domingo, octubre 29, 2006

Contrincantes

Suelo ir poco por el pueblo de mis abuelos maternos, pero el pasado fin de semana me sometí a un cambio de contexto. Supe por el camino que ella, mi contrincante, también tenía pensado dejarse caer por allí. No creo que fuera fruto de la casualidad porque aunque no mostramos ningún interés en tener relación debemos tener un karma que pagar en esta vida y de vez en cuando nos reencontramos.

Todos los veranos de mi infancia me empaquetaban con mis abuelos de junio a septiembre y ella venía a veranear con sus padres durante el mes de agosto. No nos caíamos bien, pero en un pueblo tan pequeño era difícil esquivarse.

Puedo afirmar que el roce no hace el cariño, porque lo que solía ocurrir es que entablábamos discusiones que terminaban en peleas cuerpo a cuerpo. Ella era un año mayor que yo, de constitución más fuerte y mucho más bruta. Siempre me ganaba pero nunca decliné una pelea.

Perdió prematuramente los dos incisivos superiores, según las malas lenguas de una coz que le dio una caballería después de que ella le tirase de la cola. Le salieron los nuevos dientes muy prominentes que unidos a unos ojos grandes y muy abiertos la convertían en la viva imagen de Bugs Bunny. La perdí de vista cuando dejé de ir por el pueblo.

Mi hijo, cuando iba a la guardería, también tenía un contrincante. El suyo era un niño alto y de complexión fuerte con el que se peleaba y por lo moratones que traía se adivinaba que a veces le podía. Con mi pasado violento me sentía con poca autoridad para regañarle por pegarse pero albergaba una enorme curiosidad por saber quien era su adversario. Le dije a mi hijo que si alguna vez estaba cerca que me lo señalase.

Un día que fui a recogerle a la guardería, mientras le quitaba los kilos de arena que llevaba en los zapatos me señaló a un niño que estaba subiendo las escaleras. Estaba mirando al chaval cuando sentí una voz familiar a mi espalda. Era ella, la Bugs Bunny, que venía a recoger a su hijo que casualmente era el contrincante de mi hijo.

Me resulta difícil interpretarlo como una casualidad. Con lo grande que es Madrid parece una broma del Destino que lleváramos allí a nuestros hijos. Me dio que pensar que la antipatía mutua se hereda y que debimos dejar algo sin resolver en nuestra infancia y pasó a la siguiente generación.

No quiero ni pensar que ahora que he encontrado la paz en mi pueblo pueda empañarse por la presencia de mi contrincante.

Sección-Expedientes-X

technorati , , ,

¡¡Ni me menees!!

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Que historia más curiosa.

Si vuestros hijos hubiesen sido de distinto "genero", seguro que serían buenos amigos.

Mercurio dijo...

Como dice Telémaco, prepárate a unos nietos tipo Romeo y Julieta, y a un acercamiento a tu consuegra contrincante :D

Anónimo dijo...

Historias como ésta, en otro ambiente y entre otro tipo de gente, terminan como la de Puerto Urraco. Hay veces que parece que has heredado tus enemigos de una vida anterior.

Por otro lado, tengo curiosidad: ¿sigue ella con los dientes de Bugs Bunny? ¿Qué tal estuvo cuando os encontrásteis en la guardería?

María dijo...

¿Casualidades de la vida? ¿el pasado te persigue y como tu dices algo dejó pendiente que se resolverá en las futuras generaciones? Sólo te falta que, cuando lleguen, nieto y nieta se hagan novios y compartan vida y llegue la paz, pero no como Romeo y Julieta que tuvo un triste final, sino mejor comiendo perdices y viviendo felices. Besos

Lula Towanda dijo...

Telémaco En la guardería también estaban mis hijas y nos surgió la química entre ellos ¡menos mal! No me imagino de visita en casa de mi contrincante para un cumpleaños infantil. En todo caso si el cumpleaños fuera en McDonals bien podría iniciar una guerra de ketchup y tontamente mancharle el vestido.

