sábado, julio 19, 2008

Manos arriba, esto es un atraco


En una casita de pescadores al borde de las marismas del Guadiana, se puede escuchar el lamento Mojamuto “Interneeeeeeeet!!!” Como Hamlet, con mi portátil en la mano, me debato en el dilema de ser o no ser (un ser conectado) esa es la cuestión.

La cuestión es peliaguda. El suministrador de conexión wi-fi ha multiplicado por cuatro el precio del acceso a Internet de un año para otro. De una tarifa mensual de conexión a 15€ ha pasado a otra de 60€. No sabía yo que el coste de las infraestructuras de telecomunicaciones dependía del precio de barril de crudo ni que la CMT o la recién creada Comisión Nacional de la Competencia permitieran estos desmanes.

Este atraco ha dado lugar a que busque alternativas, entre ellas ponerme un parche en el ojo para surcar las ondas wi-fi ajenas, cosa que nunca hubiera hecho si las circunstancias no me empujaran a ello.

Hay muchas ondas wi-fi en el viento, pero ninguna pasa por mi casa(1). Busqué en la azotea y encontré alguna, aunque débil. Como preguntando se llega a Roma, fui visitando a los adictos de Internet de este lugar para ver cómo se estaban conectando. Asumí, con acierto, que ninguno pasaría por el aro de tan abusivas tarifas.

Encontré un residente permanente que seguía feliz con la antigua tarifa por ser cliente continúo desde hace dos años. Mis amigos Merche y Juan no habían contratado el wi-fi debido a los precios de escándalo. Se conectaban por dos puntos acceso cerrados que habían abierto con la ayuda de su hijo. Llamé a un amigo al que le habíamos prestado la casa la quincena anterior y me contó que ante la carestía de las ondas izaba un mástil de la vela de windsurf en la azotea y en el extremo superior colocaba un wi-fi USB al que conectaba con el ordenador con un cable de 5 metros . Con el programa wifislax trincaba todas las redes wap. También me contó que en la plaza de La Laguna de Ayamonte había un wi-fi abierto.

Después del estudio de mercado, descarté comprarme un wi-fi USB externo de 300 metros de alcance (45€ y sin posibilidad de devolución si no me servía) y un cable extensor de 3 metros para colocarlo en el terrado. Me decanté por la sabiduría popular que dice que si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña.

Lo primero que hice fue llevarme mi portátil Towando a Ayamonte. Una vez que cenamos estupendamente, nos fuimos a la plaza de la Laguna y allí despertamos a Towando para que buscase esa red abierta que generosa brindaba sus ondas a los caminantes. ¡La encontramos! ¡Cuatro rayas! Desde aquí quiero darles las gracias a sus dueños.

Al día siguiente visité a Merche y Juan que me han acogido como ocupa y me han dejado uno de sus dos puntos de acceso reventados. Tengo que colocar a Towando en la ventana y así pillo tres rayas. El efecto colateral es que usurpo a los pobres perros de la casa el alfeizar para dormir la siesta. Turco , un fox terrier, me golpeaba con su pata y me miraba con unos ojos que partían el alma, pero tres rayas, son tres rayas.

En este estado mendicante de ondas me encuentro por culpa del abuso en los precios de los servicios para los veraneantes. ¿Algún organismo puede desfacer este entuerto?

(1) Bueno, la casa es de mi marido que tenemos separación de bienes

¡¡Ni me menees!!

10 comentarios:

AM dijo...

Tienes una habilidad para atrapar ondas que ya quisieran los avisa-radares. Espero que no se os rice mucho el pelo.. Si sigues así, lo mismo descubres una conspiración de proveedores de internet junto al Guadiana, que ya sabes que aparece y desaparece, como esas señoritas detectives que cuenta Noemí.
Me he reído muchísimo:-)

Por lo demás, supongo que te habrán leído y están en ello. Buena Suerte

Pd: ¿No puedes pasar sin conectarte, ¿verdad?

OneKiss

Miguel Arribas dijo...

Cuentan de Lula que un día tan pobre de “señal” estaba, que sólo se sustentaba de unas “rayas”(1)que cogía.

