domingo, agosto 20, 2006

La cosa del escribir

A veces me he planteado que es una pena que esto de escribir esté tan mal mirado en algunos sectores de la vida y sobre todo, que esté tan mal pagado, vamos, que una no se lo puede proponer como método de ganarse la vida así como así porque está complicado y hay gustos para todos los colores.

Pero mi madre, que es la presidenta y creo que único miembro de mi club de fans siempre está ahí como una cariñosa espada de Damocles para animarme a que continúe en mi afán.

De niña, muy niña, escribía cuentos y luego los "encuadernaba" cosiéndolos con lana de colores y se los regalaba cuando llegaba el Día de la Madre o su cumpleaños: eran cuentos de princesas con "dos pares" que se arremangaban las faldas y se cargaban dragones a patadas.

Hace como quince años escribí canciones para un disco que iba a grabar una amiga; esta amiga (hoy día es mi cuñada) tiene una voz prodigiosa, vamos, ríete tú de Mariah Carey, en serio, estuvo incluso estudiando en el Conservatorio pero lo dejó cuando le propusieron grabar un disquito después de ganar un festival de canción melódica. con una canción escrita por mí. Por aquellos días sonaba "se fue", de Laura Pausini, y yo le escribí a mi cuñada una réplica a esa canción que dio mucho que hablar, aunque fuera solo en nuestro pueblo. La canción venía a decirte algo así como "él se fue, me dejó, ahora sé, que no supo querer. al final comprendí que yo fui quien ganó, más pierde quien nunca amó". Luego el disco nunca se grabó y todo quedó en una pura anécdota y en el recuerdo de lo que cada una hizo con su parte del dinero que ganamos como premio.

Yo escribía porque sí; tenía una máquina electrónica, nada de ordenador, y entonces simplemente guardaba lo que iba "pariendo" y ahí se quedaba, artículos, canciones, pensamientos, nunca me dio por la poesía, la verdad, e incluso me costó mucho en su día coger el ritmo para las canciones.

Casi siempre escribía en primera persona, convirtiéndome yo en la protagonista de rocambolescas situaciones, casi siempre de chascarrillo porque eso sí, no me gustan demasiado el terror ni el suspense y con lo acelerada y cotillita que yo soy nunca podría mantener la intriga hasta el final. Lo mío podría ser algo parecido a Jardiel Poncela, que parece un asesinato y es la madre del novio pintando de rojo el fondo de un armario viejo, o algo así.

Luego, una vez, escribí una historia de varias páginas, en clave de humor y con mucha ironía, para quitarle hierro, que narraba las vivencias de una chica de unos veintipico años que acababa de despertar de un coma en el que había caído con once años más o menos. les suena la historia???, sí, poco después estrenaron en la tv "Siete vidas" y yo con mi pequeño cuento metido en una caja en casa!!!

En otra ocasión escribí un dramón, la historia de una de mis abuelas que fue una auténtica tragedia, me costó casi tres años acabarla entre tanto documentarme en la Guerra Civil , la presenté a un concurso, no gané nada, pero ese mismo año Ana Rosa Quintana lió una buena con una novela que no escribió ella pero con una temática bastante parecida a la mía y que abrió la veda al estilo de narrativa que denuncia los malos tratos hacia las mujeres.

Lo último que comencé fue la historia de mi gente, de mi familia, que da para bastante porque somos muchos y con mucha miga todos. Me corté un poco cuando mi anterior novela fue a dar al cajón de los fracasos, luego la retomé, luego vino la serie "Vientos de Agua" en la que nos vimos reflejados casi todos en mi casa, la volví a dejar. y ahora no sé qué hacer con ella, la verdad. Abarca más de cien años, muchos lugares diferentes, muchos personajes, vamos, me tuve que hacer un esquema con los miembros de la familia más destacados, otro con los menos y otro con los anecdóticos, cambiarles a TODOS los nombres, porque a ver si me va a venir una prima majadera a reclamar que estoy hablando de ella. No quiero que se convierta en "Cien años de soledad", je, je, pero lleva camino de ello.

Si fuera por mi madre, ya la habría mandado traducir al inglés y enviado a un agente gringo, porque hay que ver que en EEUU cualquiera se hace rico escribiendo lo que sea, incluso novela rosa!!!

Sección-Reflexiones

technorati , , ,



¡¡Ni me menees!!

4 comentarios:

Jonathan dijo...

Considero que el escribir es una forma de ejercer libre expresión.

Además de plasmar lo que sentimos,opinamos o creemos.

Eulalia dijo...

Vivir de la escritura sólo está al alcance de unos cuantos con suerte; de entre esos pocos, algunos son buenos, otros, genios...Pero la mayoría son gente con "contactos" o que estaban en el lugar preciso en el momento adecuado...
Qué se le va a hacer, querida: así estamos muchas.
(Por cierto: yo tengo dos novelas terminadas que no me he molestado en intentar publicar, soy demasiado perezosa)
Un beso.

Lula Towanda dijo...

A mi la escritura no me da dinero, me lo ahorra. Gracias a ella puedo sobrevivir sin utilizar los servicios de los profesionales de la psicología.
Por ahora no me ha dado por escribir una novela, pero como un día escuche a Jose Luis Sanpedro hasta los 60 años no se tiene la madurez y experiencia necesaria para empezar a escribir en este género. Él empezó a publicar novelas a partir de esa edad. A mi no me ha llegado aún la hora, y no digamos a ti rebecuqui, no te queda mili....

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Muchas gracias por su comentario sobre mi abuelo.