alguien que no sepa dónde está el corazón de una casa?

    Escrito por S.M.

    Sección-Reflexiones


    ¡¡Ni me menees!!

    12 comentarios:

    antona dijo...

    el soporte para disipar el calor. Sí, es una tabla para partir el pan.Buen invento
    salu2

    Muxfin dijo...

    Es curioso como situaciones parecidas provocan reacciones contrarias. También pasé mi niñez en la cocina, desde entoces procuro evitarla.

    Julen dijo...

    Supongo que los que hemos pasado los 40 nos cascamos buenos ratos en unas cocinas que poco tienen que ver con las que se diseñan hoy en día.
    ¿Quién no hizo sus deberes en la cocina? Ergonomía a la mierda, lo que funcionaba era la cercanía a los elementos que generaban calor humano (me temo que mucho más con madres que con padres).
    Creo que se podría hacer un buen meme con recuerdos de niñez asociados a la cocina. En mi caso, cocina = Elena Francis (música incluida), olor a plancha, ventanas empañadas (calor dentro, frío fuera), fregadera, chapa (muy muy de pequeño), fresquera...
    Joder, mejor lo dejo que se me escapa el lagrimón.

    Fernando dijo...

    Toma mi pañuelo, Julen. Sólo echo en falta un pequeño detalle: el olor a café. café=hogar
    Servidor, habida cuenta que le han okupado su rincón de trabajo, sigue hoy en día en la cocina con el portátil y la libreta de apuntes, tal como la amiga de Lula. Es, digamos, un exilio de retorno.

    ZOE dijo...

    Que bonito post Lula, a mi tambien me parece una idea estupenda para una meme. Mi recuerdo (de una menor de 40 que se asoma a los 30 apenas en unos días, no lo digo mas que por destacar que tambien nos resulta cercanos vuestros recurdos:))
    Como digo mi primer recuerdo haciendo los deberes mientras escuchaba un programa de antena 3 radio para escolares. El segundo haciendo un eslogan para colgate (que gané por cierto ;) una calculadora Galaxi30 creo que se llamaba) De esos muchos, mi madre preguntandome la lección...
    Olores: a madalenas a Casadiellas a zumo de naranja.
    Mas adelante ya en la uni, la cocina de alquiler, con sus largísimas sobremesas, sus cenas y concursos de poker, kinito y demás estupideces de juventud que supongo practicabamos para darnos fuerzas a hacer lo que sobrios no seríamos capaces.

    karuna dijo...

    ¡Claro que el centro de la casa es la cocina!
    Cuando nos vinimos a vivir a nuestra actual casa, decidimos tirar la puerta de la cocina y poner en su lugar un enorme arco que la abriera al comedor; de esta manera ha quedado integrada el area de trabajo, para que todos puedan participar. Eso si, todos los alimentos se guardan en el "rebost", o habitación fresca y oscura predestinada para ello.
    Tengo muchos recuerdos de cocinas, y destacan los encuentros de amigos o familiares por encima de los culinarios, aunque en estos últimos años he disfrutado mucho de cocinar con meditación y creatividad.
    Julen, no recuerdo haber hecho muchos deberes en la cocina, pero si recuerdo haber pasado algunos años practicando la bandurria o la guitarra después de comer, mientras mi madre terminaba de recoger y se sentaba a tomar un té.

    burton dijo...

    El invenbto me parece genial y la añoranza mejor.
    cariños lula y que este 2007 ya se haya iniciado espectacular

    La Revolución de las Costillas dijo...

    tienes toda la razón!! las mujeres pasamos demasiado tiempo en la cocina, ya sea cocinando, comiendo, conversando (y ahora hasta trabajando!!, con los PC portátiles), pero lejos el mejor invento ha sido aquel para disipar el calor (jajaja) y tienes toda la razón! seguro pronto estará a la venta en las tiendas carísimas, así como han subido las "libretitas de notas". Hoy mismo andaba en un tienda y quise comprar una (ja!!) ýa casi cuestan más caro que un cuaderno de 100 hojas grande! jaja

    Lula, ha sido un gusto volver a visitarte.

