lunes, mayo 01, 2006

The day after

Hoy, lunes de resaca de la Feria de Abril, es un día festivo, se puede descansar. No siempre ocurre esto, sino todo lo contrario. Casi siempre hay que enfrentarse a la cornada laboral cargando la cruz de los excesos. Vean como es otros años...



Hoy, lunes de Post-Feria de Abril, viene a mi memoria una película del género catastrófico tan de moda en los años 80, titulada THE DAY AFTER, con un argumento que daba cuenta de un ataque nuclear en Kansas. La angustia de aquellos supervivientes a la catástrofe es la misma que hoy, the day after, siente mi cuerpo. En vez de las radiaciones, bulle en mi interior la explosión de mil botellas de manzanilla junto con un cansancio acumulado de horas de pie de barra, que dejan su huella sobre unos pies hinchados y llenos de ampollas más propias de un peregrino del Camino de Santiago que de un frívolo asistente a este acontecimiento primaveral.

Los estragos de la feria se hacen notar. Nada más levantarme the day after, me peso en la báscula del baño y tengo que ahogar un grito de dolor al ver el display de esa maldita máquina infernal. Tras una ducha relajante, me dispongo a vestirme pero una confabulación de mis trajes, que parece que han encogido, me impide entrar en ellos. Dios aprieta pero no ahoga, ¡existen los pantalones elásticos!, una de las ventajas de ser mujer y no tener miedo al ridículo. A duras penas entran mis pies doloridos en unas deportivas, ya que sólo pensar en los tacones me produce un escalofrío que recorre todo mi cuerpo. De esta guisa vestida y con andares vacilantes me dirijo a mi querido coche.

Atrás queda el recuerdo de la fragancia de Sevilla en primavera, el olor intenso que despide la flor del azahar(1) y que te envuelve en una atmósfera paradisíaca, creo que sin exagerar, como la que debió tener el Paraíso Terrenal. The day after, tras el atasco habitual de los lunes en la M-30, entre los negros olores que despiden los tubos de escape de miles de vehículos, entre ellos el mío, me deslizo muy lentamente camino de la cornada laboral. El lunes empieza a teñirse de negro, y antes de las 9:30 ya me han colocado un marrón que encajo con inusitada mansedumbre, pero que me pesa tanto como los pies.

En la hora de la comida, mi castigado cuerpo sólo me pide agua. Ahora comprendo por qué inventaron la Cuaresma y la pusieron The day after de los Carnavales. Me inclino por el ayuno riguroso y el camino de la virtud para reparar mi dolorido cuerpo, trabajando sin pausa hasta la bendita hora de la salida. De vuelta a casa, me tengo que arremangar y hacer la comida de la semana, sabiendo de antemano que no seré yo quien se la comerá. Para consolarme, saco mi cosecha de agua mineral Solán de Cabras y me pego dos lingotazos.

The day after está a punto de terminar. Caigo rendida en un profundo sueño reparador y cuando amanezca un nuevo día pensaré con entusiasmo que ya falta menos para la Feria de Abril.

(1) El azahar, vocablo nítidamente árabe, es la flor del naranjo, del limonero y del cidro, aunque aquí nos referiremos a la flor del naranjo amargo. El aroma de Sevilla proviene del azahar de los miles de naranjos amargos que decoran la ciudad

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¡¡Ni me menees!!

8 comentarios:

chousas dijo...

Qué bien que te comprendo hoy... Parece que este ha sido el fin de semana de los excesos XD

Julen dijo...

Regañina cariñosa.
No fastidies, Lula. Tienes que sacarte esa losa de encima. ¿Has leído "La ética del hacker y el espíritu de la era de la información", de Pekka Himanen? Hazte hacker. Tenemos que levantar este castigo divino de trabajar. De veras, Lula, no puede ser que malgastes tu hermoso tiempo de esa forma.
¿No son muchas horas empleadas en algo absurdo?
Bueno, pues me vas a rezar un par de avemarías y un padrenuestro, que has pecado mucho en las vacaciones ;-)

Muxfin dijo...

Oración para la etiliactividad:
¡¡Dios Mio!! Si en la borrachera te he faltado, en la resaca te lo cobras con creces.
Besos y que sea leve.

almena dijo...

jajajaaaa y menos mal que este año también el martes, "the day after sunday", es fiesta...
ay, el dibujo genial ¡qué bueno!
Ya Dalí intuía the day after the Lula'excesos :-)))

María dijo...

Por suerte este año habrás tenido "two days after" si no trabajas en una de esas empresas en las que las fiestas locales "no son fiestas". Espero que estés mejor y si ya piensas en la del año que viene, es que lo estás. Besos

Zifnab dijo...

Soy muy poco fans de la Feria, las cosas como son. Si no conoces a indígenas te mueres de asco aunque mi familia sea sevillana y más maja que las pesetas y yo me lo pase muy bien cuando he ido. Pero eso no quita para que te desee suerte en el regreso a este Madriles que Dios y Gallardón nos han dado a la limón

Se feliz

Me ha tocado esta palabra de verificación

oxwqpfwy

Derbía ser inconsitucional

Lula Towanda dijo...

chousas Vamos, nos leemos el pensamiento. Ya he visto en que feria has estado, no está nada mal...

Julen Me leeré "La ética del hacker y el espíritu de la era de la información" cuando termine "La conquista de la felicidad". Así seré una hacker feliz.
El otro día me llegó la etimología de la palabra trabajo y corrobora lo que ya sabíamos: no puede ser algo bueno si que te pagan por ello.
Sino mira aquí

Muxfin Es que los buenos ratos se pagan

almena Este año ha estado muy favorable el retorno, me he incorporado al trabajo sin resaca pero con resfriado

María Trabajo para una empresa en que las fiestas siguen siendo fiestas, que no es poco. Los "two days after" me han sabido a poco

Zifnab Con lo interesante que estarías con tu capa de mago bailando sevillanas no sé como no te bajas a la feria teniendo familia. Hay que tener amigos para entrar en las casetas porque sino te aburres como una ostra pero con el germen de la familia es solo cuestión de ensanchar el círculo. Siempre te quedarán las casetas populares para rellenar ratos muertos.

cerise dijo...

Sere un bicho raro? No me atrae en absoluto este tipo de ferias