Mercurio Creo que la que se tomaría la cicuta sería yo en vez de la pareja resultante. No me cabe en la imaginación

Kotinussa Para tu conocimiento los dientes los sigue teniendo prominentes. Cuando éramos pequeñas eso de la ortodoncia no estaba muy desarrollado. De mayor derivó al estilo sexy de rubia de bote. Yo que la conocí cuando era lo más ordinario que te puedes imaginar me quedé de piedra al verla tan afectada en los modales.
Nos saludamos con frialdad y no mencioné lo de las peleas de nuestros hijos. Luego la he visto en funerales varios (somos parientes lejanas) y apenas si cruzamos palabras. Nunca imagine que al buscar mi infancia en mi pueblo me encontraría también con los escollos de aquellas épocas.

María No lo digas ni en broma, no sea que ocurra. Casi prefiero zanjar el Karma pendiente en mi generación y liberar a mi descendencia un Destino caprichoso.

burton dijo...

Vaya historia, qué lata como el destino vuelve a unir a los contrincantes.
¿Aparte de los funerales has vuelto a ver a la chica dientes de conejo?
salu2

Luzbel Guerrero dijo...

Magnífico post querida, para mí fue como leer rapidamente una novela. Enhorabuena.

Chisme Cotilla dijo...

Para que luego digan que el destino no existe, no solo eso sino que nos marca el camino y en tu caso incluye también a tu familia. ¿No has pensado averiguar si tus abuelos y sus abuelos no tuvieron algun litigio pendiente, si asi fuera, no te asustes pero creo que estas viviendo una tragedia griega.
Saluditos...........

Lula Towanda dijo...

burton Vive a menos de 100 metros de casa de mi madre y afortunadamente nunca me la he encontrado por allí. Después de llevar muchísimos años sin ir al pueblo, este verano ha retomado el volver por allí. Le debe pasar lo mismo que a mi, que buscamos la infancia. Mi posibilidades de cruzármela en el camino han aumentado. Afortunadamente por razones de trabajo tenemos muy pocas posibilidades, pero nunca se sabe el Destino que broma nos está preparando. Mira que si terminamos en la misma residencia de ancianos....

Luzbel Ave Maria Purísima. Tienes razón es un culebrón que cabe en un post :-)

Chisme Debe ser lo que apuntas, un litigio de tierras o una discusión por una falta de respeto. Nuestros antepasados provienen en bastantes generaciones atrás del mismo pueblo. Su familia tenía muchas tierras y solían decir que los demás éramos unos ?traspellaos?, palabra que no viene en el diccionario pero que se aproxima mucho a ?pobres desgraciados?. Con esa actitud no iban haciendo amigos precisamente... Ella salió a su familia....y yo a la mía que andamos sobrados de amor propio.

Anónimo dijo...

Lo publicas como un cuento y no se lo cree nadie. La realidad supera a la ficción. Me hubiera gustado conocerte en tu época de camorrista de pueblo. Un beso.

Lula Towanda dijo...

mint Pues aunque no lo parezca es real.
Tu comentario sobre mi lado camorrista me ha traído a la memoria algo que ocurrió cuando ya no era una niña, si no la madre de tres hijos.
Aunque soy pacífica, a veces me aflora el lado Towanda (tomates verdes fritos).
Voy a escribir este recuerdo y te lo dedicaré a ti.

Zifnab dijo...

Towanda

Un día hablaré sobre Towanda. Cuando supere el tema y tal

Y en cuanto a lo demás. Rememorasteis viejos tiempos y os peleasteis con más o menos saña..?

Entiéndelo Lula. Soy morboso por naturaleza

:-D

Se feliz

Lula Towanda dijo...

Me dejas muy intrigada con lo de Towanda...
Respecto al encuentro con mi contrincante: frío. No nos pegamos, ni nos insultamos. Un beso de compromiso y adiós.
Ver a Bugs Bunny travestida de Marilyn fue muy fuerte y se me congeló hasta la mala uva.