    Un abrazo cariñoso (para que nos mantengamos en contacto el 2007)

    Karolina

    La Revolución de las Costillas dijo...

    ah! se me olvidó agregar que pienso que los hombres, cuando niños, pasan mucho tiempo en la cocina, pero a medida que crecen, se alejan y solo regresan cuando están más viejos.

    mint dijo...

    Como Julen mis recuerdos de la cocina infantil se asocian a la radio, los programas de Elena Francis, por supuesto y también recuerdo el De España para los españoles, en el que cientos de personas enviaban mensajes a sus familiares en la emigración (como ha cambiado todo y que poca memoria tenemos). La cocina es la referencia en nuestra memoria de las casas que hemos habitado. Uno de los mejores momentos del día es cuando nos reunimos toda la familia en la cocina para, trabajando en equipo, hacer la cena. La cocina es también un pequeño confesionario, las horas pasadas en ella con mis hijas cuando han querido aprender a cocinar, han sido, entre bromas y relajo, el momento de las confidencias. Decididamente la cocina es el lugar más hermoso de la casa.

    Zifnab dijo...

    Requeteevocador lula pero permíteme una pregunta

    ¿Por que es necesario disipar el calor de un portatil? ¿Y por que se consigue con una simple tabla?

    No, por curiosidad na más

    Me encantan las cocinas. Vive las cocinas

    Lula Towanda dijo...

    Sorry!!!! El Post lo escribió S.M. pero lo di de alta con mi identidad (ella vive en el fin del mundo). Se me ha chafado un poco la segunda parte que hay del este post. He estado desaparecida en combate por motivos de trabajo y no me había dado cuenta

    Ahora mismo le cambio el autor y contesto e la parte que toca.

    Antona Muy detallista con el inventillo. Es la segunda parte del post...

    muxfin ¡No me lo puedo creer! ¿cómo es posible que no te guste la cocina? Es nuestra primera discrepancia. Las cocinas son como los laboratorios sitios de experimentación.

    Julen Pues arranca ese meme y pásamelo que lo contesto ispso facto. Todo lo que dices lo suscribo. Si no hubiera sido por la cocina nos hubiéramos muerto de frío mientras estudiábamos. Al final la cocina es calor de hogar y el corazón por no decir el alma de la casa.

    Fernando Bienvenido a este rincón maravilloso. Si miras en la foto en el fuego hay una cafetera. Las cocinas huelen mejor que el chanel nº 5. Donde esté ese olor a café de la sobremesa o el del pollo al ajillo a punto de ser devorado que se quiten otros aromas.

    Zoe La vida desde la cocina o lo sublime de lo cotidiano. Veo que las nuevas generaciones también se han criado entre olores de magdalenas y las ondas de la radio.
    Estas pequeñas cosas son las que nos hacen sentir la calidez de la vida.

    Karuna Abriendo el mundo de la cocina me parece que se abre el corazón. A los amigos de verdad se les lleva directamente a la cocina, de ahí el dicho de entró hasta la cocina. Ali se quedan las risas y las sobremesas. Ese karma positivo lo impregna todo.

    Burton En la segunda parte del post hablaré del inventillo. Feliz 2007 y que se cumplan tus deseos.

    karolina Me alegro que te guste el invento casero que pronto se pondrá de moda como las moleskines y costará un pastón.

    Mint ¡Que bonito! la cocina como un lugar de trabajo en equipo. Como fuenteovejuna, todos a una a la hora de preparar la cena. Lejos de la pobre madre pringada a hasta las cejas con las faenas caseras. La verdad es que se pierde la memoría que está al volver de la esquina. ¿qué pasará con la generaciones que comen con el tele-pollo, el tele chino, la tele-pizza?

    zifnab Estas y otras preguntas serán contestadas en el suiguente post sobre esta foto.