martes, octubre 04, 2005

La foto

Estando en un lugar encantador llamado La Tertulia, le pedí a mi marido que me hiciese una foto, a lo que se negó a pesar de mi insistencia -que fue mucha-. Este suceso me recordó un episodio de mi infancia, muy similar pero en este caso era mi hermana en vez de mi marido la que me negó el capricho.

Tenía yo siete años y estaba en el internado con mi única hermana, cuatro años mayor que yo. Había venido un fotógrafo para hacer unas fotos oficiales y las monjas permitieron que las que quisieran hacerse fotos, a título personal, podrían hacérselas. Aunque era consciente de que no había sido agraciada con los dones de la belleza, quise hacerme una foto con la esperanza de salir aceptable. La verdad es que mi optimismo era mucho, ya que por aquel entonces era un amasijo de huesos cubiertos por una piel cetrina y áspera, con las rodillas como un Santo Cristo(1) en las que iban apilándose las pústulas de mis sucesivas caídas, la cabeza rematada con un pelo marrón grisáceo, sin brillo, que llevaba corto con un flequillo a media frente(2). De aquella época sólo recuerdo que destacaban unos ojos expresivos que llevaba siempre muy abiertos para no perder detalle. Con el ansia de hacerme la foto, busqué a mi hermana para que me la pagase, ya que ella administraba el dinero de las dos, pero se negó en redondo. De nada sirvió mi insistencia, que derivó en llanto silencioso para pasar a otro más estruendoso, pero su corazón era insensible a mis súplicas.

Allí quedé en el pasillo, mohína, entre un mar de llanto que se confundía con los mocos que empezaban a brotar de mi nariz, abandonada por mi hermana que se marchó aburrida de oír mis lamentos. De esta guisa, cual dolorosa con siete puñales atravesados en mi corazón de siete años, me encontró el fotógrafo y el hombre, de buen corazón, me preguntó qué me pasaba. No podía articular las palabras, que salían entrecortadas entre el hipo del llanto y la emoción de que alguien se interesase por mí. Cuando conseguí explicarle el motivo de mi desdicha, el hombre me limpió los mocos, me sentó en el alféizar de una ventana, me colocó las manos sobre las rodillas y me fotografió. Conservo como oro en paño la foto de este buen samaritano, en la que se aprecia al fondo una gran ventana con rejas y en el alféizar una niña sentada con un uniforme oscuro, una camisa blanca, un flequillo a media frente y unos ojos vidriosos por el llanto pero con una media sonrisa por la satisfacción de lograr un deseo, algo parecido al arco iris.

Ese día conocí, a tan temprana edad, la tiranía de los que impiden que se hagan realidad los deseos de los otros, imponiendo su criterio, pero también descubrí que existen personas a las que les gusta ayudar a los demás para alcanzar sus anhelos. Desde aquel día decidí ser del segundo grupo.

(1) Esta expresión me la decía mucho mi madre.
(2) No llevaba gafas, por lo que no puedo decir que fuera como Betty la fea.


Sección-Reflexiones

¡¡Ni me menees!!

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Paisana...SDB ALTRAN?

Telémaco dijo...

Estos días estoy leyendo un viejo libro de Robert Fulghum "Las cosas importantes las aprendí en el parvulario" que no había leido hace 20 años cuando fue un best-seller.
Este articulo tuyo merecería estar en ese libro.
Lula admiro tu habilidad para sacar la magia de las cosas aparentemente pequeñas y cotidianas.

burton dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
burton dijo...

Lula: recién hoy descubrí tu blog y de verdad te felicito, se nota que eres una tipa inteligente y con opinión. Tu post me hizo recordar la tiranía de los hermanos. Soy chilena y me encantaría que visitaras mis blog, el personal www.burtonbknews.blogspot.com y uno muy nuevito que hemos creado junto a mi mejor amiga para hablar temas femeninos
www.pasteleras.blogspot.com

ojalá tenga el honor que nos visites, si te interesa me puedes escribir a mi mail burtonbiky@yahoo.es

saludos Bianka(burtonbk)

María dijo...

Supongo que tu hermana tendría sus motivos, pero qué pena que no quisiera pagarte la foto. Menos mal que al final el fotógrafo te vió y te la hizo. ¡qué buena gente! Estoy segura que consigues ayudar mucho a la gente. Un beso

almena dijo...

Pues sería un buen fotógrafo, un excelente fotógrafo, pero era aún una mejor persona. Una persona sensible. No es fácil. Antepuso la satisfacción de complacer una ilusión infantil, de hacer que desaparecieran las lágrimas (y los mocos) de una niña de 7 años, a su legítimo interés por obtener el pago de su trabajo. Bien por él!
ah! y bien por una niña que no para hasta conseguir hacer realidad sus ilusiones. Sí señora.

Besos!

la-de-marbella dijo...

Yo era la mayor de las hermanas, sin embargo "la tirana" era mi hermana la segunda. Siempre tenía el NO en la boca. De alguna manera me pase la infancia burlando su vigilancia para cumplir mis deseos, no siempre lo consegui así que te comprendo muy bien. !! Eres una artista de las letras!!!!!
Saludos Marbellis

pablo dijo...

me alegro que estés en los del segundo grupo. la foto quedó muy bien, y para nada se nota ese pesar que debias haber tenido segundos antes

mint dijo...