¿Habrá otra, entre sí decía, más pobre y triste que yo?; y cuando el rostro volvió halló la respuesta, viendo que Miguel iba por Campo buscando las “señales” que ella arrojó.

P.D.Espero que Calderón no se “remueva” en su tumba y que todos vosotros disculpeís este “golpe de calor”(1) rayas electrónicas, se entiende.

Fernando dijo...

No sé, mucha ansiedad por las rayas... ¿será preocupante? No lo dejes y que te miren eso, a ver si vamos a tener que lamentarnos.

María dijo...

jeje. Es que llega un momento que somos adictos y no podemos dejar de buscar la conexión perdida. Y una vez encontrada, más lejos o cerca, espero que tengas unos días relajaditos y descansados. Besos

ALyCie dijo...

Dice Joseph Stiglitz, Premio Novel de Economía 2001, que. Por supuesto, ninguno de los sectores es un ejemplo de economía de libre mercado, pero ése es en parte el argumento: la retórica del libre mercado se usa selectivamente; se asume cuando sirve a intereses especiales y se descarta cuando no es así.

Noemí Pastor dijo...

Ji, ji, ji. Me uno a tu provincia y, quién sabe, quizás también a tus tribulaciones, dentro de poco. Un beso.
Postdata. No vi al Broncas.

Telémaco dijo...

Dentro de unos días me toca a mí intentar buscarme la vida para no quedarme fuera de onda. Pero no tengo muchas esperanzas de conseguirlo.:(

Lula Towanda dijo...

A.M.: Los proveedores de wi-fi de las marismas del Guadiana están violando las leyes de la libre competencia, tienen un pacto entre ellos para fijar precios a lo alto. Aunque dándole una segunda pensada hacen que traiga cuenta una tarjeta 3G. No sé si detrás de esta conspiración las operadoras móviles. Uhmmmmm, que sospechoso...
Sin Internet siento que me falta algo. La conexión es como un cordón umbilical a mi vida virtual.

Miguel: jajajaja, muy bueno. Y añado
“las ondas que no recoge nadie,
¿sabe alguien a dónde van?”.
Esta situación ha despertado la caja de Pandora de mi curiosidad. El año que viene me vendré a la playa con todos los aperos para navegar bajo bandera negra
“Con cien wifis por banda,
viento en popa a toda vela,
no surcará en el aire onda
que no vaya pa mi antena”

Fernando: Gracias por preocuparte por mi salud, pero sarna con gusto no pica. Más vale las rayas de las estaciones base wifi que otras que se cuelan por la nariz.

María: Pues si, nos hacemos al always-on y si lo perdemos nos da desazón. Más que estar conectados queremos tener la seguridad de que podremos hacerlo cuando queramos.

ALyCie: No soy partidaria del libre mercado pero en este caso me parece estupendo que hubiera libre competencia. Como decía Campoamor, todo es según el cristal con que se mira.

Noemí: Bienvenida a esta esquinita de España, en la que se descansa, se disfruta de la naturaleza y se come divinamente. Pero es zona de baja densidad en Internet. No hay nada perfecto en esta vida.

Telémaco: Después de esta experiencia creo que voy a investigar en esto de conectarse a toda costa. Cuando avance en mis estudios publicaré el manual de náufragos en Internet.

la-de-marbella dijo...

Ayer pensando en tí. Vinieron Juan y Pilar y salimos a cenar. Lo pasamos muy bien; ya te contaran que tenemos otra amiga en comun ellos y nosotros. (Que cosas!!!!)

Hablamos un rato de ti, bien por cierto, tienes que venirte al sur, aqui todo es mas facil. Besos

Lula Towanda dijo...

Marbellí: se me ha terminado la playa por ahora pero tengo que ir a Marbella para consumir un greenfeed que le tocó a mi marido en un torneo para jugar en el campo de Marbella golf. Te llamaré para vernos.

Este año estamos de suerte, siempre nos toca algo en los sorteos. Lo del trabajo es casi una lotería. Creo que es bueno para mi y me conviene.