domingo, mayo 28, 2006

Están clavadas tres cruces

Saco a la luz desde el fondo editorial de la Sección femenina (versión web) esta pequeña broma antes de que me caduque, bien por que entre en lid Xfera, la cuarta operadora móvil, o porque otras tecnologías devoren a las redes de telefonía móvil.

En España, en los pueblos del interior, cada día más despoblados, suelen tener a su entrada, junto a la fuente pública, un calvario en miniatura. Sobre un pequeño montículo se elevan hacia el cielo tres cruces, que en Semana Santa pasan a ser el centro de atención, entre las procesiones y los vía crucis.

Antes de que las casas tuvieran sus propios grifos, toda la vida social se desarrollaba en la fuente del pueblo, en torno a los caños de agua, donde se llenaban los botijos y los cántaros a la vez que se departía animadamente con el vecindario. El agua que rebosaba de la primera pila, abastecía al lavadero donde las mujeres hacían su colada con el jabón fabricado caseramente(1), y al pilón, donde abrevaban las caballerías.

La fuente ha quedado en desuso desde que las casas tienen agua corriente, que aunque parezca mentira, de eso no hace mucho tiempo. Los caños siguen vertiendo agua aunque ningún botijo o cántaro la recoja, a pesar de que nadie charle a su vera, pese a que el lavadero esté vacío y no haya ninguna caballería que abrevar. A pesar de su abandono, la fuente también tiene su semana grande en las fiestas del pueblo, como su vecino "el calvario". Cuando regresan para las fiestas los que tuvieron que emigrar para ganarse el sustento, el pueblo se llena de nuevo de vida y reviven las costumbres ancestrales, como echar al pilón a los forasteros que intentan conquistar a las chicas del pueblo(2).

Después del agua corriente, llegó la telefonía móvil(3), que en franca competencia con el calvario plantó tres antenas, una más alta que las otras dos, con lucecitas rojas para hacerse notar en la noche. La más alta es la de Telefónica y por similitud con el calvario, las otras dos operadoras, Vodafone y Amena, se tienen que repartir el papel de "ladrón bueno" o el "ladrón malo".

Todavía las antenas no tienen su semana grande, les falta la antigüedad del cristianismo y la historia ancestral del pilón. Teniendo en cuenta los vientos que corren para las tecnologías, temo mucho que no se consoliden como icono rural.


(1) Una buena manera de reciclar el aceite de uso casero es fabricar jabón. Esta es la receta:
Se toma un kilo de sosa cáustica y se disuelve en 6 litros de agua, dentro de un recipiente que no sea de estaño ni de aluminio. Cuando ha terminado de deshacerse se va incorporando poco a poco los 6 litros de aceite, previamente colados, sin dejar de dar vueltas con un palo.
A medida que va pasando el tiempo, y sin dejar de remover siempre en la misma dirección, se irá solidificando, hasta alcanzar un punto semejante a la mayonesa casera. Sabremos que el jabón ya está listo cuando saquemos el palo limpiamente, sin que queden restos de la pasta adheridos a él. Este proceso puede acelerarse si colocamos el recipiente al fuego.
Volcaremos entonces el jabón en un recipiente y lo dejaremos endurecer uno o dos días. Pasado este tiempo cortaremos el jabón en cubos del tamaño que deseemos y lo dejaremos orearse algunas horas
Receta recogida por Eloisa Pérez y Norberto Morillas
(2) Siguiendo ese insano sentimiento de propiedad de las mujeres que tienen los hombres y que en algunos casos deriva en eso de "la maté porque era mía".
(3) Tambien llamados celulares, al otro lado del Atlántico.


Sección-Reflexiones

technorati , , ,

¡¡Ni me menees!!

11 comentarios:

Carmen Sánchez Carazo dijo...

Realmente no sabemos ya vivir sin móviles pero tantas antenas puede que no sean buenas para la salud.

almena dijo...

jajajaja Lula, eres "la milk" jajajaa
¡te las sabes todas!
"de antiguas costumbres rurales y otros temas"
aunque... la similitud entre los dos ladrones (bueno o malo, ladrón al fin y al cabo) es genial pero... esa, la de la "lucecita más alta" en este caso puede que sea también el más alto ladron ¿no?
bueno, que está genial, como siempre.
Un abrazo!

Julen dijo...

Puedes continuar con el símil en el camino hacia el calvario. Telefonía móvil = calvario. Hasta llegar a la cumbre tendremos que pasar unas cuantas estaciones, tres caídas incluidas... sufrimiento en estado puro.
En el pueblo de mi madre ya no queda lavadero (ahora hay adosados). Y no había calvario, pero ahora sí que hay antenas. Nosotros en un terreno donde mi abuelo llevaba las vacas a pacer y que queda en lo alto del pueblo tenemos una torreta de luz. Mi abuelo lo entendió como una invasión para sus vacas; ahora si viviera, seguro que juraría por todo lo habido y por haber.
Un saludo,
Julen

Kotinussa dijo...

Una vez vi en televisión una noticia de un pueblo de la sierra que no tenía cobertura, pero muchísima gente tenía móvil, aunque tenían que caminar varios kilómetros cuesta arriba para poder usarlo.

Para Carmen Sánchez: Todavía hay gente que vive sin móvil, y no lo echa de menos en absoluto. Te lo digo porque yo soy una de ellas.

Telémaco dijo...

Muy bueno Lula.

Y hablando de esas antenas, siempre me ha parecido asombroso que no hayan sido capaces de ponerse de acuerdo las tres compañias para compartir gastos. Al menos en la obra civil y la torreta, aunque luego cada una pusiese sus paneles y sus equipos.

