viernes, diciembre 22, 2006

La Edad Dorada

Lula Towanda les desea una vuelta a la Edad Dorada



Discurso de D. Quijote a los cabreros

Capítulo XI, primera parte

Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, sino porque entonces los que en ella vivían ignoraban estas dos palabras de tuyo y mío !

Eran en aquella santa edad todas las cosas comunes; a nadie le era necesario, para alcanzar su ordinario sustento, tomar otro trabajo que alzar la mano, y alcanzarle de las robustas encinas, que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado ruto. Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas les ofrecían.

En las quiebras de las peñas y en lo hueco de los árboles formaban su república las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cualquiera mano sin interés alguno la fértil cosecha de su dulcísimo trabajo. Los valientes alcornoques despedían de sí, sin otro artificio que el de su cortesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se comenzaron a cubrir las casas sobre rústicas estacas, sustentadas no más que para defensa de las inclemencias del cielo.

Todo era paz entonces, todo amistad, todo concordia: aún no se había atrevido la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las entrañas piadosas de nuestra primera madre, que ella sin ser forzada, ofrecía por todas partes de su fértil y espacioso seno lo que pudiese hartar, sustentar y deleitar a los hijos que entonces la poseían.

Entonces sí que andaban las simples y hermosas zagalejas de valle en valle, y de otero en otero, en trenza y en cabello, sin más vestidos de aquellos que eran menester para cubrir honestamente lo que la honestidad quiere y ha querido siempre que se cubra; y no eran sus adornos de los que ahora se usan, a quien la púrpura de Tiro y la por tantos modos martirizada seda encarecen, sino de algunas hojas de verdes lampazos y hiedra entretejidas, con lo que quizá iban tan pomposas y compuestas, como van ahora nuestras cortesanas con las raras y peregrinas invenciones que la curiosidad ociosa les ha mostrado. Entonces se decoraban los conceptos amorosos del alma simple y sencillamente, del mismo modo y manera que ella los concebía, sin buscar artificioso rodeo de palabras para encarecerlos.

No habían la fraude, el engaño ni la malicia mezclándose con la verdad y la llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del interés, que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen. La ley del encaje aún no se había sentado en el entendimiento del juez, porque entonces no había qué juzgar ni quién fuese juzgado.

Las doncellas y la honestidad andaban, como tengo dicho, por donde quiera, solas y señoras, sin temor que la ajena desenvoltura y lascivo intento las menoscabasen, y su perdición nacía de su gusto y propia voluntad.

¡¡Ni me menees!!

17 comentarios:

Julen dijo...

Pues no eran malos tiempo, no. Pero por ser optimista, los que vengan, ¿por qué no va a ser como los que se describen en tu texto? Depende de nosotr@s, eso es lo bueno.
Disfruta.
Julen

Anónimo dijo...

También yo te lo deseo Lula.

Al menos aquí cuando estamos en la blogosfera demostramos que no es imposible.

Un abrazo.

María dijo...

Y el tiempo pasa y las cosas cambian, pero a veces me pregunto si para mejor. Besos

cerise dijo...

..y si verdaderamente queriamos todo volveria :
" Todo era paz entonces, todo amistad, todo concordia.."
Felices Fiestas Lula
Un beso con cariño

almena dijo...

Lula,

abrazo grande. Te lleva mis mejores deseos de una feliz vuelta a la Edad Dorada.

:)

antona dijo...

No habían la fraude, el engaño ni la malicia mezclándose con la verdad y la llaneza.

te deseo lo mejor del mundo,sin fraude ni engaños.
bss

chousas dijo...

Esperemos pues a ver si vuelve ^^

(Aunque la última frase me hace dudar de que me gustase vivir en esa edad dorada xD)

Anónimo dijo...

Es un buen deseo. Ovidio habló de algo parecido.

A lo mejor existió

Ojalá vuelva

Se feliz

Lula Towanda dijo...

Julen y Telémaco Tal vez el mundo de "Mi barrio, first life" sea un poco volver a la Edad Dorada...

María En nuestras manos está que fuera mejor, es lo lógico, pero el mundo está loco, loco, loco

Cerise Si desde nuestro entorno mas cercano, practicáramos el paz, amistad y concordia tal vez se propagara hacia fuera, eso sí, habría que "neutralizar" a los políticos.

Almena ¿Se podría meter dentro de un haiku la Edad Dorada?

Antona Ojalá pudieras plasmar la edad dorada en una foto, aunque tengas que utilizar photoshop

Lula Towanda dijo...

Zifnab Ponte las pilas mago y vamos a por ella (la Edad Dorada se entiende)

Lula Towanda dijo...

Chousas Hombre, después de siglos de opresión no esta mal que nos perdamos un poco a nuestro gusto. Además en un mundo sin tuyo ni mío no heriría sentimientos :-)

Anónimo dijo...

Feliz Navidad, Lula.

chousas dijo...

Upsss pues es verdad, a la hora de comentar me acordé solamente de la primera parte de la frase... La verdad es que em encantaría esa edad dorada :P

Anónimo dijo...

Un texto muy bueno para desearnos una feliz Navidad.

Pero ya sabes que hasta los deseos más humildes son difíciles de conseguir.

Como recordarás mi dicho, y a pesar de las buenas intenciones de tus lectores, "siempre se puede estar un punto más jodido".

Un abrazo
Alcaide

Lula Towanda dijo...

¡Cuanto honor que me visites y me dejes un comentario!

Cuanto me gustaría que por una vez no estuvieras en lo cierto y que no existiera esa pendiente hacia abajo de estar siempre un punto más jodido.

Vamos a hacer como que nos creemos lo que dijo tu paisano.

Un fuerte abrazo maestro Filophone

Fernando dijo...

¡Qué suerte saber leer para leer cosas como ésta! No creo que vuelvan esos tiempos, pero sí es bueno saber que están (estuvieron) ahí, como la utopía que invoca Eduardo Galeano:
La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos hacia allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Como la Sección Femenina y otros compartidores de barrio.

Anónimo dijo...

me llamo Flores Luna y soy antigua alumna del castillo de magalia y me gustaria contactar con alguna compañera de los cursos 71-73 mi email es solano2@hotmail.com espero noticias de alguna compañera.