No sé que es más hermoso el post o la foto. Todo es entrañable. Me encanta la manera que recreas para nosotros ese mundo tuyo. Y por supuesto no tenía ninguna duda del grupo a que pertenecías. Afortunadamente la vida suele siempre ponernos alguien así en el camino, cuando queremos una foto o cuando no tenemos dinero para el parking, pero yo ya sé porque me cuesta tanto encontrarlos, los acaparas tu. Besos.

Zifnab dijo...

Me conmueve. Parece un cuento. ese fotógrafo merece la posteridad (bueno, todos la merecemos un poquito). No se te notan los llantos y si los ojos muy abiertos. Y es un poco cruel tu descripción. Además yo siempre he querido tener la piel cetrina, que es una perversión como otra cualquiera.

Me encanto, me gusto mucho, mucho, me encantó. Por si no había quedado claro.

Se feliz

cerise dijo...

Me he convertido en una adicta de tu blog.
Tu historia es entrañable, tienes el don de transportanos.

mapashita dijo...

Un beso muy grande por contarnos esta historia maravillosa; y un tirón de orejas para tu marido por no querer hacerte la foto.
No es por ser cotilla, pero ¿qué razón te daba para no hacerle una foto a lo mejorcito que se pasea por la blogosfera?.

chousas dijo...

Quien no llora no mama, desde luego :P
La satisfacción que muestra esa sonrisa sí que es evidente ^^

Mar dijo...

Pero que bonito! Me alegro de que estés en el segundo grupo, y de que todavía haya gente que pertenezca a él! Sino no podríamos ver tu foto!!

xodo dijo...

soy el 5º de 6 hermanos, todos chicos menos una chica, y en casa la tirania la ejercia ella, yo no la note demasiado, nos llevamos muchos años, sin embargo admito que muchas veces la tirania que sufren algunos es la razon de otros, de todas formas en la foto estas preciosa

Lula Towanda dijo...

Contesté el jueves a los comentarios que había pero blogger ser los ha comido. Como Sísifo vuelvo a empezar de nuevo :-)

Anonymous querido paisano anónimo contesté tu pregunta el post de "sardinas en lata" pero lo pego aquí también: No, no soy de Altran SDB, pero soy amiga de los socios fundadores de SDB(ahora ya fuera de este negocio). Los conozco desde antes de que fundaran la empresa. Uno de ellos (G.S.D) fue mi primer jefe y fui compañera y sin embargo amiga de P.G. Algunas veces viene P.G. con su mercedes descapotable blanco a recogerme para comer y dejo a los mirones con la boca abierta.
Sigue el misterio....

Telémaco5 Lo más importante lo aprendí antes de los 10 años y lo voy escribiendo poco a poco. Un poquito más retrasada que Robert que ya lo sabía todo en el parvulario Me apunto el libro.
¿Qué es la vida sin magia?

burton Me encantaron tus blog y te seguiré desde el hemisferio norte.

María Seguro que mi hermana pensó que era un gasto inútil, pero el desenlace fue muy bueno

almena Hay personas que el tiempo no les reseca el corazón y es una suerte encontrarlas en el camino. Como fotógrafo hizo un buen trabajo, reflejo una sonrisa después de un drama.

la-de-marbella Espero que a tu hermana se le haya pasado la tiranía con los años, a la mía afortunadamente si.

pablo Ya sabes que si necesitas algo, aquí estoy. La foto quedó muy bien aunque los ojos estaban aun vidriosos.

mint Creo que he tenido suerte con las buenas personas que me he encontrado por el camino. De las alimañas me escondo porque sé que me pueden.

Zifnab No te pierdes nada por no ser cetrino, este color de piel te da un aspecto de enfermo hepático nada saludable, salvo en verano que se torna más marrón. Creo que con los años los ojos me han encogido o en proporción con el tamaño de la cara son más pequeños. ¡qué pena! Con lo que me gusta mirar todo, cuanto más grandes lo ojos mejor.
Me alegro que te haya gustado el relato

cerise Gracias, tengo guardadas más cosas para trasportarnos a la infancia y ver la vida con esos ojos.

mapashita En la vida no hay nada perfecto, ni los maridos y eso que el mío es bastante "apañao", pero ese día no estaba por complacerme. ¿los motivos? Creo que por algo tan simple como que no le daba la gana. Pasado un tiempo y después de aplicar técnicas de interrogatorios de tercer grado confesó que porque no iba a salir bien la foto.

chousas A veces ni aun llorando se consigue, casi todo es cuestión de suerte. Ese día estaba de suerte aunque a mi no me lo parecía. La sonrisa es muy curiosa y contrasta con lo ojos vidriosos. Es un estado intermedio entre el disgusto y la felicidad, para mí es un tesoro conservarlo plasmado en papel

Mar Creo que hay muchos que son del segundo grupo aunque a veces no se cruzan en nuestro camino.

xodo Espero que tu hermana haya perdido ardor tirano :-).
La gente me decía que era una niña muy "graciosa" que es lo que se dice cuando no eres tan guapa como Shirley Temple de pequeña (de mayor era un horror). Pero cuando veo la foto no puedo reprimir una sonrisa de satisfacción.