Me puedo imaginar que se ahorrarían millones de euros y se reduciría el impacto paisajístico. Igual que en los tejados de los edificios es obligatorio instalar una antena colectiva, no debería regularse también este desproposito.

Y de paso que las intentaran integrar algo mejor con el paisaje. Por ejemplo, no sería complicado simular un árbol ¿no?.

Muxfin dijo...

Lula Como siempre, genial.
Telémaco Creo que las Operadoras tienen un departamento espacial para fastidiarse unas a otras.
Sobre la integración en el paisaje, puedes visitar Valmont y también mi blog

CARMEN_R_PURAS dijo...

Pues yo cuando era pequeña he vivido estos viajes de ir con el botijo y los cántaros (con una carretilla) a por el agua a la fuente en los veranos que pasábamos en el pueblo. Hasta el año 1975 no pusieron el agua corriente en el pueblo de mi madre (Vinaderos - Ávila).

También hacía mi abuela ese jabón, y lavábamos a mano en los pilones. Yo iba con ella para ayudarla, y fue una de las cosas que aprendí de ella (aparte de hacer punto y ganchillo).

De todos los electrodomésticos que tenemos en casa, la lavadora es el que con diferencia quita más trabajo en las tareas del hogar.

chousas dijo...

Oo' Pues en mi comarca lucense cada operadora va a la suya, ves las torres por ahí desparramadas y cada una es de una compañía.
En mi aldea se pusieron "de acuerdo" (los acuerdos allí siempre son entrecomillados XD) y hace bastantes décadas que llevaron agua corriente a las casas desde una fuente (la administración no tuvo nada que ver, costumbre de que pasaran de todo y el haberse de espabilar solos como consecuencia...).

Fernando dijo...

Ya veo que por aquí todos somos de la generación baby boom. Como decía el bueno de Mulder, "la verdad está ahí fuera", no en los telediarios.
Estas cosas hacen que me pregunte: ¿cómo le voy a explicar a mis hijos que su padre nació en 1964? Eso les sonará a Edad Media, por lo menos.

Lula Towanda dijo...

Carmen Sánchez Carazo: Lo móviles es como el "comer y el rascar, que todo es empezar". Los que no se lo compran nunca caen en su esclavitud. Respecto a las antenas hay tantas fuentes de radiación además de la telefonía móvil que si no nos ha pasado nada es que somos ya mutantes.

almena Disfruté mucho con las antiguas costumbres rurales, cuando iba a llenar el botijo a la fuente y cuando los mozos mojaban a los forasteros atrevidos. De los del ladrón es una pequeña broma: El antiguo monopolio era como Dios pero llegaron otras operadoras a "robarle" la cuota de mercado. En puridad las tres operadoras tienen como objetivo principal esquilmar nuestros exangües bolsillos, eso si divinamente.

Julen Pues sí, a las operadoras móviles les espera un calvario. No sé cuantas caídas tendrán ni qué Verónica le enjugará el rostro, ni quién les ayudará a llevar la cruz. Así son los negocios: nacen, se desarrollan y languidecen.
La tecnología le sienta a la naturaleza como a un santo dos pistolas. Espero que empiecen a civilizar a los que plantan torretas y antenas con leyes que protejan el medio ambiente.

Kotinussa En la casa de mi pueblo casi no tengo cobertura y me tengo que ir a las riscas a llamar por teléfono. Eso si, el paisajes es precioso mientras hablas. Veo que eres una persona muy VIP porque no usas teléfono móvil. Mi marido tampoco, ni su familia. Vosotros si que sabéis.

Telémaco ¿Ponerse de acuerdo las operadoras? Eso es anatema. Hoy empieza el juicio de Pizzatel y Telefónica sobre la segregación de líneas. La cantidad de esfuerzo y recursos que se consume compitiendo.

Muxfin Ya he visto la selección de objetos que camuflan las antenas. Para tu colección: Telefónica móviles restauró la torre de Adanero, una antigua torre de telegrafía óptica de 1846.

CARMEN_R_PURAS Yo también pasaba los veranos con mis abuelos en Valdemorillo de la Sierra/Cuenca, No había agua corriente e iba a por agua a la fuente, pero lavar lo hacíamos en el río, tal vez un día lo cuente porque era toda una movida. Recuerdo que iba siempre refunfuñando cuando me mandaban a por agua pero lo que me daba la puntilla era que los del pueblo me dijeran cuando me veían con un botijo en cada mano ¿qué, a por agua? Ni Serlock Homes -

chousas Es que en Galicia no hay calvarios con tres cruces, hay vía cruces con un montón de cruces de piedra en fila, por eso las antenas las ponen también en hilera o de otra manera. Lo del agua fue un auténtico calvario que llegara a las casas aunque ahora parece que ha estado siempre ahí. A eso de buscaros los castañas estáis muy acostumbrados los gallegos, tenéis mucho mérito.

Lula Towanda dijo...

Fernando Unos menos babys que otros. En el año que tu naciste hice la primera comunión, eso sí con 7 añitos. Echa las cuentas. Con mis hijos no tengo ningún desfase generacional porque los tuve muy joven. Cuando salieron lo vídeos de la transición se los inyecté en vena para que vieran lo que vale un peine. Aunque mi hijo me llama ?vieja? nada mas lejos de la realidad de mi juvenil aspecto y de mi corazón adolescente. No pesan los años, pesan la resignación y las actitudes conformistas.